
¡Cerrado por vacaciones!: La necesidad de descansar
4 enero 2021
Padres al día
El mundo actual es muy competitivo. Tanto en la vida laboral como en la personal, hay que ser productivos, eficientes, correctos, tener un alto rendimiento, cumplir con fechas límite, hacer frente a situaciones difíciles, tomar decisiones, demostrar proactividad, renovarse, actualizarse continuamente…
Todo ello induce a un estado de estrés que, si bien inicialmente nos impulsa y motiva a permanecer atentos y dar lo mejor de nosotros mismos, de mantenerse continuamente conduce a un descenso de la motivación, el rendimiento y el disfrute de la actividad laboral, e incluso inducir a algún trastorno, tal como el burnout, los trastornos de ansiedad o síntomas depresivos.
Con el fin de evitarlo, al margen de otras consideraciones, consejos y de la aplicación de técnicas de relajación como las de respiración, es necesario contar con periodos de descanso para poder relajarse, tanto física como psicológicamente y desconectar de los problemas cotidianos. Es decir, se hacen necesarias unas vacaciones.
La necesidad de las vacaciones
En este periodo de descanso resulta de gran utilidad realizar actividades de recuperación, como la relajación, con el fin de que el individuo pueda abstraerse y descansar de los estresores que tiene en su vida habitual.
Entendidas como recompensa por el esfuerzo realizado, las vacaciones resultan un elemento reforzador de la autoestima y el autoconcepto, además de prevenir la aparición de estrés y otros trastornos. Se trata de un periodo en el que se puede realizar actividades que nos resulten placenteras y para las que normalmente no se tiene ocasión, dejando atrás temporalmente las responsabilidades asociadas al cargo, rol o estatus personal y social.
Efectos beneficiosos del descanso
El hecho de disfrutar correctamente de unas vacaciones supone una gran cantidad de beneficios. En primer lugar, en relación al mencionado estrés, el periodo vacacional ayuda a relajarse, reparando el organismo de los daños provocados por el aumento de cortisol y la ansiedad.
Asimismo, un buen descanso produce un aumento notable de creatividad, pudiendo dar pie a la formación de nuevas estrategias e ideas que en un entorno estresante no surgirían. Esto es debido a que en los periodos de descanso el cerebro no está inactivo, sino que únicamente deja de centrarse en determinada estimulación, activándose muchas otras áreas de la psique que suelen dejarse de lado.
En este sentido, el desbloqueo mental que produce el descanso provoca una mejora de la capacidad de juicio y decisión, posibilitando el análisis completo de la información disponible y la posterior toma de decisiones.
Además de ello, el descanso produce un incremento de la productividad y la concentración, al disminuir el bloqueo intelectual y el enlentecimiento mental y físico, propio de una situación continuada de estrés. La latencia de reacción ante estímulos disminuye, aumentando el rendimiento y la eficiencia, tanto durante el periodo recreativo como en la vuelta al trabajo.
Por último, el descanso provoca la liberación de endorfinas y la activación de los circuitos neurales de recompensa, estimulándose la presencia de dopamina y serotonina en el cerebro. Todo ello produce una reducción de ansiedad y esquemas negativos de pensamiento. En conclusión, las vacaciones suponen una vía que provoca la felicidad en aquellos que son capaces de disfrutar del periodo de descanso vacacional.
Recomendaciones para mejorar la calidad de las vacaciones
Se ha hablado de algunos elementos a evitar para que no se enturbie la regeneración mental producida por el descanso vacacional. Veamos ahora algunas recomendaciones básicas para mejorar este último.
1. Lo bueno de la improvisación
Entre todas las recomendaciones, la principal es tener una gran flexibilidad. Como ya se ha dicho, el periodo vacacional está lleno de posibles imprevistos, y por muy planificado que esté, las necesidades de los individuos pueden cambiar. Ser capaz de improvisar y adaptarse a los deseos y posibilidades es fundamental para una experiencia óptima de disfrute.
2. Cambiar de mentalidad
Un segundo elemento imprescindible es el hecho de desconectar totalmente de la rutina normal. Es decir, se hace necesario que antes de iniciar el periodo vacacional se encuentre todo preparado para que las responsabilidades habituales no interrumpan (salvo necesidad mayor) el descanso.
3. Atreverse
Otro elemento importante es el de atreverse a hacer cosas nuevas, pues permite la adquisición de nuevos puntos de vista que pueden aportar grandes cambios a nuestra vida, aumentando nuestra creatividad.
4. Prevenir conflictos

Mg. Teresa Galeano
Psicóloga Clínica - Máster en Terapia Familiar
Reg. Prof.: