
Asma en el embarazo
1 Enero 2023
Estar Embarazada
Se estima que el asma afecta aproximadamente al 20% de la población mundial, y que el 8% de las embarazadas tiene asma.
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica del pulmón. Durante el embarazo, el curso del asma es muy variable, se menciona que:
-Un tercio de las mujeres empeora sus síntomas.
-Un tercio mejora.
-Un tercio no sufre cambios en su patología asmática.
El asma descontrolada puede complicar el embarazo. Al comparar mujeres asmáticas vs. no asmáticas, las mujeres asmáticas tienen más:
-HTA o preeclampsia.
-Parto por cesárea.
-Prematurez.
-Nacimiento de niños pequeños para la edad gestacional.
Por esto, se recomienda un buen control del asma, a fin de reducir el riesgo de complicaciones.
DIAGNÓSTICO DE ASMA EN EL EMBARAZO
- Se basa en la historia clínica, la mayoría de las pacientes tiene una historia de asma previa al embarazo.
- La espirometría con prueba al broncodilatador es otra herramienta valiosa que puede ayudar a hacer el diagnóstico. La función pulmonar no varía mucho en el embarazo y la realización de una espirometría, generalmente, no está contraindicada en el embarazo que se desarrolla sin complicaciones.
- El monitoreo del pico flujo espiratorio, también puede ser útil para controlar la función pulmonar.
El tratamiento de la paciente asmática embarazada se basa también en los mismos principios que en los otros pacientes asmáticos.
Es importante la educación de la paciente a fin de que reconozca l os factores precipitantes y agravantes del asma, como:
-La exposición a aeroalérgenos si es un asma predominantemente alérgica.
-Evitar el consumo y exposición al tabaco.
-Vacunarse contra la influenza.
-Hacer control y seguimiento de su patología asmática.
-Medicamentos.
Con algunas excepciones, la medicación del asma en el embarazo es muy similar al tratamiento del paciente asmático que no está en esa condición. Existe un arsenal de medicamentos muy útiles para controlar la patología, no debe abandonar el tratamiento por estar embarazada, el beneficio del mismo supera al riesgo que pueda representar su uso en el embarazo. La gran mayoría de los medicamentos pueden seguir siendo usados en el embarazo y se incluyen, entre otros: los broncodilatadores, los corticoides inhalados y orales, los antileucotrienos.
Tratar las comorbilidades, como la rinitis y el reflujo gastroesofágico en el embarazo, también ayuda a mantener un buen control de la enfermedad.

Prof. Dra. Perla Alcaraz
Médico especialista en Alergia, Asma e Inmunología Clínica
Reg. Prof.: 7124