
Alimentos energéticos: Pilar para la nutrición en invierno
1 Julio 2021
Nutrición Inteligente
Una de las mejores maneras de mantener una sensación de bienestar y calidez es consumir alimentos que nos aporten calor y buenos nutrientes.
Con la llegada del invierno, se hace necesario cuidar especialmente nuestras defensas y abrigarnos para mantener el calor corporal. Además de ponernos más ropa, diversos alimentos nos pueden ser muy útiles a la hora de aportar un calor extra a nuestro organismo. A través de la alimentación, podemos mantener bajo control la aparición de gripes, resfriados y catarros. Nuestro cuerpo, sabedor de lo que más le conviene, nos demanda alimentos calientes que le ayuden a mantener constante su temperatura.
Alimentos para combatir el frío
Caldos y sopas : Este alimento no puede faltar durante el invierno, ya que es una fuente de calor estupenda. Además, los caldos nos aportan nutrientes esenciales. Se pueden preparar con numerosos ingredientes; apio, zanahoria, cebolla, calabaza, pollo, legumbres, etc.
Infusiones : Son otra magnífica alternativa para mantener el calor corporal. Además, nos aportan numerosos beneficios. Se pueden preparar a partir de un gran número de especies vegetales, aportando antioxidantes, favoreciendo los procesos digestivos y ayudando a depurar nuestro organismo.
Alimentos energéticos
Los alimentos con un buen índice calórico también nos ayudan a mantener caliente nuestro cuerpo. Entre los más recomendables cabe destacar aquellos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, como el arroz y las legumbres. Además, son una magnífica fuente de fibra, vitaminas y proteínas.
Alimentos que ayudan a aumentar las defensas
Además de ingerir alimentos que nos mantienen calientes, durante la época invernal es importante cuidar también nuestro sistema inmunológico para que se mantenga fuerte y sea capaz de hacer frente a catarros y resfriados. En este sentido, conviene introducir en la dieta algunos de los siguientes alimentos:
- Frutas: las frutas son una excelente fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes. De entre las vitaminas, destaca la C, que según diversos estudios, es muy eficaz en la prevención y la reducción de los síntomas de catarros y resfriados. El consumo de esta vitamina ayuda a nuestro sistema inmunológico a combatir de manera más eficiente algunas infecciones. Entra las frutas con mayor concentración, tenemos encabezando a el kiwi y la acerola; con casi el doble de cantidad que naranjas y mandarinas.
- Verduras: s u consumo nos aporta, como en el caso de las frutas, grandes beneficios; las cebollas tienen propiedades antisépticas y son depurativas. Las alcachofas, espárragos y acelgas, son alimentos muy adecuados para la elaboración de cremas o purés calientes. Las espinacas son ricas en vitaminas A, B, E, K y C, y en minerales como hierro, calcio, potasio, zinc y ácido fólico, nos ayudan a estar protegidos frente a bacterias y virus. La zanahoria es rica en vitamina A, fortalece la defensa de nuestras células al impedir que los patógenos externos le afecten.
Proteínas: ejercen funciones muy importantes en nuestro organismo, por lo que deben estar presentes en nuestra dieta. Su consumo ayuda al buen funcionamiento del sistema inmunitario. De entre los alimentos que las contienen, los más recomendables son aquellos que nos aportan proteínas de alto valor biológico, como pescado, carne, huevos y productos lácteos como el queso, la leche y el yogur. Entre las fuentes de proteínas vegetales cabe destacar: las legumbres, la soja o la quinoa.
Otros alimentos son:
- Frutos secos y semillas
Destacan por su buen aporte de grasas cardiosaludables (ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6) y carbohidratos complejos que nos brindan energía. La ración ideal son unos 25-30 g por día. Son fuente de proteínas vegetales y fibra, esta última permite que la energía se libere poco a poco y, de paso, regula el tránsito intestinal. Mejor tomarlos tostados y sin sal.
- Legumbres
Una estupenda fuente de hidratos de carbono complejos que recargan nuestras baterías. También presentan una parte proteínica. Guisadas de forma saludable no tienen por qué hacernos subir de peso y nos brindan nutrientes muy apreciados en nuestro organismo, como lo es el hierro o la fibra alimentaria. Es recomendable tomarlas de 2 a 3 veces por semana.
- Cereales integrales
Usados desde la antigüedad, representan la base de la alimentación en todo el planeta. Si añadimos un cereal (como el arroz) a las legumbres tendremos un plato de perfil proteínico vegetal equilibrado, complementando los aminoácidos metionina/lisina. Los cereales son una importante fuente de hidratos de carbono, se recomienda tomarlos en versión integral para obtener sus beneficios sobre la salud gracias a la fibra alimentaria, y garantizar que los carbohidratos que nos aportan sean de absorción lenta para que vayan liberando su energía poco a poco a media que el cuerpo la necesita. Deben estar presentes en nuestra mesa en prácticamente todas las comidas ya sea en forma de pan, arroz, harinas, pasta… No deben faltar en tu despensa en invierno.
Los alimentos energéticos son imprescindibles en la dieta, lo bueno es saber combinarlos y elegir los que más nos convienen según qué actividad, estilo de vida, situación fisiológica, sexo, edad, talla, etc.; estado que nos debe valorar un profesional de nutrición. |

Lic. Fátima Rojas
Nutricionista Clínica - Reg. Prof.: 1113
Perito Nutricionista Reg N° 2701