
Alimentación sana para adultos mayores
1 Noviembre 2022
Nutrición Inteligente
Sabemos que muchas veces puede llegar a ser difícil el proceso de alimentación de una persona mayor. Ciertamente el apetito va mermando de una manera considerable y se suele comer un tercio o menos de la mitad de lo que se comía cuando se es joven. La importancia está en la variedad en los alimentos, el modo de preparación y las cantidades, que se puedan ir consumiendo al día. Los cambios organizativos en las dietas para ancianos son muy importantes para que no caiga en el aburrimiento, y haya más combinación de nutrientes en cada plato.
La comida, se puede repartir entre 5 o más ingestas al día , combinando las proteínas, fibras, hortalizas y vegetales, cereales y frutas. Siempre será mejor optar por porciones pequeñas más veces al día, que las tres tradicionales comidas en porciones abundantes.
Evitar que el problema de la malnutrición esté presente en la tercera edad
Es fundamental que todas sus necesidades nutricionales estén cubiertas. Por ejemplo:
-Vitamina D: Es vital en la nutrición para personas mayores, debido a que un déficit en el consumo de la misma, puede provocar incluso anemia. Una leve exposición al sol, el consumo de cereales fortificados, así como de pescados grasos, como el salmón, el atún y la caballa, son maneras de absorber esta vitamina.
-Vitamina B12: Ideal para seguir aportando al desarrollo cognitivo de las personas mayores. Se pueden consumir en carnes magras, pescados y mariscos.
-Calcio y Fósforo: Son minerales esenciales para los huesos, por lo que su consumo habitual ayuda a evitar problemas de osteoporosis. Se consumen en los lácteos, derivados de la soja, pescados y frutos secos.
-Zinc: Es un antioxidante natural que ayuda a regular el sistema inmune, por lo que es importante tomarlo en cuenta. Lo consumimos en carne, pescado, huevos, cereales y legumbres.
-Potasio: Ayuda a reducir el riesgo de hipertensión. Es importante disminuir el consumo de sodio, y aumentar el de potasio, que se encuentra presente en vegetales, yogures y frutas.
-Grasas: Las grasas que se consumen en una dieta para la tercera edad deben constituir el 30% de las calorías totales que ingiere un adulto mayor, tomando en cuenta que deben predominar los ácidos grasos monoinsaturados.
-Carbohidratos: Las dietas para personas mayores deben aportar 60% de las calorías consumidas al día. Deben estar compuestos por hidratos de carbono complejos, como arroz, pasta, papa, cereales y pan en sus versiones integrales y fortificadas. En cuanto a los hidratos de carbono simples como el azúcar, deben tratar de reducirse al máximo, evitando entonces el consumo de dulces.
La depresión y el aislamiento: factores que influyen en su alimentación
Lógicamente, las personas de edad avanzada son las que cuentan con mayor riesgo de aislamiento. El resultado de esta soledad puede derivar en una depresión que puede afectar gravemente su alimentación. La razón es muy sencilla. La depresión hace que la persona tenga poca autoestima, lo que genera una pérdida de motivación preocupante a la hora de desempeñar ciertas actividades. El hecho de tener que cocinar para uno mismo, comer en soledad o tener que salir de casa para comprar comida, supone un gran esfuerzo físico y mental. De esa forma, los casos de desnutrición y deshidratación pueden ir unidos a situaciones de aislamiento y depresión.
Consejos de alimentación en la tercera edad según los expertos
Las personas mayores utilizan menos energía, pero necesitan consumir alimentos con la misma cantidad de nutrientes que el resto de adultos. Dicho esto, los expertos recomiendan que es de vital importancia escoger alimentos variados que sean saludables. Las calorías vacías en bebidas y alimentos, como alcohol, refrescos, papas fritas o dulces es conveniente evitarlos. En su lugar, es preferible optar por alimentos bajos en grasas y colesterol.
Otros consejos que se pueden tener en cuenta son:
-Comer a menudo, pero en menor cantidad, para conseguir una mejor digestión.
-Recordar que no solo es importante preparar una comida saludable sino sabrosa. Con la pérdida del gusto y el olfato en la vejez, se hace fácil que los abuelos pierdan también el gusto por comer. Reinventarse con los alimentos que se consumen y su forma de prepararlos es la clave.
-Elegir las grasas correctamente también es importante. En la alimentación, el adulto mayor debe evitar los postres grasos y las frituras.

Lic. Betharram Scarone
Nutricionista, Especialista en Nutrición Deportiva
Reg. Prof.: 2413