Várices y ejercicios

... Dra. Chantal Agüero Wagner - Flebóloga »

Es reconocida la importancia de la actividad física en el bienestar del individuo y en la salud en general en todas las etapas de la vida. Desde la niñez, el ejercicio forma parte de esta búsqueda enfocada en mantenernos saludables.

Nuestra circulación venosa no escapa a estos parámetros. Es de mucha importancia establecer una rutina de ejercicios desde niños, sobretodo en familias con mucha carga hereditaria de várices, ya que con ella, trabajamos en forma preventiva y evitamos que ésto se convierta en un problema mayor y con consecuencias en la calidad de vida que todos queremos tener.

Existen deportes y ejercicios que son más recomendados debido a que su acción lleva a estimular la bomba muscular periférica del cuerpo, ésto es, la pantorrilla con los músculos gemelos.

El corazón es la gran bomba que posee nuestro cuerpo; impulsa la sangre desde el área central a la periferia, ésto es desde el tórax hasta todas las partes del cuerpo. Los miembros inferiores necesitan más fuerza para el retorno, por tener factores como la gravedad y el peso del cuerpo que representan fuerzas negativas que debe vencer.

Por todo lo mencionado se recomienda ejercicios aeróbicos que logren contraer los músculos para este bombeo.

Así citamos:

  • En primer lugar; la natación: es un ejercicio muy completo porque el agua actúa disminuyendo el peso del cuerpo sinérgicamente con el movimiento muscular.
  • Otro ejercicio muy recomendado es la bicicleta: por el movimiento de las piernas y la posición en la que se trabaja. Incluso hoy día existen modelos con piernas en posición horizontal.
  • La caminata: es un aliado al producir la contracción muscular con calzados adecuados e incluso con plataformas anatómicas que intensifican el movimiento de las pantorrillas.
    *Cabe destacar que estos deportes se deben realizar en ambientes frescos y por ello es ideal tener en cuenta los horarios adecuados.
  • Hoy día en los gimnasios se pueden realizar ejercicios como el pilates: que en diferentes movimientos acompañados con la respiración, estimulan el retorno venoso.
  • Los ejercicios de bombeo: se realizan en posiciones diferentes y realizando movimientos lentos de punta de pie y luego elevación de dedos para lograr la contracción ordenada y simultánea de los músculos gemelos. Este simple ejercicio se puede realizar en el trabajo, en los viajes largos, o simplemente cuando se sienta la sensación de pesadez e hinchazón propia de el estancamiento o estasis circulatoria.

Existen elementos que ayudan a que el movimiento sea más controlado y adecuado, como medias ortopédicas diseñadas para este efecto, que potencializan el movimiento muscular haciéndolo más efectivo.

Várices y ejercicios

Cabe mencionar, que así como existen ejercicios positivos, existen los que ejercen mucha presión abdominal y con ello, una presión negativa para el retorno venoso. En este punto podemos mencionar a las estocadas y sentadillas, entre otros. El peso utilizado también debe ser moderado y aumentar las repeticiones para que toda la fuerza no aumente la carga en las piernas.

Los deportes al aire libre, con altas temperaturas y con impacto agregado, como el tenis, volleyball, basketball, entre otros; actúan negativamente por lo citado anteriormente. Son deportes a practicar en forma recreativa, esporádicamente pero no regularmente o en forma competitiva en personas con tendencia hereditaria o, por otros factores a tener várices.

Concluyendo, la actividad física regular y con ejercicios que contribuyan al retorno venoso son altamente recomendables y sin lugar a duda, muy útiles para prevenir la aparición temprana de las no deseadas várices.

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