Terapias hormonales

... en la menopausia: ¿Beneficiosas o perjudiciales? - Dra. Lida Sosa – Gineco-Obstetra »

Cada vez son más las opciones terapéuticas que buscan mejorar la calidad de vida de las mujeres, debido al deterioro del estado de salud que sufren tras la menopausia. Una de las opciones es la terapia hormonal sustitutiva, que es la administración de hormonas sintéticas (comúnmente estrógeno y progesterona) que ayudan a estabilizar los desequilibrios hormonales. Sin embargo, debido a la posibilidad de efectos adversos, cada vez menos mujeres utilizan la terapia hormonal sustitutiva.

Terapia hormonal sustitutiva durante la menopausia

Durante el climaterio, el cuerpo de la mujer produce cada vez menos cantidad de las hormonas estrógeno y progesterona. Para ayudar a sobrellevar estos cambios y mejorar la calidad de vida, surge la terapia hormonal.
Se trata de un tratamiento en el que el cuerpo recibe hormonas para aliviar los síntomas comunes y prevenir cambios biológicos, a corto y largo plazo, como la atrofia vaginal y la disminución de masa ósea (osteoporosis).
Las hormonas que se usan son sintéticas y, por tanto, creadas en un laboratorio; pero ejercen en el organismo las mismas acciones que las hormonas naturales.

¿Cuándo está indicada la terapia hormonal sustitutiva?

Está especialmente indicada en toda mujer con síntomas climatéricos antes de los 60 años, debido a una menopausia natural y en otros casos a una menopausia por intervención quirúrgica. La terapia hormonal sustitutiva, sea cual sea el caso, tiene como fin mejorar o preservar su calidad de vida.

¿Cuándo está contraindicada la terapia hormonal sustitutiva?

A pesar de los beneficios, está contraindicada en las mujeres con antecedentes de cáncer de mama y útero (más específicamente, de endometrio), trombosis (formación de coágulos en la sangre), enfermedad del hígado o riñón, accidente cerebrovascular; también en aquellas mujeres con presión alta no controlada; y otras situaciones en las cuales hay que indicar con precaución, como por ejemplo cálculos en la vesícula o migraña, entre otras.

Los beneficios

Terapias hormonales en la menopausia

Se ha demostrado que es especialmente eficaz para ayudar a aliviar las sensaciones repentinas de calor (sofocos), sudores nocturnos y trastornos del sueño, que a menudo acompañan a la menopausia. Disminuye la incomodidad vaginal o dispareunia (dolor con la actividad sexual); favorece que el tejido del conducto urinario se vuelva más grueso y elástico, reduciendo la incidencia de incontinencia de esfuerzo y las infecciones urinarias.
También puede ser útil en el alivio de la depresión y los cambios de humor que pueden ocurrir en la menopausia y el climaterio.
Por otro lado, juega un papel muy importante en el desarrollo y mantenimiento de la densidad ósea y ayuda a prevenir su deterioro.

Cómo decidir si comenzar el tratamiento de terapia hormonal sustitutiva

Antes de comenzar el tratamiento, se deben comprender los riesgos y beneficios, así como el seguimiento que se requiere en caso de comenzar la terapia. Teniendo esto claro y tras analizar cada caso, la mujer y su ginecólogo decidirán qué tratamiento seguir. La duración del tratamiento hormonal debe mantenerse mientras los beneficios superen a los riesgos, siempre debe ser indicado por un médico y llevado a cabo con su correcta supervisión.

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