¿Se puede hacer ...

... dieta en vacaciones? - Lic. Adriana Vargas - Nutricionista »

Definitivamente NO, como tampoco se debe hacer dieta el resto del año. De que estoy hablando... las dietas además de estresarnos solo funcionan a corto plazo y desencadenan una serie de cuestiones que se hacen difíciles de manejar posteriormente.

Hay una cuestión básica para que podamos comer con moderación todo el año y también en las vacaciones, se trata del “Comer Consciente” o el “Mindful Eating”, que nos ayuda a comer solo lo que nuestro cuerpo necesita, pero en las vacaciones comemos alimentos nuevos y estos restrasan la saciedad, ¿qué significa esto?.

La saciedad específica sensorial; en nuestra vida cotidiana, estamos sujetos a eso. Nos acostumbramos a comer los mismos alimentos, incluso si generalmente incluimos una gran variedad, se hace más sencillo parar de comer, en cambio cuando todo es nuevo, como en las vacaciones, podemos comer un poco de más hasta estar satisfechos por ser algo novedoso.

También hay otro fenómeno con la comida que tiene que ver con el tamaño de las porciones. Los estudios demuestran que cuando tenemos tamaños de porción más grandes, tendemos a comer más.

Los estudios sugieren que comemos más cuando comemos en grupos que cuando comemos solos. Probablemente tiene que ver con no escuchar tan de cerca nuestras señales de hambre y saciedad, y el rol social que juega la comida en nuestras vidas. Es un buen momento, pero al final de tal evento, podríamos encontrar que comimos un poco más de lo que realmente queríamos.

Así que teniendo todas estas cuestiones creo que llevar a cabo una dieta así como la conocemos (restringir o prohibir, en la cual hayan reglas y se trate de fuerza de voluntad) es tarea casi imposible, lo que propongo es entender que es un momento del año en el que el objetivo es desconectarnos para conectarnos y poder recargarnos de energías, poniendo el foco en actividades placenteras al igual que en un ejercicio que disfrutemos y que comamos lo mas conectados posible a nuestros niveles de hambre, sin dejar de probar nada de lo que tengamos ganas.

¿Se puede hacer dieta en vacaciones?

Si el pantalón aprieta un poquito es consecuencia natural de estos fenómenos mencionados pero si volvemos a nuestros hábitos habituales de alimentación intuitiva o de alimentación consciente, nuestros cuerpos se encargarán de cualquier energía extra (calorías) que hayamos almacenado en las vacaciones. No tendremos tanta hambre como de costumbre, y nos encontraremos comiendo un poco menos, tal vez no mucho menos, pero será menos, hasta que nuestro cuerpo se normalice en su peso saludable. Por lo general, no toma más de una semana.

Lo que implica todo esto es que confiamos en nuestros cuerpos y en una alimentación intuitiva y consciente.

ALGUNOS CONSEJOS PARA ALIMENTARNOS EN LAS VACACIONES

-Escuche las señales de hambre y saciedad y combínelas con su deseo

La clave del éxito es comer lo que se tiene ganas pero hasta donde el cuerpo necesite, sin pasarse de la cantidad. En las vacaciones no deberíamos de renunciar al trago que nos gusta o al postre, la cuestión es saber hasta dónde, y esa información nos provee nuestro organismo.

-Tómese el tiempo para el desayuno y el almuerzo

Las vacaciones a menudo significan dormir hasta tarde, perder el desayuno y un horario de comidas erráticas (excepto la cena). Sin embargo, la prioridad debe ser comenzar el día con el desayuno y preparar un almuerzo para llevar o planificar una parada para almorzar en su itinerario. Es fácil quedar atrapado en todas las actividades, pero si se salta una comida, es más probable que se exceda en la cena. Será más difícil escuchar a su cuerpo diciéndole que está lleno por haber acumulado mucha hambre.

-La importancia de las frutas y verduras

Las frutas y verduras son alimentos indispensables para un menú de vacaciones saludables. Por el alto contenido de agua, al ingerirlas se hidrata el organismo. Son portadoras además de una gran cantidad de vitaminas, fibra, minerales y antioxidantes naturales, que protegen las células de la piel al exponerse al sol.

Cualquier fruta puede volverse el mejor postre o ser la colación ideal a media mañana o a la tarde. Es importante incorporar las de estación, que además de ser más económicas se digieren mejor y no nos hacen sentir tan pesados cuando hace calor.

-Lo recomendable es beber agua todo el tiempo, sin esperar a tener sed para hacerlo

Lógicamente, en verano las necesidades de hidratarse se incrementan debido a que las pérdidas por sudoración son mucho mayores.

Por último, pero no menos importante, el secreto es tratar de permanecer lo más activos posible durante las vacaciones (sin excesos), se puede monitorear la cantidad de pasos que damos a partir del cuenta pasos, lo ideal, llegar a los 10.000.

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