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Lic. María José Gamarra Pozzoli - Licenciada en Nutrición, especialista en Obesidad y Nutrición deportiva

La grasa es un macronutriente que aporta energía (9 kcal/g) y es fundamental para la vida, por eso debe estar presente en la alimentación.

FUNCIONES

Forma parte de las membranas celulares necesarias para el crecimiento y para la formación de hormonas con múltiples funciones, por ello, también tiene función en el control de los niveles de insulina y en la fertilidad, es importante para la absorción de vitaminas liposolubles (A,D,E,K), físicamente proporciona amortiguación para los órganos; y a nivel metabólico, tardan más en digerirse por eso dan saciedad, además, dan energía a la dieta.

Cada uno nace con un número predeterminado de células grasas (factor genético y hereditario), esta cantidad de células adiposas (adipositos) puede aumentar en cantidad en la primera infancia y en la preadolescencia (por ello la importancia de cuidar la alimentación de los niños).

Esta cantidad de células no puede reducirse en números en forma natural, y si estamos ante un exceso calórico, lo que pasará es que no aumentará el número de células, sino su tamaño; como un globo cuando se infla, así también reducirá su tamaño al bajar de peso utilizando la grasa como combustible.

¿SI TENGO RESERVA DE GRASA POR QUÉ NECESITO CONSUMIRLA?

En primer lugar, se debe considerar que hay grasas que son esenciales e indispensables incluir en la dieta porque el cuerpo no las produce. Los ácidos grasos esenciales, por ejemplo el omega 3 de los pescados, nueces, y semillas como chía y lino, son fáciles de incluir en la alimentación, pero si no las consume es importante considerar la suplementación. Otras fuentes de ácidos grasos esenciales son: sardinas, salmón, atún, frutos secos.

Además, estas grasas son fundamentales en los procesos hormonales, los cuales ayudarán a tener un mejor funcionamiento metabólico, como es el caso de aumentar la sensibilidad de la hormona insulina, mayor fertilidad, mayor beneficio en todas las hormonas. Es por ello que las dietas restrictivas o pobres en grasas pueden ocasionar en las mujeres una alteración en el ciclo menstrual o amenorrea.

GRASAS EN LA DIETA

A la hora de controlar el peso, las grasas dan miedo, pero, realmente a lo que hay que prestar atención es a la cantidad y la calidad. Cuanto más natural y menos procesada, más noble será para el organismo. Las mejores grasas son los aceites presentes en los frutos secos, el aguacate, el aceite de oliva, aceite de coco, semillas, y maní.

Un punto a considerar en un plan de alimentación de descenso de peso es hacer un equilibrio entre los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. Si un plan es rico o alto en grasas, debería tener menor contenido de hidratos de carbono, y viceversa.

La grasa no eleva a la insulina, por eso es un excelente recurso para el control de peso recordando que la insulina en acción o muy estimulada para estabilizar el azúcar que esta en exceso en la sangre, va a aumentar la reserva de grasas, y, además, como dan buena saciedad, son útiles en un plan de descenso de peso, pero siempre cuidando la calidad y cantidad, como ya había mencionado.

¡TENEMOS RESERVA!

Es importante que sin descuidar las grasas esenciales, considerar que tenemos grasas de reserva en el tejido adiposo, lo que representa combustible almacenado; cuando tenemos un déficit calórico en la alimentación (dieta para bajar de peso) el metabolismo se verá obligado a utilizar las grasas de reserva rompiendo los enlaces en ácidos grasos y glicerol, gran parte se utiliza como sustrato energético y el desecho se elimina en la orina. Pero ojo, esto necesita de:

- Reducción calórica en la alimentación.

- Aumento de gasto energético (con actividad física y aumentando masa muscular).

- Como también situaciones fisiológicas favorables. Insulina bajo control.

Por ello, todo el proceso de utilizar la grasa depende de que exista un estímulo o una necesidad de utilizar la grasa, pero también de la acción de las hormonas, esa es la importancia de no descuidar el rol de las hormonas y de los neurotrasmisores que llevarán los ácidos grasos para, posteriormente, ser utilizados como energía

No todos los carbohidratos son malos

CUIDADO CON LAS GRASAS PROCESADAS –TRANS – HIDROGENADAS:

La industria, para conseguir grasa vegetal sólida a temperatura ambiente, creó un tipo de grasa que paso por el proceso de hidrogenación consiguiendo que la grasa sea más estable para procesados y sólida a temperatura ambiente, pero las grasas trans son las más peligrosas para la salud afectando principalmente a las arterias y al sistema cardiovascular.

CUIDADO CON LOS PRODUCTOS PROCESADOS QUE DICEN SIN GRASA O 0% GRASAS

La industria, en su afán de ofrecer productos sin o bajos en grasa para ofrecerlos como light o 0%, debe agregar algo al producto para que tenga sabor y cuerpo, por lo general, tienen más harina o azúcar, lo que finalmente representa un problema. Por ello, lo más seguro es recurrir a alimentos lo menos procesados posible y que los ingredientes de la etiqueta no sean tan extensos ni con nombres desconocidos.

PREGUNTAS FRECUENTES:

¿No consumo casi grasas y por qué sigo teniendo alto % de grasa?

Recuerde que no sólo la grasa se reserva como grasa, todo exceso de macronutriente (hidratos de carbono, proteínas o grasas) que no sea utilizado, posteriormente, se puede almacenar como grasa. Es decir, evitar los excesos es la solución.

¿Cómo se mide la grasa?

En el consultorio, la forma más eficaz y precisa es con la Antropometría, midiendo los pliegues de grasa subcutánea con un instrumento llamado cáliper. Le invito a medirse.

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