Resfríos de verano y ...

... el uso de aire acondicionado - Dr. Bernardo Sánchez – Pediatra neumólogo »

Es común referirse a los problemas respiratorios de las vías aéreas superiores que hacen su aparición estando en verano. Con temperaturas que alcanzan los 40 ºC, el aire acondicionado parece ser la única fórmula para sobrellevar este problema, sobre todo en las áreas urbanas de nuestro país.

En este artículo vamos a referirnos a la relación importante que existe entre el uso del aire acondicionado y a los cuadros respiratorios.

Los pediatras, padres o cuidadores de los niños permanentemente están atentos al obligado uso de aire acondicionado. Hasta en los hogares más modestos hoy en día la gran mayoría utilizan el sistema de aparatos split, que ofrecen ventajas en la regulación de la temperatura, humedad y de protección al medio ambiente. Sin embargo, el mal uso de los equipos de aire acondicionado puede generar tos, faringitis, cuadros bronquiales obstructivos, propiciar la aparición de infecciones, y en niños con alergia o asma; agravar el cuadro pre-existente.

Cuando la temperatura es superior a los 30 ºC, cosa que ocurre fácilmente en esta época del año, la temperatura ideal para un aire acondicionado es de entre 23 ºC y 25 ºC. Esta recomendación frecuentemente no suele ser atendida en algunos ambientes y el uso de estos aparatos en una intensidad inadecuada se transforma en un hábito: En el verano, una gran parte de las consultas médicas obedecen a ésto, desde luego los virus respiratorios y otros gérmenes hacen también presencia en verano y desencadenan por lo tanto cuadros infecciosos que junto al uso de los equipos de aire acondicionado se transforman en responsables de resfríos, faringitis, rinitis, asma e infecciones respiratorias ya que disminuyen en exceso la temperatura ambiental y los chicos pueden experimentar tos o dolor de garganta, así como también chillidos en el pecho o congestión nasal.

El aire acondicionado seca el ambiente, el aire frío y seco reduce las secreciones mucosas e inflama las vía aéreas superiores (garganta, nariz y laringe) y ésto genera cuadros inflamatorios como faringitis y resfríos. La humedad relativa del aire, para ser confortable, debe estar entre el 40% y el 60%. Por debajo del 40% el aire es muy seco, por lo que cuesta más respirar, reseca garganta y nariz, y puede ser problemático para los niños pequeños. En este caso puede solucionarse utilizando adecuadamente un aparato humidificador. Es una práctica antigua colocar un recipiente con agua en las habitaciones de los niños recién nacidos para que se vaya evaporando y rebaje la sequedad del ambiente aportando humedad.

Si bien los médicos no desaconsejan el uso del aire acondicionado para dormir, apuntan algunas recomendaciones para evitar enfermarse:

  • Durante el sueño el cuerpo se enfría, por eso no hay que bajar demasiado la temperatura del aire acondicionado.
  • Los bebés requieren un cuidado especial porque aún no desarrollaron los mecanismos de regulación de la temperatura corporal.
  • Los niños comúnmente durante las noches suelen moverse y destaparse completamente. Si el aire está a menos de 23 – 25 tendrán frío, arriesgando la aparición de los cuadros virales respiratorios. Es recomendable que los pequeños duerman al menos cubiertos con remeras y sábanas o edredones livianos.
  • Tampoco es recomendable dirigir el aparato de aire acondicionado directamente sobre las personas y no tiene sentido reducir mucho la temperatura y vestir prendas de abrigo, cuando se pueden adoptar ropas ligeras y utilizar temperaturas ambientales más razonables.
  • Tampoco es una buena idea dejar las puertas y ventanas abiertas.
  • No utilizar el aire acondicionado para refrigerar sino, justamente, para 'acondicionar' el ambiente. No debe haber una diferencia térmica exagerada entre el exterior y el interior, por lo que lo ideal es mantenerlo entre los 23 y 25 grados.

La importancia de limpiar los filtros

Resfríos de verano y el uso de aire acondicionado

Es recomendable la aplicación de un debido mantenimiento para el continuo funcionamiento del aire acondicionado. Todos los años, antes del inicio del verano, deben limpiarse los filtros ya que pueden acumular hongos, gérmenes y otros microorganismos.

La mayoría, vienen equipados con filtros lavables, se utiliza agua a presión desde el lado “limpio” hacia el lado “sucio”, también recomiendan en estos casos realizar la limpieza inyectando aire a presión primeramente, al utilizar unos cepillos especiales para su limpieza, para luego realizar la limpieza con aire. Los filtros de cartón deben ser cambiados por filtros lavables con marco plástico o marco metálico, para su futura limpieza.

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