¿Qué es la Repitencia ...

... escolar?


La repitencia escolar es una problemática que se da en nuestro país y en muchos otros como una forma de ineficiencia del sistema educativo, para dar soluciones a los problemas de aprendizaje y conducta de los alumnos con ciertas dificultades y diferencias.

Bien sabemos que nuestro sistema educativo tiene limitaciones sumamente importantes. Desde la mínima cantidad de horas de clase, pasando por la pésima calidad de la enseñanza, el vetusto programa de estudios, la baja calificación profesional de los docentes, la poca adaptación de los contenidos a las vivencias actuales y a las necesidades de los estudiantes, etc.

Todo ello conduce a un modelo de aprendizaje memorista, poco pensante, aburrido y desadaptado a las circunstancias. Los jóvenes, como grandes críticos, muchas veces se oponen a este modelo de la mejor manera que lo pueden hacer, no estudiando, y de ese modo pueden llegar a la posibilidad de una repitencia.

En la actualidad, las investigaciones internacionales cuestionan la repitencia como la mejor estrategia para resolver los problemas de rendimiento académico. Uno de los trabajos más completos sobre el problema (Brophy, 2006) examina los efectos negativos de la misma en tres dimensiones

Primero señala que los estudiantes repetidores mejoran su desempeño en el muy corto plazo y lo empeoran significativamente en el mediano y en el largo. Concluye que la repitencia no se muestra como una herramienta eficiente para mejorar el aprendizaje.

La segunda dimensión refiere a la baja en la autoestima que sufren los niños que repiten. Estos menores atribuyen la repitencia a una supuesta falta de inteligencia personal.

La tercera dimensión da cuenta de que la repitencia lleva a un uso ineficiente de los recursos. Frente a este panorama, el lector podría suponer que estamos pregonando a favor de la promoción automática. Esta estrategia obliga a los docentes a promover a los estudiantes al grado siguiente sin importar los logros académicos.

La tercera dimensión da cuenta de que la repitencia lleva a un uso ineficiente de los recursos. Frente a este panorama, el lector podría suponer que estamos pregonando a favor de la promoción automática. Esta estrategia obliga a los docentes a promover a los estudiantes al grado siguiente sin importar los logros académicos.

Definitivamente esta no es la solución

En los casos en que se decretó la promoción automática en los primeros grados, (como aquí en Paraguay), la repitencia se acumuló en los siguientes. A su vez, en países en los que la repitencia está arraigada en la cultura, la promoción automática aparece como un riesgo serio; desaparecen incentivos para el estudio y se genera consecuentemente una baja en la calidad educativa.

Por lo antes señalado resulta imperioso buscar, en el mediano plazo, nuevas modalidades para garantizar el aprendizaje en la primaria. Las opciones más razonables proponen mecanismos tempranos de detección de los menores con dificultades y plantea ofrecerles más y mejores oportunidades para el aprendizaje.

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