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... la contaminación y la alergia - Dra. Perla Alcaraz - Especialista en Alergia e Inmunología Clínica »

Perla Alcaraz

Se estima que entre el 30-40% de la población mundial sufren algún tipo de alergia y que un 10-20% sufre de alergia respiratoria. Se cree que para el año 2050 el 50% de la población mundial experimentará algún tipo de alergia. Anteriormente las alergias eran patologías raras y se creía que solo afectaba a las clases privilegiadas, esto ha cambiado bastante en la actualidad; por ejemplo, el asma es la enfermedad pulmonar crónica más frecuente en la infancia. Dicho aumento en la prevalencia de las enfermedades alérgicas se debe, entre otras cosas, al cambio del estilo de vida occidental, la urbanización y la contaminación ambiental.

Tipos de contaminantes ambientales

Existen varios y no todos tienen la misma capacidad de potenciar las alergias.

  • Los productos derivados de la combustión del petróleo y los humos emitidos por los automóviles y vehículos pesados, liberan principalmente partículas diésel (PM10, PM2,5), dióxido de nitrógeno y ozono (contaminante secundario producido por reacciones fotoquímicas) y son los contaminantes que están más relacionados con el asma. Estos contaminantes se relacionan más directamente con la respuesta alérgica y amplifican la respuesta mediadas por IgE.
  • Los contaminantes provenientes de la actividad industrial y de calefacción de las casas constituyen principalmente el humo negro y el SO2 y produce principalmente irritación e inflamación de la vía aérea. Este tipo de contaminante está muy presente en nuestro país por la combustión proveniente del uso del carbón y la cocina a leña lo cual está completamente desaconsejado. Pacientes asmáticos y no asmáticos no deberían usar cocina a leña. También la quema de basuras en los hogares es una práctica que debería ser abandonada por las razones ya descritas, puesto que en pacientes asmáticos puede llegar a desencadenar crisis asmáticas.

Efectos de la contaminación ambiental

La polución del aire tiene efectos directos en los síntomas respiratorios de los individuos alérgicos, causando una respuesta inflamatoria en la vía aérea e incrementando la susceptibilidad a la exposición de los aeroalérgenos (moléculas que producen alergias, ácaros del polvo doméstico, moho, epitelio de animales, pólenes principalmente). Los contaminantes ambientales potencian la sensibilización a aeroalérgenos por efectos sobre la mucosa respiratoria. Los 2 mecanismos principales propuestos son el incremento de la permeabilidad epitelial atribuible a un daño oxidativo y a un efecto directo coadyuvantes.

Además, la contaminación del aire puede tener efectos indirectos al combinar aeroalérgenos con partículas, como el producido por vehículos diésel, modificando sus características

La polución relacionada al tráfico afecta la salud respiratoria sobre todo de niños y ancianos de áreas urbanas. Las personas que viven en áreas urbanas tienen síntomas de alergia respiratoria más severos comparados con los que viven en áreas rurales. A corto plazo la exposición a contaminantes ambientales producen más hospitalizaciones por asma, mayor riesgo de exacerbaciones (agravamientos) y mayor sensibilización a alérgenos respiratorios. A largo plazo esta exposición se asocia con mayor desarrollo de asma en niños y adultos.

El humo de tabaco

Es un importante contaminante del aire que respiramos sobre todo en el interior de los hogares y lugares de trabajo. Se ha comprobado, el riesgo elevado del humo del tabaco para los niños de madres fumadoras, en los que la prevalencia de asma se duplica. El peligro comienza antes del nacimiento, fumar durante el embarazo se asocia al desarrollo posterior de asma en el niño.

Relación entre la contaminación y la alergia

Efecto de la contaminación ambiental y el cambio climático en los granos de pólenes

Los pólenes que causan alergias son partículas que se encuentran en el aire que respiramos, se incluyen los granos de pólenes enteros y partículas más pequeñas derivadas de ellos. Está demostrado que los granos de pólenes y la polución ambiental interactúan mutuamente, dependiendo de la especie de planta, el tipo de contaminante y la concentración, esta interacción puede alterar la vitalidad, el tamaño, la forma, la fisiología y el metabolismo de los granos de pólenes. Los pólenes ante el cambio climático y la contaminación ambiental producen proteínas de estrés que los hacen más alergénicos. Además, los pólenes también pueden fragmentarse en partículas pequeñas durante los cambios atmosféricos con humedad elevada, en los cuales los pólenes se rompen y liberan grandes cantidades de partículas polínicas que se unen a contaminantes ambientales, haciéndolos más aerotransportables, formando aerosoles alergénicos que pueden llegar a producir ataques de asma de gran magnitud

Qué recordar

  • La contaminación ambiental empeora las alergias y aumenta su prevalencia.
  • Usar combustibles de buena calidad, hacer el mantenimiento del vehículo en forma regular, siempre que sea posible usar el trasporte público, optimizar el uso del vehículo familiar.
  • Evitar la quema de basuras en el domicilio, en el barrio, en la comunidad; los pacientes alérgicos y no alérgicos lo agradecerán
  • No fumar. En caso de que lo hiciera, no hacerlo NUNCA en lugares cerrados, en presencia de terceros y sobre todo de niños y, más que evidente, no fumar si está embarazada.
  • Pacientes alérgicos se beneficiarían con no vivir sobre arterias o rutas muy transitadas.
  • Evitar el uso de leña y/o carbón vegetal; el uso prolongado puede repercutir gravemente en su función pulmonar.

Imagen del estudio del aire de Asunción donde se observan pólenes de cecropia (Ambay)

Imagen del estudio del aire de Asunción donde se observan pólenes de cecropia (Ambay)











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