¿Qué es una ...

... colecistitis aguda? - Prof. Dr. José Marín Massolo - Cirujano General y Laparoscopista - Tels.:232-644 / (0994) 258-800

Este tema se correlaciona con el que hablábamos en el número anterior, sobre litiasis vesicular. La colecistitis aguda es la principal y más frecuente complicación de la litiasis vesicular.

Ocurre cuando uno de los cálculos tapona el orificio y conducto de salida de la bilis, muchas veces se manifiesta como un cólico biliar, pero cuando ese taponamiento se vuelve fijo, la vesícula se contrae para eliminar el obstáculo, lo cual no puede porque el orificio de salida es muy pequeño y tiene una forma de embudo.

Al convertirse en una cavidad cerrada, los gérmenes habitualmente presentes en la bilis, se vuelven agresivos y atacan la pared vesicular produciendo infección e inflamación de la misma.

El dolor se vuelve constante, se localiza más por debajo de las costillas que en la boca del estómago; la musculatura abdominal se contractura y puede llegar a percibirse una “tumoración” en forma de pelota bajo el hígado que se mueve con los movimientos respiratorios. Dicha tumoración es dolorosa a la palpación y a la percusión. Se acompaña inicialmente de fiebre y de una sensación nauseosa. Produce trastornos en la evacuación intestinal y meteorismo o flatulencia.

El diagnóstico se realiza con medios de laboratorio, que habitualmente muestran un patrón infeccioso, y con una ecografía. La ecografía, además de demostrar la presencia de los cálculos, puede mostrar el engrosamiento de la pared vesicular.

¿Qué es una colecistitis aguda?

La colecistitis aguda requiere una cirugía de urgencia, pero es una urgencia demorada; es recomendable su tratamiento quirúrgico en 48 a 72 horas, que sería el período útil quirúrgicamente hablando, este período útil se extiende hasta la semana.

Si se pasa este límite de tiempo, el proceso de cicatrización y reparación se vuelve más difícil.

Habitualmente se trata por cirugía laparoscópica, pero la inflamación puede hacer dificultosa la cirugía y por ende existiría la probabilidad de tener que recurrir a cirugía abierta.

Si no se trata en el período de tiempo mencionado anteriormente, puede formarse un hidrocolecisto y posteriormente un empiema vesicular, con un plastrón vesicular. Situaciones que vuelven cada vez más difícil el tratamiento y aumenta sustancialmente el riesgo de lesión de las vías biliares, una complicación muy grave de la cirugía de la vesícula.

Si el proceso persiste sin tratamiento, puede producirse la perforación y peritonitis biliar, o la expulsión del cálculo a las vías biliares principales, con la consecuente obstrucción de las vías biliares, ictericia, colangitis (infección de las vías biliares) y sepsis generalizada.

En los hombres, la colecistitis aguda evoluciona con pocos síntomas y muchas veces nos encontramos con dificultades que uno no podría imaginar, de acuerdo a los síntomas que el paciente refiere.

En los diabéticos, también los síntomas son muy apagados, pero la enfermedad sigue evolucionando en forma oculta. Los mismos pueden presentar incluso cuadros de colecistitis aguda sin cálculos en su interior, en el curso de otras afecciones. Esto requiere un tratamiento quirúrgico de urgencia, por el peligro de perforación de la vesícula e instalación de una peritonitis biliar.

Por suerte, el tratamiento temprano de la litiasis vesicular, gracias al apoyo de la ecografía como método auxiliar de diagnóstico, hace que estos cuadros extremos se vean cada vez menos.

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