¿Qué es la retinopatía ...

... diabética - Dr. Walter Martínez Gill – Oftalmólogo cirujano

La retinopatía diabética, la enfermedad ocular diabética más común, ocurre cuando hay cambios en los vasos sanguíneos en la retina. Generalmente, afecta a ambos ojos y las personas que la padecen a menudo no se dan cuenta de los cambios en su visión durante las primeras etapas de la enfermedad. Pero a medida que avanza, usualmente causa una pérdida de visión que en muchos casos no puede ser revertida.

TIPOS

*Retinopatía diabética no proliferativa (RDNP)

Es la etapa más temprana de la retinopatía diabética. Cuando existe esta condición, los vasos sanguíneos deteriorados permiten un escape de fluidos de sangre dentro del ojo. Ocasionalmente, depósitos de colesterol u otras grasas de la sangre pueden entrar en la retina. Puede causar cambios en los ojos, incluyendo:

  • Microaneurismas: pequeñas protuberancias en los vasos sanguíneos de la retina que con frecuencia dejan escapar líquidos.
  • Hemorragias de la retina: pequeñas manchas de sangre que entran a la retina.
  • Exudados duros:inflamación o engrosamiento de la mácula a causa de escapes de líquido de los vasos sanguíneos de la retina. La mácula no funciona correctamente cuando está inflamada. El edema macular es la causa más común de pérdida de la visión durante la diabetes.
  • Isquemia macular: Los pequeños vasos sanguíneos (capilares) se cierran o se tapan. Su visión se torna borrosa ya que la mácula no recibe suficiente sangre para funcionar correctamente.Muchas personas con diabetes tienen RDNP ligera, lo que por lo general no afecta la visión. Sin embargo, si su visión se ve afectada, es como resultado de un edema macular y una isquemia macular.

*Retinopatía diabética proliferativa (RDP)

¿Qué es la retinopatía diabética?

Sucede principalmente cuando muchos de los vasos sanguíneos de la retina se tapan, impidiendo un flujo suficiente de la sangre. En un intento de suministrar sangre a la zona, la retina responde creando nuevos vasos sanguíneos. Este proceso se llama neovascularización. Sin embargo, los nuevos vasos sanguíneos también son anormales y no proporcionan el flujo sanguíneo adecuado. A menudo, los nuevos vasos van acompañados por tejidos cicatrizados que pueden hacer que la retina se arrugue o se desprenda. La RDP puede causar una pérdida de la visión más severa que la RDNP, ya que puede afectar tanto la visión central como la periférica. La RDP afecta la visión de las siguientes maneras:

  • Hemorragia vítrea: los nuevos y delicados vasos sanguíneos sangran dentro del vítreo (la sustancia gelatinosa en el centro del ojo), previniendo que los rayos de luz lleguen a la retina. Si la hemorragia es pequeña, es posible que vea algunas nuevas manchas oscuras y flotantes. Una hemorragia muy grande puede bloquear la visión, permitiéndole sólo ver la diferencia entre claro y oscuro.
  • Desprendimiento de la retina por tracción: cuando el tejido de una cicatriz producida por una neovascularización se encoge, la retina se arruga y puede desprenderse de su posición normal. Estas arrugas maculares pueden distorsionar la visión. La pérdida de la visión más grave puede ocurrir si la mácula o áreas grandes de la retina se desprenden.
  • Glaucoma neovascular:si una serie de vasos de la retina se cierran, una neovascularización en el iris (la parte coloreada del ojo) puede ocurrir. Los nuevos vasos sanguíneos pueden bloquear el flujo normal de líquido en el ojo. La presión en el ojo aumenta, lo que presenta una condición particularmente grave que causa daños al nervio óptico.

Factores de riesgo

  • La reducción de niveles de azúcar en la sangre puede retrasar la aparición y la progresión de una retinopatía diabética.
  • Una presión arterial alta daña sus vasos sanguíneos, aumentando las posibilidades de problemas en los ojos.
  • Duración de la diabetes: después de los 15 años de edad, un 80% de los pacientes con tipo 1 desarrolla retinopatía diabética. Después de los 19 años, hasta el 84% de los pacientes con diabetes de tipo 2 desarrollan retinopatía diabética.
  • Niveles de lípidos en la sangre (colesterol y triglicéridos): puede llevar a una mayor acumulación de exudados, los depósitos de proteínas que se filtran en la retina. Esta condición se asocia con un mayor riesgo de pérdida visual moderada.
  • Embarazo: si usted tiene diabetes y queda embarazada, su riesgo de desarrollar una retinopatía diabética aumenta. Si ya tiene retinopatía diabética, la enfermedad puede progresar. Sin embargo, algunos estudios sugieren que estos cambios pueden revertirse después de dar a luz si son tratados, y no hay un incremento en la progresión a largo plazo de la enfermedad.

Usted se puede proteger manteniendo una buena comunicación con su oculista. Hágale preguntas y obtenga la información que usted necesita para protegerse usted y su familia de las enfermedades de los ojos.

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