¿Qué es el pie ...

... diabético? - Dra. Helen López – Esp. en Enfermedades Metabólicas y Endocrinológicas »

El pie diabético es una de las complicaciones más graves y costosas de la diabetes para la salud pública mundial. Se define como la ulceración, infección y/o gangrena del pie en un paciente con diabetes. Esto se traduce clínicamente como una lesión que puede ser superficial hasta llegar al hueso, que incluso puede resultar en una amenaza para la vida del paciente, lo que conlleva a tomar una decisión tan drástica como es la amputación.

Se calcula que para el 2040 habrá más de 600 millones de personas con diabetes en el mundo, y como la incidencia es del 25%, esto significa que más de 150 millones sufrirán de pie diabético, a su vez la mitad de estos pacientes tendrán una úlcera infectada de los cuales el 20% finalizará en amputaciones.

La hiperglicemia crónica (es decir, el nivel de azúcar elevado en sangre por largo tiempo) es la que produce daños a nivel de las fibras nerviosas más pequeñas del pie que intervienen en la sensibilidad, es decir, la persona con diabetes no siente a ese nivel, por lo que cualquier traumatismo pasa desapercibido. El origen del traumatismo puede ser el propio calzado muy ajustado, una piedra, un clavo o una espina al andar descalzos, lesiones cutáneas previas como las fisuras entre los dedos causadas por hongos, o fisuras en talones por resequedad que con el tiempo se ulceran y sobreinfectan, afectando toda la profundidad del pie, todo el miembro e inclusive pone en riesgo la vida.

¿Qué es el pie diabético?

Aparte de la sensibilidad existen otros cambios; como la atrofia de los músculos de los pies lo que produce deformidades e inestabilidad de las articulaciones; esto a su vez da lugar a formaciones de callos y por debajo de estos se puede producir una úlcera, que luego se infecta. En cuanto a la piel; se vuelve seca, dura (sobre todo a nivel de la planta de los pies), favoreciendo la formación de grietas y de nuevo una úlcera.

En los pacientes que sufren de diabetes la circulación de la sangre de piernas y pies también puede estar afectada en diferentes grados de intensidad, esto favorece a la formación de úlceras y a la imposibilidad de su curación, en casos graves cuando la circulación está totalmente obstruida se produce la pérdida de los dedos e inclusive de todo el miembro inferior.

Por todo lo dicho, la prevención es fundamental en estos casos. Los pacientes deben mantener una buena higiene, inspección diaria de los pies, tener en cuenta cambios de coloración, dolor, hinchazón, puntos de presión causados por el zapato, callos, humectación de la piel, visita periódica al médico, respetar la dieta y ejercicios para mantener el nivel de azúcar en rango. Cualquier lesión no ulcerada, infección micótica de la uña y de la piel, debe ser tratadas. El médico tiene la obligación de realizar el examen del pie de un paciente con diabetes para definir, según los hallazgos, el riesgo de úlcera, infección y amputación, y poder implementar medidas para evitarlos.

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