Por qué fracasan ...

... las dietas >> Dr. Jorge Vacante

Las dietas repetidas y fracasadas pueden producir daños físicos en las personas que las siguen. Además, desarman anímicamente al intentarlo una y otra vez.

Recurrir a las "dietas milagro" que aparecen en revistas no especializadas o que nos recomendó nuestra vecina, es tentador (prometen grandes resultados con poco esfuerzo) pero no inteligente. Es casi seguro el fracaso a medio plazo, pues se recuperará el peso que se tenía (a veces incluso más), y se pone en riesgo la salud.

Es importante saber que la palabra dieta se está sacando del lenguaje comúnmente utilizado en nutrición, entre otras razones porque está relacionada con algo restrictivo. Hoy, en cambio, se habla de “plan alimentario” o “guía alimentaria”. No es lo mismo que alguien ordene su alimentación para comer sano, a que haga dieta y sólo restrinja alimentos o comidas.

Por qué fracasan las dietas

De hecho, el descenso de peso no sólo se logra dejando de comer ciertas comidas, sino fundamentalmente formando hábitos saludables.

Causas del fracaso de las dietas:

  • Falta de información. Muchas personas se ponen a dieta con la primera que encuentran o la que les pasa un amigo o la vecina. Pero curiosamente, las personas que pierden peso de forma duradera y para toda la vida, comentan que siguieron un plan alimenticio, adaptando lo que habían ido aprendiendo a lo largo de su vida y bajo supervisión de un especialista.
  • Falta de criterio. Muchas personas con peso normal quieren perder entre 5 y 10 kilos por razones estéticas o deportivas. Pero no consiguen su objetivo porque están en su peso normal, óptimo y saludable. El sacrificio no siempre da buenos resultados, porque no se pierden más kilos o porque la salud se resiente.
  • Falta de voluntad. Hay varios grupos de personas a dieta, el primer y más numeroso es el que es capaz de estar a dieta estricta durante un mes, a veces más, pero no quiere hacer ejercicio. El segundo y más típico es el que prefiere hacer más ejercicio pero no quiere hacer dieta. Y el tercero es el que comprende que para adelgazar hay que seguir un plan alimentario con ejercicio para quemar grasa y ganar músculo.
  • Falta de nutrientes. Unas dietas eliminan los hidratos de carbono, otras las grasas, otras las proteínas; cada mes hay una versión nueva de estos tres tipos principales de dietas restrictivas. El caso es que todas hacen perder peso, pero ninguna es recomendable, y menos para personas deportistas.
  • Falta de psicología. Cada persona es diferente, y a la hora de adelgazar, la genética y la psicología son muy importantes. Nuestros genes nos hacen tener un peso, un metabolismo, un porcentaje de grasa y músculo, una tendencia a retener más o menos líquidos, etc. Y además está el tipo de vida que llevamos o el momento emocional que se esté pasando.
  • -Falta de ejercicio. La falta de costumbre suele ser la causa más normal. Algunas personas con sobrepeso piensan que se van a lesionar si hacen deporte, otros tienen vergüenza a la hora de ponerse ropa deportiva. A otros simplemente no les gusta el deporte y lo odian desde pequeños. Hay muchas excusas.
  • Falta de compatibilidad con la vida. Hay muchos proyectos de dieta que fracasan por la imposibilidad de adaptarlos. No haga una dieta en la que tiene que comer pescado todos los días si no le gusta. También es difícil que siga una dieta con comidas establecidas si come de menú en el trabajo. Y en cuanto al ejercicio, es lo mismo, no puede empezar a correr 10 km si lleva 20 años sin correr o tampoco dedicar 3 horas de pesas cada semana si no ha hecho pesas nunca.

Recomendaciones

  • Fijarse un objetivo de pérdida de peso real en tiempo real.
  • Buscar una dieta equilibrada que permita una pérdida de peso progresiva y mantenida en el tiempo.
  • Adaptar el plan alimentario saludable a sus gustos personales, que la comida sea apetecible y variada.
  • Servirse raciones pequeñas y no repetir una segunda vez.
  • Beber abundante agua. Provoca saciedad, hidrata y ayuda a eliminar toxinas.
  • Si no le gusta mucho el agua, beba infusiones.
  • Haga 5 comidas al día para no tener hambre y no picar entre horas.
  • Planee sus comidas con antelación, evitará caer en la monotonía. Busque nuevas recetas ligeras.
  • Coma despacio, mastique bien cada bocado.
  • No coma de pie ni caminando. Si hacemos otra actividad, no seremos conscientes de lo que comemos y comeremos más.
  • No coma delante del televisor ni de la computadora.
  • Reemplace los dulces por frutas frescas.
  • Duerma lo suficiente.
  • No abuse de los productos light. Muchos sólo han reducido una pequeña parte de la grasa y las calorías.
  • Realice actividad física.
  • Tenga paciencia, cariño y humor con sus progresos y retrocesos. Sea comprensivo e indulgente con sus fallos. Alégrese con cada kilo perdido y quiérase mucho.
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