Por qué es importante ...

... la hidratación en las personas mayores - Dra. Paola Gómez Buongermini - Esp. en Geriatría

Dra. Paola Gómez

El porcentaje de agua en la composición de nuestro organismo se estima alrededor del 75-80%. De ahí la importancia de mantenernos hidratados tanto en estaciones frías y sobre todo durante los períodos de calor, donde la pérdida de líquido por parte del organismo aumenta de forma insensible.
En temporada de altas temperaturas, las personas mayores son vulnerables y podrían presentar las consecuencias del calor ambiental.

Sed en adultos mayores

Existe en nuestro sistema nervioso un área que regula la temperatura interior, y su función con bastante frecuencia puede estar alterada en los adultos mayores. Por este motivo pueden sentir menor sensación de sed o alteración de la autopercepción de la temperatura corporal. A esto se suma el consumo de ciertos fármacos como los diuréticos, que aumentan la pérdida de líquido en el organismo.
Por este motivo, tanto familiares como cuidadores DEBEMOS RECORDARLES QUE DEBEN BEBER AGUA AUNQUE NO TENGAN sensación de SED para evitar llegar a un estado de deshidratación. Este cuidado debe tenerse durante todo el año, y ha de intensificarse en las estaciones cálidas.

El objetivo es mantener la salud evitando llegar a situaciones de deshidratación que impliquen un riesgo para su vida o que reduzcan la calidad de la misma.

Golpe de calor: señales de alerta
  • Los síntomas más comunes son: la presencia de dolor de cabeza, mareos, sensación de aumento de la temperatura corporal.
  • Pueden existir también cambios en el comportamiento como irritabilidad o confusión.
  • En el examen físico puede detectarse presión arterial baja, pulso débil y rápido.
  • Cuando ya existe una deshidratación más acentuada, pueden presentar también somnolencia desde leve hasta moderada-severa. En casos donde la persona tenga un buen nivel de conciencia hay que iniciar lo antes posible la hidratación por vía oral, además de tomar otras medidas de protección ante las altas temperaturas.

Cuando la deshidratación es moderada a severa, acompañada por otros síntomas como una disminución de la presión arterial, cefalea intensa o somnolencia, se recomienda solicitar ayuda profesional de preferencia en un servicio de urgencias.






Recomendaciones para prevenir la deshidratación o los golpes de calor:
  • Beber al menos de 6 a 8 vasos de agua por día.
  • Consumir frutas y verduras.
  • Evitar exponerse al sol en horarios de mayor riesgo, por ejemplo; entre las 10 y las 16 horas.
  • Usar ropa holgada, liviana, de preferencia de colores claros.
  • Mantener una temperatura agradable en la casa.
  • Evitar realizar actividades físicas al aire libre, durante las horas en las que el sol resulta más perjudicial.

Encontrarse en el período de altas temperaturas no debería ser un impedimento para que los adultos mayores realicen actividades, siempre teniendo en cuenta la importancia de protegerse de los riesgos de presentar deshidratación, como así también extremar los cuidados de la piel ante la exposición solar.

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