Nutrición pre y ...

... post-operatoria en la cirugía bariatrica >> Dr. Marcelo Lo

Los procedimientos de cirugía bariátrica se han incrementado exponencialmente durante los últimos años; por ejemplo, el número estimado para el 2008 fue 13 veces mayor que el número de procedimientos practicados en 1992 con un total aproximado de 340.000 cirugías realizadas.

Actualmente, la cirugía bariátrica es considerada como el método más eficaz y duradero en el combate contra la obesidad mórbida. Sin embargo, no todos los pacientes logran una pérdida de peso permanente y sostenida, ya que el mantenimiento depende exclusivamente de los cambios conductuales de los hábitos alimentarios y actividades físicas realizadas, por lo que es muy importante que los pacientes reciban una educación apropiada e información sobre el manejo clínico y nutricional, detección de las deficiencias nutricionales y de la importancia de los suplementos de proteínas, vitaminas y minerales, con el fin de evitar complicaciones innecesarias en el periodo post-operatorio.

En la medida en que las intervenciones para la obesidad mórbida continúan incrementándose, existe una seria preocupación por las deficiencias nutricionales que se puedan presentar a largo plazo, sea ésta por abandono del paciente o su desinformación, o por la dificultad de conseguir los suplementos adecuados.

Existen varios protocolos en las diferentes instituciones, pero fin primordial del tratamiento nutricional pre-operatorio es la reducción del hígado graso como también de la grasa abdominal, con el objeto de disminuir, posiblemente, tanto el tiempo operatorio como las complicaciones quirúrgicas (se ha sugerido la pérdida de peso del 5 a 10%) y lograr así una mayor pérdida de peso post-operatorio. Para lograrlo, se indica una dieta hipocalórica, baja en carbohidratos simples y complejos, manteniendo el aporte proteico, el de vitaminas y el de minerales, en las cantidades diarias requeridas.

FASES DE ALIMENTACIÓN

La progresión nutricional post-operatoria se inicia en el hospital con una dieta a base de líquidos claros sin carbohidratos (fase I) como prueba de tolerancia vía oral, con sorbos de 15 a 20 ml por vez y por un periodo de tiempo dependiendo del protocolo, además se inicia con los suplementos multivitamínicos y de minerales.

Nutrición pre y post-operatoria en la cirugía bariatrica

Luego, se avanza con una dieta de líquidos completos (fase II) dándoles mayor textura alimentaria y residuo gástrico así como mayor aporte calórico. En este periodo se agregan los módulos de suplementos proteicos a fin de evitar las complicaciones como las caídas del cabello, la pérdida de masa muscular y, en casos más graves, el edema por hipoalbuminemia. Se indica consumir 10 a 35 % de las calorías en forma de proteínas, o al menos 1 gramo por kilogramo peso por día (60 a 120g/día).

Los suplementos modulares de proteína, o concentrados de proteína, se pueden clasificar en cuatro categorías: derivados de proteínas completas como leche, huevos o soya; derivados de colágeno, solos o combinados con proteína completa; dosis de uno o más aminoácidos no esenciales, e híbridos de proteínas completas o basadas en colágeno y dosis de aminoácidos.

La dieta licuada (fase III), compuesta por purés y papillas, mantiene varias de las recomendaciones previas y se inicia cuando las fases previas fueron bien toleradas. En este periodo, se introduce las proteínas del pollo, pescado, huevos, lácteos y derivados, así como fuentes proteicas de vegetales y leguminosas.

La dieta suave (fase IV) de los alimentos blandos se introduce ya casi en el segundo mes post-operatorio, donde a parte de los alimentos previamente citados, se agrega los alimentos como frutas, ensaladas cocinadas o al vapor, pollos y pescados cocinados y húmedos, evitando los alimentos productores de gas. Se prohíbe el consumo de carne roja, pan, arroz, ácidos, café, azúcar, bebidas carbonatadas y alcohol, este último durante el primer año.

La dieta normal (fase V) es el periodo donde el paciente ingiere prácticamente todo tipo alimentario en forma normal incluyendo las ensaladas crudas y carnes variadas.

Existen ciertos consensos según investigaciones sobre posponer o evitar ciertos tipos de alimentos. Por ejemplo, entre los alimentos que se deben evitar están el azúcar o los alimentos que la contengan, los azúcares concentrados, los jugos de frutas, las grasas saturadas y los alimentos fritos. Entre los que se deben evitar o posponer, se encuentran las bebidas carbonatadas, el pan, la pasta y el arroz con consistencia blanda o pastosa, la carne roja dura o seca, la cafeína y el alcohol. Aquellos que se deben posponer indefinidamente, son las nueces, el maíz y los alimentos fibrosos.

Sugerencias importantes:

  • no introducir alimentos antes de tiempo,
  • consumir los suplementos multivitamínicos y proteicos desde el inicio.
  • Adquirir buenos hábitos alimentarios como ser, alimentarse con mayor frecuencia y en menor cantidad,
  • masticar lo suficiente y no exceder en la cantidad,
  • no ingerir bebidas junto con la comida,
  • evitar las frituras y grasas,
  • evitar bebidas carbonatadas, cítricos y cafés,
  • prohibirse el tabaquismo,
  • y abstenerse de las bebidas alcohólicas.

A fin de evitar complicaciones quirúrgicas o nutricionales, se recomienda realizar el seguimiento con profesionales que tengan experiencia y en centros especializados.

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