Piercings y la ...

... salud bucal - Dra. Ana Campuzano - Odontóloga »

Cuando pensamos en colocarnos piercings en la lengua, labios o mejillas, debemos informarnos sobre los riesgos relacionados a ellos.

El empleo indiscriminado de los piercings ha aumentado sustancialmente en los últimos tiempos. Las personas los utilizan sin conocer los peligros que se encuentran ocultos en esta práctica; por tal motivo, al investigar sobre los efectos nocivos que ocasionan, se encontró que lo que puede parecer un simple adorno constituye una verdadera amenaza y atenta contra la salud de quienes los portan, al producir daños considerables.

Complicaciones inmediatas

  • Inflamación: La lengua por su gran vascularidad y su ubicación en las vías aéreas superiores es muy vulnerable a las complicaciones, éstas pueden ser simples o pueden poner en riesgo la vida. Pocas horas después de la perforación lingual, los tejidos próximos se inflaman produciendo en primera instancia un edema localizado como respuesta del organismo frente al cuerpo extraño. El edema puede producir disfagia, disfonía, interferir con la masticación y también perturbar la respiración.
  • Dolor: Las causas del dolor son la ulceración y la inflamación de la herida provocada por el piercing, esto suele remitir en 3 a 5 semanas.
  • Lesiones vasculares: La hemorragia en la lengua es una complicación frecuente que ocurre durante la perforación. Por lo general, es un sangrado que se puede controlar; también pueden ocurrir hematomas, sangrado prolongado y cicatrización demorada en áreas labiales.
  • Infecciones localizadas: El piercing, principalmente el lingual, puede proveer un ambiente ideal para el desarrollo microbiano.
  • Infecciones sistémicas - Bacteriemia: Es la presencia de bacterias en el torrente sanguíneo. Si luego de la instalación del piercing aparecen síntomas como fiebre, escalofríos, temblores y congestión en la zona cercana al piercing, la persona debe recibir atención médica de inmediato.
  • Galvanismo: El piercing de acero inoxidable colocado en un paciente cuya boca presenta restauraciones con diferentes metales, puede desencadenar una corriente galvánica que podría provocar sensibilidad pulpar.
  • Acumulo de placa bacteriana: El piercing genera una zona de acumulación de placa bacteriana que puede producir halitosis y promover el desarrollo de infecciones.
  • Dientes astillados: Esto puede ocurrir cuando el piercing choca o golpea los dientes, ocurre al dormir, comer y hablar. Las pequeñas fracturas derivadas de estos golpes pueden ser arregladas con resinas, pero cuando las fracturas son más importantes podemos llegar a precisar coronas, tratamientos de endodoncia y hasta extracción de la pieza dentaria.
  • Daño en las encías: Los piercing pueden rozar contra las encías y esto puede producir heridas debido al roce, retracciones gingivales dejando el diente expuesto y quedando este más sensible.

Complicaciones mediatas

  • Aspiración o ingestión accidental hacia las vías respiratorias o digestivas.
  • Interferencias con imágenes radiográficas.
  • Acumulo de placa bacteriana.
  • Anestesia.
  • Sialorrea.
  • Hiperplasia tisular y epitelización.
  • Granuloma peri-inclusiones.
  • Queloide.
  • Desgarros.
Piercings y la salud bucal

Consejo

Si el paciente decide colocarse un piercing en la lengua, labios, etc., que se informe de las complicaciones que puede llegar a tener, muchas de las cuales pueden afectar su salud general.

Para los que ya tienen piercing, deben mantenerlo siempre con una buena higiene para evitar complicaciones, también evitar golpear los dientes con el mismo o morderlo.Son necesarias campañas de difusión dirigidas a padres, alumnos y docentes, sobre los inconvenientes que puede producir la colocación de los piercing. Lo que hoy es moda, mañana puede convertirse en un problema grave de salud.

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