Padres separados, ...

... ¿Con quién pasar las fiestas? - Dra. Viviana Riego – Psiquiatra Infanto–Juvenil y de Adultos»

Con quién pasar las celebraciones de fin de año es el dilema que se presenta en muchas familias en las que mamá y papá están separados. Se pueden producir conflictos en los que finalmente el mayor afectado es el niño. Para enfrentar esta situación es importante que los padres puedan respetarse y cumplir con los acuerdos; de esta forma se fortalece en los hijos la confianza en la pareja parental, crecerán menos ansiosos y con una mayor sensación de seguridad.

Un período de nostalgia

La Navidad es la fiesta familiar por excelencia. En función de la edad, los niños vivirán la primera Navidad sin papá o mamá de forma distinta, pero la ausencia de uno de ellos confirmará de forma definitiva la separación. Para los adultos, la Navidad también supone un momento especial, lleno de nostalgia, en que uno se sumerge en el pasado, sobre todo en caso de separación. Para las parejas separadas, la primera Navidad sin los hijos es un momento especialmente difícil, ya que exacerba todo el malestar.

Cuidados que se deben tener con los hijos

No hay que favorecer la ilusión, por lo que no es recomendable que los padres pasen juntos las fiestas como si no estuvieran separados, ya que en el niño se crea la ilusión de que podrían volver a estar juntos.

En cuanto a con quién pasará las fiestas, no se le puede dejar la decisión al niño. No puede sentir que es su responsabilidad, esa opción solo generará ansiedad y conflicto de lealtades entre los padres, y posibles sentimientos de culpa.

Es importante tener en cuenta la opinión de los hijos, pero son los padres quienes deben acordar cómo se manejarán los tiempos en las fiestas de fin de año. Es necesario que los niños sepan anticipadamente qué sucederá ese y los siguientes años, para que las fiestas no terminen siendo un factor de ansiedad en vez de un momento familiar especial.

Qué deben evitar los padres

Los padres deben tener claro que, independiente de las circunstancias de la separación y la relación entre ambos, no pueden usar la Navidad como factor de manipulación. Tampoco se puede adoptar una actitud de víctima, es importante cómo se plantea al niño que esta Navidad estará con uno de los padres, ya que si siente un tono de angustia o recibe frases de supuesta victimización, no podrá disfrutar.

Es importante ver las necesidades de nuestros hijos, compartir con ambos es significativo para su desarrollo. Otro aspecto importante es ser cuidadosos con los regalos; los padres, en la medida de lo posible, deben establecer acuerdos sobre los regalos que recibirá su hijo. De manera a distribuirlos equitativamente en ambas casas, para que el niño no sienta que esto puede ser otra situación de disputa entre sus padres.

Padres separados, ¿Con quién pasar las fiestas?

Llegar a un acuerdo

En algunas familias las cosas no son tan sencillas y los padres realmente se llevan mal. En estos casos, será necesario un trabajo personal de cada uno, que los conduzca a reconocer un punto importante y común: el bienestar de los hijos. A veces es bueno contar con algún pariente o amigo de la familia que haga de intermediario. Otra opción es que hablen con un psicólogo o hacerlo a través de sus abogados, porque entre ellos siempre tratan de llegar a un acuerdo. En última instancia, si todo eso falla, se llega a la justicia.

Una vez tomada la decisión, se habla con los niños. Es fundamental la comunicación para evitar que el niño sufra y piense que nadie quiere pasar con él las fiestas. Lo ideal es encontrar un equilibrio y que cada fecha sea compartida con los hijos. Si los niños son amparados, cobijados, amados, tenidos en cuenta y cuidados, no hay pérdida. Al contrario, pueden multiplicar festejos, celebraciones y encuentros llenos de cariño.

Cómo comunicarle la decisión a los hijos

El modo de hacerlo dependerá de las características de cada familia. Lo importante es ser conciso, hablar con claridad y seguridad, para no caer en interminables justificaciones.

Los padres tienen la responsabilidad de hacer todo lo posible para que los niños no se sientan culpables por compartir estas fechas tan importantes con uno y no con el otro. Hay que prepararlos, hacerles ver que se llegó a un acuerdo. También es necesario que tanto los padres como los hijos entiendan el verdadero sentido de la Navidad; es un momento especial para estar junto a las personas queridas, sin importar las circunstancias familiares. Si hay desavenencias entre los padres, ambos deben colaborar, ceder un poco y dejar de lado las diferencias, para priorizar el bienestar de los hijos.

Seguinos en Facebook

revista