Padres de familia ...

... involucrados en la vida de sus hijos - Lic. Romina Sánchez – Terapeuta en adicciones »

Adultos involucrados:

Los adultos que saben dónde están sus hijos/as, están atentos sobre cómo les va en la escuela y comparten momentos juntos, tienen hijos/as con menor probabilidad de que accedan a conductas indeseables. A pesar de necesitar independencia, el adolescente requiere del apoyo y disponibilidad en los vínculos con la familia y la contención.

Según lo anterior, se han recogido evidencias que dan cuenta de un rol positivo o negativo de las familias para delinear la conducta de sus miembros.

Un ambiente familiar positivo, afirmado en los vínculos familiares, en una supervisión adecuada por parte de los adultos, una comunicación de los valores pro-sociales, son aspectos que protegen a los jóvenes de desarrollar conductas de riesgo, como el consumo de sustancias, la delincuencia y el sexo precoz o sin protección.

Un paso importante, Ser Padres:

No se suele ser formado previamente para ser madres, padres o responsables de niños y adolescentes. Se aprende recién cuando nacen los hijos, asumiendo o no el rol y los desafíos que implica el desarrollo de éstos. La manera más saludable es ponerse de acuerdo previamente en cómo orientar la socialización y la conducción de la crianza. Una orientación u orden contradictoria entre la madre y el padre influyen en la seguridad y confianza de los hijos. Para tales efectos, es importante tomar en cuenta los pasos más importantes y los roles para una crianza saludable y efectiva.

Aspectos claves en el funcionamiento familiar:

Padres de familia involucrados en la vida de sus hijos
  • El proceso de socialización (fundamental los primeros 5 años).
  • Los vínculos basados en el afecto, la comunicación, la valoración de sus miembros y estar libres de violencia.
  • El proceso de individuación en la infancia y consolidación de la identidad adolescente.
  • El ejercicio saludable del poder en la familia: la autoridad basada en límites de la conducta y normas de convivencia.
  • Los factores protectores y la resiliencia familiar.

Padres involucrados en la crianza de sus hijos:

  • Atención de necesidades nutricionales, físicas, emocionales y efectivas de los hijos.
  • Ser buen ejemplo: un buen modelo de padres gana respeto y confianza y en eso se basa la autoridad sobre los hijos.
  • Darle tiempo a los hijos: conectarse con ellos, compartir.
  • Definición de límites de la conducta: normas de convivencia, evitar ambivalencia y límites contradictorios en los padres.
  • Ejercicio de la autoridad: con firmeza y sin violencia.
  • Promover capacidad para valerse por sí mismos: graduar la libertad según la edad, la personalidad y el contexto social.

Escucha activa:

La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.

¿Cuál es la diferencia entre el oír y el escuchar? Existen grandes diferencias. El oír es simplemente percibir vibraciones de sonido. Mientras que escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye.

En la medida que la comunicación se basa en una escucha activa receptiva y de empatía, la calidad de la relación mejora con los niños y adolescentes.

Algunas claves para la escucha activa:

  • Mostrar empatía: Es escuchar sus sentimientos y ser capaces de ponernos en su lugar.
  • Parafrasear: Este concepto significa verificar o decir con las propias palabras lo que parece que el emisor acaba de decir.
  • Emitir palabras de refuerzo o cumplidos:"Esto es muy divertido"; "Me encanta hablar contigo”.
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