Nuestras niñas ...

... valientes - Mg. Margarita Flores – Mg. en Psicología Clínica y Psicoterapia Infanto Juvenil »

Desde que quedó huérfana de padre, Rosalin de 12 años salía cada mañana a vender chipa para ayudar con el sostén de la casa a su madre y dos hermanitos menores. Luego regresaba a almorzar y se preparaba para ir a su escuela toda la tarde con su implecable uniforme. Un día, temprano la vieron dirigirse por el mismo camino de siempre, pero luego, pasaron varios días sin tener noticias de ella, finalmente la encontraron sin vida producto de un abuso sexual. Rosalin es una más, de las tantas historias tristes de cientos de niñas que sucumben en nuestro mundo todos los días, niñas que tenían sueños, anhelos, que querían vivir.

El Día Internacional de la Niña fue instaurado por las Naciones Unidas (ONU), cada 11 de octubre nos hace recordar que alrededor del mundo existen millones de niñas valientes y esforzadas preparándose para asumir roles, desafíos en su vida de adultas.

Es un gran privilegio formar, apoyar y cuidar a una niña sabiendo que en unos pocos años más será una joven/mujer de bien para nuestra sociedad, una madre, una profesional.

Características emocionales de la niña

La niña tiene características emocionales diferentes a las de un niño; presenta una mayor habilidad social, más compañerismo, se expresa con mayor soltura, gran capacidad afectiva, sensibilidad hacia las artes (música, teatro, danza), disposición de proteger al indefenso, capacidad para ofrecer ternura, solidaridad, y creatividad.

Labores realizadas por las niñas

Las niñas alrededor del mundo realizan diferentes labores desde los quehaceres de la casa a cuidar sus hermanitos menores o algún adulto mayor; en algunos casos trabajan en fábricas (aunque legalmente no deben hacerlo pero en países pobres son obligadas a trabajar). Estas niñas se preparan para asumir responsabilidades y liderazgos en la sociedad que les ha tocado vivir.

Protección de las niñas

Frente a los desafíos de una generación informatizada y digitalizada, nos encontramos ante un llamado de proteger, cuidar, velar y empoderar a nuestras niñas ante un mundo competitivo, cambiante, ante el abuso que son expuestas, la discriminación, el bullying, la injusticia, el abandono, la insensibilidad ante sus necesidades básicas, la falta de oportunidades, la explotación laboral. Incluso muchas son obligadas a casarse contra su voluntad, y en otros casos a ceder su oportunidad de estudiar por su hermano varón, etc.

Las voces de miles de niñas claman por oportunidades justas, dignas para ellas y para las que vienen tras de ellas; niñas que quieren vivir sus etapas sanamente; jugar, reír, soñar, vivir protegidas y no con temor al despertar cada mañana sin saber sin podrán ir al colegio o tendrán para comer, o si alguien va a lastimarlas; necesitan seguridad de parte de toda la sociedad y que sus derechos sean respetados plenamente.

Nuestras niñas valientes

En la historia, hubo niñas valientes y esforzadas, que han enfrentado Goliats en sus vidas y han salido airosas; niñas que han enfrentados enfermedades, encierros como Ana Frank o como Malala Yousafzai; niñas talentosas, creativas que con las herramientas necesarias han hecho proezas, han cambiado sus realidades en virtud de su esfuerzo y valentía, en ellas inspiramos estas líneas de admiración y nuestro compromiso de velar por sus derechos.

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