Terapia combinada ...

... exitosa para nódulos tiroideos - Prof. Dr. Jorge A. Jara Yorg - Esp. en Clínica Médica, Endocrinología y Medicina Nuclear - Tel.: 297- 462 »

El examen ultrasónico de la tiroides es importante para realizar cualquier diagnóstico y tratamiento de los nódulos tiroideos. La gammagrafía ayuda a identificar el adenoma autónomo y los nódulos calientes en el bocio multinodular (MND) y al seguimiento del tratamiento realizado con Iodo-131 radiativo. Las terapias con Iodo-131 radiactivo y la inyección percutánea de etanol con lidocaína al 2% (IPE), son un tratamiento efectivo utilizadas en forma asociada en el hipertiroidismo multinodular, en el bocio multinodular y en el hiperparatiroidismo secundario asociado al hipertiroidismo.

Un nódulo tiroideo es una lesión con aumento focal del volumen o de la consistencia localizada dentro de la glándula tiroides, que se distingue del resto del tejido tiroideo y puede ser detectado por palpación o por estudios de imágenes, principalmente la ultrasonografía de alta resolución, y está predominantemente en pacientes de sexo femenino, pudiendo estos ser únicos o múltiples.

También las paratiroides son tratadas con el etanol en pacientes con hiperparatiroidismo secundario y enfermedad renal grave en hemodiálisis, que no pueden o no desean ser operados. El procedimiento es sencillo, el Iodo-131 se administra vía oral una vez y puede repetirse en 6 meses y el etanol se puede realizar cada 10 o 15 días en el consultorio.

En el hipertiroidismo se utilizan drogas antitiroideas como el metimazol y el fármaco propiltiouracilo (PTU). La toxicidad del hígado debido a las tionamidas es rara, pero es más severa debido al PTU. Sin embargo, se cita también ictericia colestásica y hepatitis aguda tóxica debido al metimazol y a la reacción cruzada con el PTU en el 20-30% de los casos de pacientes que sufren la enfermedad de Graves y que son tratados con drogas antitiroideas en un período de 12-18 meses. La suspensión de dichas drogas, una semana antes del tratamiento con Iodo-131, no interfiere en el curso de la curación y de los efectos del radioyodo.

Terapia combinada exitosa para nódulos tiroideos

Ambas terapias no invasivas pueden repetirse y no presentan contraindicaciones, excepto el Iodo-131 en el embarazo y la lactancia. Pero el etanol ha sido utilizado por años en patologías benignas, en nódulos quísticos y en sólidos como en los nódulos autónomos y en el tratamiento de patologías malignas tiroideas, como en el carcinoma diferenciado de tiroides operado con recurrencia. El radioyodo ha sido utilizado como una terapia de primera línea en el hipertiroidismo difuso, en el bocio uni y multinodular, en el cáncer diferenciado de tiroides, además de ser reconocido como altamente efectivo en la cura de la enfermedad de Graves-Basedow en tres meses.

Los bocios multinodulares hipercaptantes pueden ser tratados con la terapia combinada del Iodo-131 por vía oral y por la adición de inyecciones de etanol + lidocaína intranodular con reducción del volumen de los nódulos y con desaparición de otros. Así, los pacientes mejoran y se evitan posibles cirugías tiroideas. También los pacientes con hiperparatiroidismo secundario con etanol en la insuficiencia renal en hemodiálisis y pueden ser trasplantados exitosamente reduciendo la hormona paratiroidea (PTH).

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