Niveles de yodo

... en la sal, riesgo de hiper e hipotiroidismo - Dr. Jorge Jara Yorg – Esp. en Clínica Médica, Endocrinología y Medicina Nuclear »

De acuerdo a estudios realizados, Paraguay pasó de una moderada deficiencia de yodo a un exceso en la ingesta demostrada de yodo. Los Desórdenes por Deficiencia de Yodo (DDI), han sido un problema endémico en nuestro país. El consumo de sal yodada como parte de una política activa de prevención de la deficiencia de yodo en los países, es el procedimiento más adecuado; sin embargo, es necesario mantener un estricto control y seguimiento de las prácticas con vigilancia sanitaria.

Niveles de consumo de yodo en Paraguay en el año 1989

Durante décadas el país ha sufrido déficit de yodo en la sal, lo cual determinó una elevada prevalencia de bocio, alcanzando el 48,6% de la población escolar por deficiencia de yodo, detectado por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, a través de una encuesta a nivel nacional. En esa oportunidad se realizó palpación de tiroides y niveles de yoduria (yodo en orina). La estrategia principal para la eliminación sostenida de los Desórdenes por Deficiencia de Yodo recomendada, ha sido la yodación de la sal en forma universal.

Niveles de consumo de yodo en Paraguay en el año 2000

En el año 2000, los resultados del Proyecto Tiroides Móvil en América Latina, demostró que el 79,6% de la sal yodada consumida en los hogares paraguayos fue adecuada, más de 15 ppm (partes por millón de yodo). El 30% se encontraba entre el valor ideal y el 46,1% por encima, implicando un riesgo de exceso de yodo con las posibles consecuencias de aparición tanto del hipo como del hipertiroidismo. La prevalencia de bocio realizada por el método ecográfico demostró una disminución del 17%.

Estudio realizado en el período 2006-2007

Fueron evaluados 4.487 escolares de los 17 departamentos del país, en edades comprendidas entre 6 a 12 años de edad, de ambos sexos, mediante muestras de orina. Los resultados demostraron, al comparar los niveles de yodo en orina en el nivel más que adecuado y el excesivo de la yoduria, que éste ultimo nivel estaba marcadamente elevado (93,8%), lo cual implicó el riesgo de desarrollar 2 enfermedades tiroideas autoinmunes: hiper e hipotiroidismo.

Niveles de yodo en la sal, riesgo de hiper e hipotiroidismo

Consecuencias de la carencia y el exceso de yodo

La mayor consecuencia del exceso de yodo es el hipertiroidismo inducido por el yodo, que sucede con frecuencia en personas de edad avanzada con bocios nodulares, pero el hipertiroidismo de Graves y el hipotiroidismo de Hashimoto ocurren también en personas con niveles de yodo en orina por encima de 300 microgramos.

Los desórdenes por carencia de yodo son varios y se caracterizan por disminuir la capacidad física e intelectual de las personas que los padecen. El bocio endémico es el más frecuente.

El esfuerzo a nivel nacional con campañas de yodación ha logrado que las plantas salineras y de expendio, pudieran agregar yodo a la sal, logrando mejorar esta deficiencia de muchos años.

Trastornos de tiroides en el embarazo

El estudio de las mujeres embarazadas fue realizado entre los años 2014 y el 2015. El hipotiroidismo en el embarazo alcanzó una prevalencia del 50%. El hipotiroidismo pleno fue del 9,5% y el hipotiroidismo subclínico del 40,5%, que sumados alcanzaron el 50%. Las mujeres embarazadas que padecen trastornos de la glándula tiroides, especialmente hipotiroidismo, presentan un mayor riesgo de desarrollar diabetes gestacional, mayor tasa de parto por cesárea, parto prematuro, preeclampsia y otras complicaciones que pueden comprometer la salud del niño o de la madre, tanto a corto como a largo plazo

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