Los mitos de ...

... la alimentación - Lic. Betharram Scarone Casco – Nutricionista, Esp. en Nutrición Deportiva y Entrenamiento »

Algunas costumbres que se tienen al comer se llevan a cabo por tradiciones transmitidas de generación en generación o por recomendaciones de moda de supuestos expertos. Muchas de esas creencias carecen de sustento científico o proceden de fuentes poco confiables. Todos estos mitos pueden influir en nuestro comportamiento alimentario y, como consecuencia de ello, afectar a nuestra salud.

Estos son solo algunos de los mitos más populares sobre la alimentación

- “Saltarse el desayuno adelgaza”

Existen personas que piensan que evitar el desayuno les ayudará a no incrementar su peso, pero la realidad es completamente opuesta. Está demostrado que saltarse el desayuno produce más hambre en las siguientes horas del día, lo que les lleva a realizar peores elecciones alimenticias en el resto de las comidas. Además, el cuerpo se defiende de ese ayuno tan prolongando activando enzimas o mecanismo de acumulación de grasa como si hubiera una alarma alimentaria.

- “El pan engorda”

El pan no es un alimento de elevado valor calórico y además es pobre en grasa. Es rico en hidratos de carbono, nutriente que constituye la base de la dieta mediterránea. Otra falsa leyenda es aquella que afirma que la miga engorda mucho. Es incorrecto, ambas son el mismo producto, lo que ocurre es que la corteza por acción del horneado se deshidrata mientras que la parte interior (la miga) conserva mayor cantidad de agua, de ahí su aspecto esponjoso. Lo que aumenta las calorías es con lo que se lo acompaña: salsa, manteca, embutidos, etc.

- “Los productos integrales adelgazan”

Los cereales integrales se diferencian de los refinados en que tienen un mayor contenido de fibra y minerales, pero su contenido energético es el mismo. Es decir, contienen las mismas calorías. La fibra posee un poder saciante y puede ayudar en el control del peso porque evita comer más cantidad de otros alimentos. También regula el tránsito intestinal y evita los picos glucémicos. Por ello, es recomendable el consumo de productos integrales, pero no es recomendable el consumo de grandes cantidades de los mismos.

- “Es mejor la margarina que la manteca, porque está hecha con aceites vegetales”

Es una de las ideas más extendidas. Para convertir un aceite vegetal (líquido a temperatura ambiente) en una grasa para "untar", los fabricantes lo someten a un proceso de hidrogenación. Esas grasas artificialmente sólidas son las famosas grasas "trans", a las que numerosos estudios han asociado efectos incluso peores que los de las propias grasas de origen animal. Lo peor es que las "trans" se cuelan en multitud de alimentos preparados.

¿Cómo saber si los productos que compra tienen este tipo de grasas?? Si la etiqueta dice "grasas vegetales hidrogenadas", quizá convenga buscar otras con aceites no transformados.

- “Los productos light son más sanos y ayudan a adelgazar”

Los mitos de la alimentación

Otro mito muy extendido en la actualidad son los productos light. El término light se utiliza para referirse a un producto cuando existe el producto no light o de referencia y han reducido o eliminado como mínimo un 30% de las calorías totales. Esto significa que el producto light aporta menos calorías que el de referencia, pero sigue teniendo calorías.

Si se abusa de estos productos, se puede desequilibrar la ingesta energética y consumir más energía de la que gastamos y, por lo tanto, hacernos engordar.

- “Los jugos son igual de saludables que las frutas”

Los jugos prácticamente no contienen la valiosa fibra. La cantidad de vitaminas y minerales se reduce considerablemente durante su preparación. Se reemplaza la fibra por azúcar, que puede dar lugar a mayor sensación de hambre, cambios de humor y a un bajón de energía.

Por lo tanto, si se tiene la oportunidad, es mejor consumir las frutas enteras y frescas.

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