Maltrato en las personas ...

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Todavía el fenómeno de malos tratos en las personas adultas mayores (PAM) permanece imperceptible y el principal motivo de esto es que no trascienden el ámbito familiar.

La incidencia y prevalencia de maltrato en PAM en los países desarrollados es del 4% pero oscilan entre el 3% - 10%. En nuestro país es la Dirección de Adultos Mayores dependiente del MSPBS quien se encarga de la recepción de denuncias sobre maltrato a PAM; según el registro se reciben diariamente un promedio entre 5-7 denuncias sobre todo tipo de maltrato.

En el año 1989, se elabora la Declaración de Hong Kong por la 41ª Asamblea de la Asociación Médica Mundial sobre Maltrato en Ancianos, que es revisada editorialmente en la 126ª sesión del consejo en Jerusalén, Israel 1990; en la misma se reconoce que los ancianos tienen los mismos derechos a atención, bienestar y respeto; también se reconoce que es responsabilidad del médico proteger los intereses físicos y psíquicos de las PAM y velar porque reciban la atención necesaria.

Maltrato en las personas adultas mayores

Posteriormente diferentes organizaciones internacionales han conducido una conciliación respecto a la definición del maltrato a PAM; en el año 2002 la Organización Mundial de la Salud en la declaración de Toronto, adopta la definición propuesta por INPEA (International Network for the Prevention of Elder Abuse) en el año 1995 y ratificada en la II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento celebrada en Madrid también en el año 2002.


Se define entonces el maltrato hacia PAM como:
“Cualquier acto único o repetido o la falta de medidas apropiadas que se produce dentro de cualquier relación donde hay una expectativa de confianza que causa daño o angustia a una persona mayor. Puede ser de varios tipos: físico, psicológico/emocional, sexual, financiero o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión”.

Factores que incrementan el riesgo de que se produzca un maltrato:

1- ANCIANO:

  • Deterioro físico, mental, emocional que le produce dependencia.
  • Aislamiento social.
  • Cohabitación con el agresor.
  • Historia previa de violencia familiar.
  • Deterioro rápido que no permite a la familia organizarse.

2- CUIDADOR AGRESOR:

  • Cuidador agotado (más de 5 años cuidando al anciano).
  • Cuidador poco preparado.
  • Cuidador con problemas personales (de pareja, laborales, emocionales, adicción a drogas o alcohol).
  • Cuidador con dependencia económica del anciano.
  • Mala relación previa entre el cuidador y el anciano.

3- ENTORNO:

  • Falta de respuestas a las demandas realizadas.
  • Falta de soporte familiar e institucional.
  • Falta de espacio en la vivienda.
  • Dificultades económicas.

Perfiles habituales

  • DE LA VICTIMA: sexo femenino, edad superior a 75 años, deterioro funcional con gran dependencia del cuidador, enfermedades crónicas discapacitantes como la demencia, aislamiento social, antecedente de lesiones inexplicables y recurrentes.
  • DEL CUIDADOR MALTRATADOR: baja autoestima, rechazo de responsabilidades, poca capacidad de adaptación a los cambios, relaciones sociales escasas, hostil, irritable, depende económicamente del cuidador, vive en la vivienda del anciano, renuncia a ayudas médicas y sociales. Demuestra pérdida de control de la situación.

¿Qué debemos hacer?

1- Cuando la PAM maltratada acude al servicio de salud ya sea por lesiones físicas o por otros motivos que enmascaren el maltrato, el personal de salud debe estar capacitado para detectar e identificar ya sea lesiones físicas, psíquicas o emocionales:

  • Recibir y atender a la PAM.
  • Nunca realizar exploración física ni interrogatorio frente al supuesto agresor.
  • Realizar informe asistencial con letra legible que certifique las lesiones.
  • Denunciar a las autoridades pertinentes.
  • Informar a la PAM las ayudas disponibles.

2- Cuando la PAM se encuentra en el domicilio o en la comunidad: Ante la sospecha de maltrato, DENUNCIAR al (021) 228 918 (Dirección de Adultos Mayores – MSPBS) o al 911 - Policía Nacional. La Dirección de Adultos Mayores cuenta con trabajadoras sociales que brindan ayuda, apoyo, consejería sobre este tema tan sensible.

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