Madres y Padres ...

... y la construcción de la familia - Lic. Sergio Carron – Psicólogo, Senior Coach Ontológico, Gte. de Proyectos de la Consultora Potencial Humano »

Lic. Sergio Carron “La familia es la base de la sociedad”

Detrás de esta frase, que parece ser muy gastada, hay un profundo mensaje que deberíamos reflexionar detenidamente. Si la sociedad está como está, la pregunta que podríamos hacernos es si nuestra familia es “una creación o una creadora” de la sociedad. Si nos ubicamos en que es una creación, diremos que las cosas que pasan dentro de la misma son reflejo de lo que pasa en la sociedad, y posiblemente, hagamos este análisis con cierto aire de resignación, porque “así son las cosas”.

Y al pensar de esta manera, las cosas que “penetran” en nuestro hogar, los “hábitos” que adquieren los miembros de la familia, están “condicionados” por la sociedad en la cual estamos inmersos. Así aparecen comentarios como “es lo que está de moda, eso hacen todos, es normal...”

Pensamiento “La familia tiene un impacto en la sociedad”

No podemos negar la influencia que recibe la familia del contexto en el cual está inmersa; pero también podemos preguntarnos, hasta qué punto dejaremos que se dé esa influencia y hasta qué punto intentaremos o lograremos limitar la influencia o, al menos, filtrarla.

Por lo cual, si nos ubicamos en que la familia es creadora de la sociedad, diremos que lo que pasa dentro de ella tendrá un impacto en el contexto y que logrará generar cambios. Y al pensar de esta manera, decidiremos qué respuestas dar frente al ambiente, elegiremos qué cosas integrar y qué cosas no. En este escenario, el rol de los padres es de vital importancia.

Una de las distinciones del Coaching Ontológico son los actos lingüísticos donde tenemos: por un lado, las “afirmaciones” que describen la realidad; por otro lado, las “declaraciones” que crean una nueva realidad.

Las “declaraciones” Madres y Padres y la construcción de la familia

Decimos que las mismas crean una nueva realidad, porque debido a su contenido, la autoridad de quién la emite, el contexto en el cual se realiza, le damos ese poder. Por ejemplo; en medio de un partido, si un hincha de un equipo grita ante una falta dentro del área, que ello fue penal, no tendrá el mismo poder que si esa frase la dice el árbitro. Al hincha no le damos la autoridad, al árbitro sí. Si ese mismo árbitro, en un partido de fútbol arbitrado por otra persona, ve una falta dentro del área, puede decir que fue penal pero el contexto no le da la autoridad, porque aunque él sea árbitro, en ese momento no está desempeñando ese rol.

Pero hay otro tipo de declaraciones que llamaremos fundamentales, que adquieren poder porque son derechos que tenemos como seres humanos. Algunas de ellas son: gratitud, amor, perdón, entre otras.

Las “declaraciones” en la familia

En los hogares esto también ocurre cuando los padres hacemos declaraciones, puesto que estamos en el contexto y tenemos la autoridad de cambiar con nuestras palabras la realidad de nuestros hijos. Por ejemplo, es distinto decir “no servís para jugar fútbol”, a decir “diste tu mayor esfuerzo, la próxima vez tendrás mejores resultados”; es distinto decir “sos un maleducado”, a decir “quiero que dejes de usar esas palabras”.

“Declaraciones” más determinantes

-No sos bueno para los deportes.
-No vas a poder, es muy peligroso.
-El deporte/estudio no es para vos.
-El arte no es para vos.
Y otras con tonos positivos:
-Vas a poder.
-No te rindas.
-Vas a entender esto.
-Busquemos el deporte que te sirva.
Y en estos casos van “construyendo” una realidad mental y abriendo posibilidades a los hijos. Esto también se da en la comunicación y relación entre los miembros de la pareja, donde lo que decimos (las declaraciones que hacemos) generan realidades distintas, según las elecciones que hagamos.

Qué declaraciones nos faltan hacer

Por todo lo anterior debemos, como miembros de la pareja y como padres de la familia, estar muy atentos a las declaraciones que nos hacemos e identificar qué declaraciones nos faltan hacer:

-¿Qué manifestaciones de gratitud nos falta dar? -¿Qué pedidos de perdón debemos hacer?
-¿Qué cosas debemos perdonar?
-¿Qué expresiones de amor debemos manifestar?
Les invito a “hacer” estas declaraciones, a probarlas, a enunciarlas, y a analizar el efecto que causa en las relaciones familiares.
¡Estoy seguro que abrirá posibilidades para todos!

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