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... leucemias agudas - Dr. Raúl Fernando Arce Levi – Esp. en Hematología »

La leucemia aguda es un cáncer de crecimiento rápido que generalmente empeora de prisa. La leucemia aguda linfoide es más frecuente en niños, siendo el tumor más frecuente en la infancia, constituye aproximadamente el 25% de todos los cánceres en niños menores de 15 años. La mieloide afecta más a los adultos, con una incidencia creciente. El pronóstico de supervivencia es peor a medida que aumenta la edad.

¿POR QUÉ SE PRODUCE LA LEUCEMIA AGUDA?

Las causas de esta enfermedad, como en otros procesos cancerosos, no se ubican en un factor desencadenante concreto. Cada persona está hecha con unos "planos" distintos, que son los genes, y todos tenemos en ellos escrita una susceptibilidad diferente y variable para la mayor parte de las enfermedades existentes. Está demostrado que determinados factores como las radiaciones, productos químicos, medicamentos, factores genéticos, virus, etc. , tienen el poder de hacer mutar los genes de las células de la médula ósea. Si se dispone de un sistema inmunológico eficaz, será capaz de detectar esas células mutadas malignas y destruirlas. Cuando ésto no sucede, porque la tendencia a mutar de las células sea alta, se dé con mucha frecuencia, el sistema de defensas esté deprimido o presente algún defecto de funcionamiento o control, se desencadena el imparable proceso de la multiplicación maligna celular en masa que caracteriza al cáncer.

TIPOS DE LEUCEMIAS AGUDAS

  • Leucemia mieloide aguda: es el tipo más común de leucemia aguda en adultos, y aproximadamente el 20% de las leucemias infantiles son de origen mieloide. La línea mieloide (mieloblastos) proliferan de forma anormal invadiendo progresivamente la médula ósea interfiriendo la producción de células normales de la sangre, lo que origina insuficiencia medular e infiltra tejidos extramedulares. Se convierten en células cancerosas que invaden la médula ósea.
  • Leucemia linfoblástica aguda: también denominada leucemia linfoide aguda, es un tipo de cáncer de la sangre en el que, por causas desconocidas, se producen cantidades excesivas de linfocitos inmaduros (linfoblastos). Las células cancerosas se multiplican rápidamente y desplazan a las células normales de la médula ósea. Si bien suele afectar predominantemente a niños, no es infrecuente observarla en adolescentes y adultos jóvenes.

SÍNTOMAS

Los síntomas de las leucemias agudas pueden derivarse de

  • La propia enfermedad: cansancio, debilidad, pérdida de peso, sudoración nocturna abundante.
  • Derivados de la invasión de la médula ósea por las células neoplásicas o leucémicas: disminución de los hematíes, lo que produce anemia, desplazamiento de los leucocitos, pudiéndose producir una mayor tendencia a sufrir infecciones y disminución de las plaquetas, produciéndose hemorragias más o menos intensas.
  • Derivados de la invasión de las células leucémicas en otros órganos: dolor óseo espontáneo o a la presión (muy frecuente en los niños, llegándose a confundir en ocasiones con enfermedades reumáticas), ganglios aumentados de tamaño, hipertrofia de las encías, etc.

ELECCIÓN DEL TRATAMIENTO

Qué son las leucemias agudas

En la elección del tratamiento intervienen tanto la situación inicial de la enfermedad (síntomas, daños en los diferentes órganos, etc.) como el estado de la persona enferma: edad, grado de conservación de las distintas funciones corporales, enfermedades asociadas, repercusión de la enfermedad en el momento de la toma de decisiones, etc.

En las leucemias agudas, el tratamiento con intención curativa siempre debe ser la primera opción, porque son enfermedades que acortan mucho la supervivencia (sin tratamiento se suele vivir sólo unos meses). El tratamiento inicial siempre es la quimioterapia. El trasplante de médula ósea no es nunca la primera línea de tratamiento, sino una forma de evitar las recaídas y aumentar las posibilidades de curación en algunos tipos de leucemias agudas.

OPCIONES TERAPÉUTICAS

Las opciones terapéuticas disponibles en el momento actual son muy variadas: medicamentos para eliminar las células que crecen muy rápido (quimioterapia convencional), medicamentos dirigidos a algunos puntos débiles que presentan las células leucémicas (tratamiento dirigido a dianas), radioterapia, productos para aumentar la producción de glóbulos normales (factores de crecimiento hematopoyético), inmunoterapia y el uso de células con capacidad de atacar a las células leucémicas (terapia celular). En algunos casos es necesario administrar, de forma preventiva o curativa, quimioterapia en el líquido cefalorraquídeo (tratamiento intratecal). El trasplante a partir de células madre propias (trasplante autólogo) es una forma de “intensificar” el tratamiento para mejorar el grado de respuesta conseguido con la quimioterapia y aumentar las posibilidades de curación. El trasplante de médula ósea a partir de una persona sana, es una opción de reserva para las personas con peor pronóstico y mejor estado general o que muestran resistencia al tratamiento convencional.

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