Lesiones del tobillo ...

... en la práctica deportiva - Dr. Rodrigo Casaccia - Esp. en Cirugía Ortopédica y Traumatología »

Los deportes colectivos como el fútbol, vóley, baloncesto o rugby conllevan el riesgo de ocasionar lesiones por el contacto generado con el rival o por las características mismas del deporte como saltos y giros sobre la extremidad, siendo la rodilla y el tobillo las articulaciones más afectadas.

Los esguinces del tobillo resultan del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo respectivamente. El esguince de tobillo más común ocurre en la parte lateral o externa del tobillo por un mecanismo de inversión del pie, o sea, la planta del pie mira momentáneamente hacia adentro para luego volver a su posición normal.

Cuando la torsión del tobillo se produce por un mecanismo de alta energía, puede asociarse a una fractura del maléolo tibial, del maléolo peroneal o ambos.

¿Cuáles son los síntomas?

El dolor de un esguince de tobillo es intenso en el momento de producirse, luego de unos minutos disminuye en intensidad y después de horas puede incrementarse nuevamente a la vez que aumenta la hinchazón en la zona afectada, impidiendo en ocasiones que se pueda apoyar el pie al caminar. Por lo general, pasadas las 12 a 24 horas pueden aparecer hematomas o moretones en la zona lateral o interna del pie según el grado de lesión.

Se pueden clasificar según la gravedad de lesión en:

  • Grado I: Distensión del ligamento y de la cápsula articular. Casi no genera hinchazón de la zona ni derrame. El paciente puede caminar apoyando el pie.
  • Grado II: Rotura parcial del ligamento. Genera mayor hinchazón del tobillo y la zona dolorosa es más amplia.
  • Grado III: Rotura completa del ligamento. Provoca una gran hinchazón del tobillo, de forma prácticamente instantánea, con gran dolor que puede acompañarse de hematoma.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico está dado por la exploración clínica hecha por un especialista en donde se intentará realizar una palpación de los ligamentos del tobillo y explorando la movilidad articular, siempre cuidando de no producir mucho dolor en la zona lesionada. Luego, según el resultado de la exploración física, se podría solicitar una radiografía y/o ecografía para confirmar el diagnóstico.

Es importante destacar, que en muchas ocasiones algunos traumatismos de tobillo son mal diagnosticados como un esguince en el servicio de urgencias, y pasadas unas semanas, ante la persistencia del dolor e inflamación, se realiza una radiografía y se “descubre “ que en realidad era una fractura.

Lesiones del tobillo en la práctica deportiva

¿Cuál es el tratamiento?

En las primeras 24 – 48 horas, el tratamiento consiste en aplicar frío (crioterapia) en la zona afecta, reposo del tobillo, elevación del miembro y compresión de la zona lesionada mediante vendaje, tobillera o férula de yeso según la gravedad.

Pasadas las 48 horas, el tratamiento consiste en realizar fisioterapia para un mejor control de la inflamación, fortalecimiento de los músculos de la región y ejercicios de propiocepción, los cuales podrán variar según el grado de lesión.

La vuelta al deporte dependerá de la evolución y del tratamiento recibido, pudiendo ser a los 10 o 12 días en los casos leves o a las 7-8 semanas en los casos más graves.

En ocasiones, ante un esguince de tobillo grave o ante esguinces frecuentes, es necesario realizar una cirugía en la cual se reparan los ligamentos lesionados o se realizan transferencias tendinosas con el fin de volver a darle estabilidad a la articulación.

Si se tratara de una fractura de los maléolos peroneal y/o tibial, el tratamiento suele ser quirúrgico realizándose una osteosíntesis; el tiempo de recuperación (vuelta al deporte) sería cercano a los 3-4 meses.

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