¿Qué es la

... LEPTOSPIROSIS? - Dr. Edgar Ortega - Especialista en Medicina Interna e Infectología Clínica »

La leptospirosis es una enfermedad infecciosa, de distribución universal, que se transmite en forma natural de los animales al ser humano (zooantroponosis). Afecta a varias especies de animales domésticos y salvajes (casi 160 especies). Estos animales constituyen el reservorio (es decir, que el germen se mantiene en ellos) y la fuente de infección para el ser humano. Las especies salvajes más afectas son los roedores, y los animales domésticos más afectos son los perros y el ganado bovino, equino, ovino y porcino.La infección en humanos se puede dar tras el contacto directo con un animal infectado o con un medio ambiente contaminado con el germen.

Los animales infectados eliminan leptospiras por la orina y los humanos se infectan cuando entran en contacto con estos animales o con las aguas infectadas, especialmente aguas estancadas y terrenos húmedos contaminados con la orina de estos animales. Las leptospiras penetran en el ser humano a través de una herida en la piel, por más pequeña que sea, y a través de las mucosas de los ojos y de la nariz, desde donde pasan fácilmente a la sangre, donde se empiezan a multiplicar, produciendo la primera fase de la enfermedad.

Es una enfermedad profesional, asociada a trabajos en los que se entra en contacto con animales o productos contaminados por estos. También, cada vez con mayor frecuencia, se dan casos de infecciones adquiridas como consecuencia de la práctica de actividades recreativas en zonas húmedas tropicales y subtropicales. De igual forma, las crecidas de los ríos que se dan por los fenómenos climáticos adversos, conlleva a la aglomeración de personas sin condiciones sanitarias óptimas y favorecen la transmisión.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

El período de incubación suele ser de 7 a 12 días (pero puede oscilar entre 2 y 20 días).

La infección se puede mostrar de tres maneras:

  • En la mayoría de los casos, aproximadamente un 90%, se produce una enfermedad leve, sin ictericia (coloración amarillenta de la piel y de las mucosas debida al depósito de bilirrubina en las mismas, causada por la presencia elevada de bilirrubina en la sangre).
  • En algunos casos, aproximadamente un 15%, la infección pasa desapercibida –infección subclínica– y sólo se puede diagnosticar al analizar los anticuerpos: la persona pasa de no tener anticuerpos frente a leptospiras a tenerlos (seroconversión).
  • En una minoría de casos –menos del 5%–, se desarrolla una forma grave de la enfermedad, que puede incluso causar la muerte, llamada leptospirosis ictérica o enfermedad de Weil.

La forma típica de la leptospirosis tiene dos fases que, a su vez, coinciden con dos fases de fiebre: la primera fase o septicémica (cuando la leptospira se puede detectar en la sangre) dura entre 4 y 7 días; después, entre los días 7 y 10, la fiebre prácticamente desaparece, y luego la fiebre reaparece en la segunda fase o fase inmune, que puede durar entre 4 y 30 días.

A veces, estas dos fases son indistinguibles: en la forma leve, porque la segunda fase es muy breve o no existe; y en la forma grave, porque las dos fases, septicémica e inmune, se funden, mostrando síntomas y signos muy graves de manera continua.

¿Qué es la LEPTOSPIROSIS?

Se consideran dos formas de la enfermedad causadas por leptospiras:

Leptospirosis Anictérica: La fase febril o leptospiremia es el estadio en el que las leptospiras están por todos los tejidos y por ello los síntomas afectan a todo el cuerpo. Suele empezar de repente con fiebre alta (39 ºC-40 ºC), con dolores musculares y dolor de cabeza muy intenso. Suele haber pérdida del apetito y, a veces, se producen náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. En algunos pacientes hay síntomas pulmonares como dolor en el pecho, tos, expectoración sanguinolenta y mucha dificultad para respirar (síndrome de distrés respiratorio del adulto). En muchos pacientes (80%-90%) se produce una meningitis aséptica, lo que significa que en el líquido cefalorraquídeo del paciente no se detecta la bacteria, pero sí hay inflamación de las meninges; esta reacción meníngea puede durar unos días, hasta dos semanas. Con poca frecuencia puede haber afecciones más graves del sistema nervioso. En esta fase puede aparecer un enrojecimiento de las piernas –concretamente a la altura de las espinillas–, lo que se denomina “fiebre pretibial” y también una miocarditis, que en general no tiene ninguna trascendencia.

Leptospirosis Ictérica o Enfermedad de Weil: Puede ser causada por diferentes serotipos –leptospiras con diferentes antígenos–, pero la más frecuente es la Leptospira interrogans serotipo icterohaemorrhagie. Comienza de manera similar a la forma leve, pero después de 4-7 días empiezan los síntomas graves: la fiebre continua, la ictericia, las hemorragias, la insuficiencia renal, la miocarditis, las alteraciones de conciencia, la anemia y la trombocitopenia (disminución de la cantidad de plaquetas en la sangre).

La ictericia es el dato que alerta de la forma grave de la enfermedad ya que, sin ictericia, la enfermedad no es mortal, pero con ictericia sí puede serlo. La ictericia se acompaña de aumento del tamaño y, a veces, dolor del hígado; también puede haber aumento del bazo. En los pacientes con ictericia grave son más frecuentes las alteraciones renales, el colapso cardiovascular y las hemorragias. Estas últimas se presentan como sangrados nasales (epistaxis), de los pulmones (hemoptisis), gastrointestinales y en la piel (lesiones purpúricas), entre otros.

DIAGNÓSTICO

Durante la primera fase, llamada leptospiremia o fase febril, se pueden detectar las leptospiras en la sangre, en el líquido cefalorraquídeo y en la mayoría de los tejidos del cuerpo.

La prueba de detección de anticuerpos más usada es la aglutinación microscópica que consiste en mezclar el suero del paciente con leptospiras –una mezcla de diferentes serotipos de leptospiras– y posteriormente se examina en el microscopio la aglutinación.

Estos anticuerpos, llamados aglutinantes, se detectan en la sangre del paciente a partir de los días 5-7 de la enfermedad y se siguen detectando muchos años después. Otras técnicas de detección de anticuerpos como ELISA o la aglutinación en portaobjetos, menos sensibles y específicas, sirven para el diagnóstico.

TRATAMIENTO

El tratamiento de la leptospirosis es la penicilina por vía intravenosa. En los casos de alergia a la penicilina se emplea otro antibiótico, la doxiciclina, también intravenosa.

PRONÓSTICO

La leptospirosis no suele ser mortal y el pronóstico, en general, es bueno. Los datos de mal pronóstico son la edad avanzada y la ictericia, la trombocitopenia y la insuficiencia renal. Una vez superada la enfermedad, no suele dejar, en general, ninguna lesión residual.

PREVENCIÓN

Acciones como el control sanitario de animales importados, el drenaje de los terrenos, las medidas de protección individual en el campo, la mecanización de la siega, junto con la construcción de establos y edificios a prueba de roedores, reducen la incidencia de leptospirosis en los seres humanos.

Seguinos en Facebook

revista