Leishmaniasis: ...

... la enfermedad temible y silenciosa »

Picadura

Arturito tenía apenas diez meses cuando la leishmaniasis se encargó de llevarlo. Una fiebre muy suavecita que le aquejaba por un rato y una vez al día, alertó a su madre, Susana Romero, de que era hora de llevarlo al pediatra, que le recetó un antifebrírico., pensando que la fiebre no era más que un síntoma de alguna enfermedad virósica. De diez a quince días, no tuvo más síntomas. Sin embargo, en su niño empezó a manifestarse una anemia leve.

Recién a los 8 meses y medio de nacido, los síntomas empezaron a incrementarse en el niño. Por las noches y las madrugadas, Arturo sudaba y se mojaba totalmente, y la fiebre nunca pasaba. A los ocho meses aproximadamente, ya no subía de peso y le crecía la pancita. Le realizaron un hemograma y en los resultados figuraba que tenía menos glóbulos rojos. Susana Susana, junto a su marido, Mario Olmedo, recurrieron el Instituto de Medicina Tropical donde inmediatamente le diagnostican leishmaniasis a su hijo.

La teoría de la manera que contrajo la enfermedad es por la inmensa cantidad de perros enfermos que fueron sacrificados en el barrio.

Los niños menores de 5 años son los más propensos a contraer la enfermedad, por lo que debido al avance de la misma, ya fue imposible luchar contra la enfermedad del niño. Debido a la falta de información de médicos y ciudadanos, Arturito perdió su vida.

¿Dónde se cría este vector?

Al flobótomo o karacha (su nombre en guaraní), no le gusta el agua, sino los lugares sucios, donde abundan restos de sustancias orgánicas. Por ejemplo, en un patio baldío donde caen las hojas, se rompen troncos y con el correr del tiempo se descomponen y forman hongos, ese es el hábitat que busca el insecto transmisor.

Picadura

¿Cómo puede contraer uno la enfermedad?

La leishmaniasis visceral se transmite a través de la picadura de insectos chupadores de sangre, llamados flebótomos (karacha, en guaraní), el cual acostumbra a picar por la tardecita y la noche. Si un flebótomo pica a un perro enfermo de leishmaniasis visceral y después de un tiempo le pica a usted, puede contraer la enfermedad.

Un perro con este mal puede aparentar estar sano, sin mostrar signos de o síntoma alguno, pero tiene los parásitos y aún así sirve como fuente de contagio.

Síntomas en las personas:

  • Fiebre pro varias semanas.
  • Debilidad.
  • Abdomen abultado.
  • Tos seca.
  • Pérdida de peso.

¿Qué debe hacer?

  • Ante la sospecha de que una persona tenga leishmaniasis visceral, debe consultar inmediatamente a un centro médico.
  • Difundir la información entre sus vecinos y parientes.
  • Limpiar su patio, evitar acumular basuras, desmalezar los patios baldíos.
  • Comunicar a su municipalidad o al Programa Nacional de Zoonosis sobre la presencia de perros vagabundos, para que sean retirados de la calle.
  • Si su perro tiene síntomas compatibles con leishmaniasis visceral, debe recurrir a su veterinario.
  • Lastimosamente a{un no existen vacunas ni medicamentos eficaces para preverila o tratarla.
Mosquito

¿Cómo inician las mingas ambientales?

Las mingas ambientales se inician a raíz del fallecimiento de Artutito, mismo nombre que el barrio utilizó para denominar a la plaza pública de la zona, se dieron cuenta de que tenían una misión. Llamaron al Centro Antirrábico para conseguir muestras de 253 perros de la zona, de los cuales alrededor de 100 dieron positivo. Al descubrir que esa era la fuente de contagio, se organizaron con los vecinos y empezaron a realizar charlas infromativas por todo el barrio, con la presencia del Dr. Juan Maciel, jefe del programa de Prevención de Leishmaniasis del SENEPA, y del Dr. Miguel Angel Castagnino, director del Centro Antirrábico (CAN). Sesenta niños fueron inspeccionados y luego realizaron la segunda convocatoria.

Hoy día, el SENEPA se comprometió a capacitarlos, otorgándoles un certificado para poder así ir a visitar los colegios, las iglesias y los barrios ofreciendo charlas para hacer conocer esta enfermedad, que es temible, aunque muy silenciosa.

Toda esta organización llevó a formar la comisión vecinal del barrio Laurel'y, de la segunda compañía de Luque, a la que llamaron “Arturo Josué”, reconocido por el ministerio y en homenaje a la joven vida que se cobró la leishmaniasis.

Mensaje para la ciudadanía:

Limpien sus patios, porque aunque parezca insignificante alguna hoja o tronco, es ahí donde se crían. Que no dejen mucho tiempo la basura junta. Y que cada tanto lleven a sus perros al veterinario a que se hagan un control por si presenten algún síntoma de la enfermedad. Que los veterinarios no utilicen los mismos fármacos que usan con los perros infectados, porque esto solamente provoca que el bicho trasmisor sea capaz de crear resistencia cuando se la pone a una persona a punto de ser infectada.

Y lo más importante, la información. Que los médicos se actualicen e investiguen más acerca de la enfermedad. Que se utilicen afiches y se concientice a la ciudadanía del peligro de este mal.

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