Las hemorroides ...

... - Dr. José María Meza – Coloproctólogo »

Como en cualquier otra parte de nuestro cuerpo, la parte terminal del tracto digestivo está vascularizada por arterias y venas que reciben el nombre de arterias y venas hemorroidales. Cuando por algún factor estas venas se inflaman, se produce lo que se conoce como enfermedad hemorroidal. La enfermedad hemorroidal es un disturbio muy común, frecuente en el adulto joven. Se estima que más de la mitad de la población arriba de los 50 años sufrió de hemorroides en grados variables.

Las hemorroides son clasificadas en:

  • Hemorroides internas.
  • Hemorroides externas.

La enfermedad hemorroidal interna se clasifica en cuatro grados:

  • Hemorroides grado I: no prolapsan a través del ano.
  • Hemorroides grado II: prolapsan a través del ano durante la evacuación, pero no retornan a su posición original espontáneamente
  • Hemorroides grado III: prolapsan a través del ano y su reducción sólo se logra manualmente.
  • Hemorroides grado IV: están prolapsadas a través del ano y su reducción no es posible.

Causas

  • Constipación intestinal (estreñimiento).
  • Esfuerzo para evacuar.
  • Obesidad.
  • Diarrea crónica.
  • Aguantar el acto defecatorio con frecuencia, evitando defecar siempre que hay ganas.
  • Dieta pobre en fibras.
  • Embarazo.
  • Antecedentes familiares de hemorroides.
  • Tabaquismo.
  • Cirrosis e hipertensión portal.
  • Independientemente de los factores de riesgo, la enfermedad se forma cuando hay un aumento de la presión en las venas hemorroidales o debilidad en los tejidos de la pared del ano, responsables por la sustentación de las mismas.

    Las hemorroides

    Síntomas de la enfermedad hemorroidal

    El sangrado de las hemorroides se presenta típicamente como una pequeña cantidad de sangre viva que queda alrededor de las heces. A veces, el paciente puede notar gotitas de sangre en el inodoro después de terminada la evacuación. Es común que haya sangre en el papel higiénico después de la limpieza.

    Las hemorroides internas pueden causar ardor, picazón y prolapso o exteriorización si surge el esfuerzo crónico para evacuar. Las hemorroides internas grado III y IV pueden estar asociadas a la incontinencia fecal y a la presencia de un escurrimiento mucoso, que provoca irritación y comezón anal.

    Las hemorroides externas son por lo general las que se complican con trombosis (pequeños bultos que aparecen postesfuerzos defecatorios y que causan mucho dolor), también se asocia a sangrado. Las hemorroides externas son siempre visibles y palpables.

    Pese a ser una causa común de hemorragia rectal, es importante que no se asuma que el sangrado se debe a las hemorroides sin antes consultar a un médico. Varias enfermedades, como fisura anal, cáncer de recto, enfermedad diverticular e infecciones también pueden manifestarse con sangre en las heces. Además, nada impide que el paciente tenga hemorroides y otra enfermedad que también esté acompañada de sangrado anal, como un cáncer, por ejemplo. Por lo tanto, todo sangrado anal debe ser evaluado por un médico, de preferencia proctólogo.

    El sangrado de las hemorroides suele ser leve, pero, si fuese frecuente y duradero, puede conducir a una anemia.

    Diagnóstico

    En las hemorroides externas, el examen físico es suficiente para el diagnóstico. En las internas, es necesario realizar el tacto rectal y, en caso de duda, la anoscopía (una miniendoscopía donde se visualiza el recto inferior y el canal anal). En pacientes mayores de 50 años con sangrado por el recto, aunque se haya identificado la presencia de la enfermedad hemorroidal, es conveniente realizar la colonoscopía para descartar otras causas.

    Tratamiento

    • Lo más importante es una dieta rica en fibra; disminuye la incidencia de sangrados y puede aliviar también la molestia y el estreñimiento. Evitar el abuso de alimentos picantes, carnes rojas, bebida alcohólica, comidas astringentes, embutidos en exceso.
    • Durante las crisis, los baños de asiento (sumergiendo el ano en un recipiente con agua tibia, NO el vapor), pueden dar alivio contra los síntomas agudos. En las embarazadas se recomienda compresas húmedas tibias. Se debe también evitar limpiar el ano con papel higiénico, dando preferencia al bidet o a chorros de agua tibia.
    • A las personas con estreñimiento o constipación se les indica evacuantes o laxantes para disminuir la necesidad de hacer fuerza al evacuar.
    • Se pueden usar venotónicos por vía oral así como pomadas y cremas contra las hemorroides, que generalmente, contienen anestésicos en su fórmula. El alivio es apenas temporal y no se deben usar esas cremas indefinidamente sin orientación médica.
    • Supositorios con corticoides son otra opción cuando hay mucho dolor o comezón, no obstante es un tratamiento que no debe ser usado por más de una semana debido a los posibles efectos colaterales.
    • En las pequeñas hemorroides con trombos que sean muy dolorosas, el tratamiento puede hacerse en un consultorio médico con una pequeña incisión, con anestesia local, para retirar los coágulos. Esto es suficiente para el alivio de los síntomas.
    • En casos más graves, puede ser necesaria la ligadura elástica. Se introduce una goma en la base de las hemorroides, causando el estrangulamiento y la necrosis de las mismas. Después de algunos días, la hemorroide «cae», y sale por sí misma. Es una técnica que se realiza en el consultorio. Suele ser indolora y muchas veces ni siquiera se usa anestesia.
    • Si las técnicas poco invasivas no surten efecto, o si la hemorroide es muy grande, el tratamiento deberá realizarse con cirugía tradicional, llamada de hemorroidectomía.
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