¡Trabajar y continuar ...

... con la lactancia es posible! - Lic. María de los Ángeles Acosta. Doctora en Nutrición. Fundadora de Amamanta Paraguay. Representante de IBFAN en Paraguay. »

Lic. María de los Ángeles Acosta. Doctora en Nutrición. Fundadora de Amamanta Paraguay. Representante de IBFAN en Paraguay. Retomar el estudio o el trabajo fuera de casa ya no debería constituir un obstáculo insuperable para continuar con la lactancia materna.

La Ley Nº 5508 de Promoción, Protección a la Maternidad y Apoyo a la Lactancia Materna, es específica e incluye un especial cuidado para efectivizar tanto el inicio como la continuación del amamantamiento, de este modo, contempla en el artículo 14, el permiso para la lactancia, y en el artículo 17, el de la obligatoriedad de que las instituciones y las empresas públicas y privadas cuenten con sala de lactancia materna.

En muy importante comprender la diferencia entre ambos:
  • El permiso de lactancia está destinado a reducir la jornada laboral para que las mujeres amamanten a sus hijos fuera del trabajo.
  • La sala de lactancia materna sirve para que la mujer se extraiga y conserve su leche en condiciones adecuadas, dado que su organismo sigue produciendo leche aún durante la jornada laboral.

Tener leyes que apoyen a la mujer trabajadora o estudiante que amamanta es indispensable para lograr que la lactancia materna continúe más allá del permiso de maternidad (cuya duración actual es de 4 meses y medio).

Resulta fundamental la corresponsabilidad de la mujer, usufructuando cabalmente los permisos de lactancia y el uso de la sala de lactancia.

Una vez que la madre regrese al trabajo, cuenta con las siguientes opciones para seguir amamantando:
  • Llevar al bebé al trabajo.
  • Ir a amamantar a su casa o a los Espacios de Desarrollo Infantil (distancias cortas).
  • Que le traigan al bebé a la hora de amamantar.

Cuando ninguna de las opciones anteriores es posible, la madre puede extraer su leche y dejársela al bebé.

A continuación, les dejo algunas recomendaciones importantes que le ayudarán a organizarse:

Paso 1. Iniciar la extracción de leche materna 15 días antes de regresar al trabajo para entrenarse en la técnica de extracción, el almacenamiento y la conservación.

Paso 2. Enseñar al cuidador del bebé a dar la leche materna y los alimentos complementarios, en forma segura y cariñosa, con vasito y no con biberón, de modo que el bebé quiera succionar el pecho cuando la madre esté en casa.

Paso 3. Si su bebé tiene menos de 7 meses de edad, pida al cuidador del bebé que no lo alimente cuando ya se aproxima la hora de su regreso.

¡Trabajar y continuar con la lactancia es posible!

Paso 4. Amamantar antes de salir de su casa e inmediatamente al regresar, durante la noche y en los días en los que no trabaje, ayudará a mantener su producción de leche.

Paso 5. En el trabajo o cuando esté lejos de su bebé, es importante que se extraiga su leche tantas veces como mamaría el bebé.

Paso 6. Se recomienda la extracción manual. Este procedimiento es fácil, no doloroso, higiénico y económico

Paso 7. En todos los casos se necesita confianza, paciencia y práctica. Con el tiempo aumentará la cantidad de leche que se extrae.

Paso 8. No es necesario sacarse de una vez toda la leche que se quiere dejar para el bebé. Se puede ir juntando pequeñas cantidades de leche extraída, hasta llegar al volumen deseado.

Paso 9. Retribuir el apoyo que le dan en el trabajo demostrando eficiencia y alegría.

Pasa 10. Tener contacto y ayuda de otras madres que están trabajando y amamantando.

¿Cómo se almacena la leche materna?
  • La leche extraída se almacena en recipientes de vidrio con tapas de plástico y herméticamente cerrados, ya sea de 60, 90 y 180 ml aproximadamente, lo que facilita contar con la cantidad de leche materna que el bebé necesita en cada toma, evitando la manipulación excesiva y el desperdicio.
  • No llenar el recipiente hasta el tope, dejar un espacio, pues al congelarse la leche se hincha.
  • La leche almacenada se separa en tres capas: una capa espesa en el fondo, más aguado en el medio y una capa de grasa en la parte superior, que va disminuyendo a medida que el niño crece.
  • Se puede almacenar en un mismo recipiente la leche que se extrae en distintos momentos del mismo día, hasta reunir el volumen deseado.
  • Se debe evitar mezclar leches a diferentes temperaturas, para ello, enfríe la leche recién extraída colocándola en la parte superior de la heladera, al menos por una hora y luego añada a la leche previamente enfriada del mismo día.
¿Por cuánto tiempo se conserva la leche materna?
  • A temperatura ambiente, menos de 26 °C, lugar fresco y limpio: 2 horas. Nunca debe permanecer la leche materna a temperatura ambiente por encima de los 37 °C.
  • En un termo de boca ancha con hielo: 4 horas.
  • En heladera: parte superior en el fondo, nunca en la puerta: por 2 días.
  • En el congelador, dentro de la heladera de una puerta: 2 semanas.
  • En el congelador separado de la heladera: 3 meses.
  • Congelador independiente: 6 meses.
Transporte seguro de la leche materna
  • En un termo o conservadora de isopor con hielo.
  • Inmediatamente al llegar colocar la leche materna en la heladera o en el congelador.
  • Se deben evitar los cambios bruscos de temperatura en la leche materna transportada.
¿Cómo se utiliza la leche materna extraída?

Es importante que el bebé consuma leche fresca, recién extraída; si está congelada utilizar siempre primero la más antigua.

  • Si la leche se encuentra a temperatura ambiente (dentro de las 2 horas) se administra directamente.
  • Si la leche se encuentra en la heladera, sacar y entibiar a baño María.
  • Si está congelada, se descongela en la heladera la noche anterior y se usa en 24 horas; o a baño María, se utiliza en el lapso de 1 hora.
  • Al descongelar la leche materna, el agua del baño María no debe tocar la boca del frasco. La leche descongelada, no utilizada o sobrante de una toma, se desecha. No volver a congelar.
  • No se debe hervir la leche, ni calentar en el microondas, porque puede quemar la boca del bebé.
  • Se recomienda administrar la leche materna con vasito, mover suavemente la leche materna para que la grasa se mezcle con el resto del contenido.
  • No utilizar biberón, por los altos niveles de contaminación bacteriana que predisponen a infecciones diarreicas y respiratorias, caries y mala oclusión dental.
  • La cantidad de leche que el bebé recibe puede variar en cada toma, ya que el bebé decide la cantidad a tomar. Si no ha tomado lo suficiente, puede ofrecerle más en la toma siguiente, o si da señales de hambre, se anticipará la próxima toma.
*Artículo redactado teniendo como base las normativas oficiales del MSPBS: Guías Alimentarias del Paraguay para niños y niñas menores de 2 años (colaborador de redacción) y Lineamiento Técnico y Administrativo de Sala de Lactancia Materna para Instituciones y Empresas Públicas y Privadas (coautor de redacción).
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