Cómo cuidar los intestinos

... Dr. Pablo Peña – Especialista en Medicina Ortomolecular »

Gran parte de la sociedad aún desconoce que en nuestros intestinos se halla un mundo microscópico viviente, que recibe el nombre de microbiota intestinal. Los cien billones de bacterias que componen esta comunidad viva forman juntas lo que hoy en día es considerado por los expertos como un “nuevo órgano” cuyas funciones específicas son claves en el mantenimiento de nuestra buena salud.

La microbiota intestinal desempeña 2 funciones vitales: ayudar a regular el suministro de energía y protegernos de “intrusos” (virus y bacterias que generan enfermedades).

DESTAQUE.- ¡70% de nuestras células inmunes y más de 100 millones de neuronas conectadas con el cerebro viven en nuestro intestino!

La gran comunidad que compone nuestra microbiota intestinal incluye, como mínimo, 1.000 tipos de bacterias, de 1,5 a 2 kg de peso. También comprende más de 3,3 millones de genes, lo que supone ¡150 veces más que en el genoma humano! La investigación científica sobre la microbiota intestinal está en auge, y expertos de diferentes disciplinas trabajan conjuntamente para mejorar los conocimientos sobre este órgano vital.

La microbiota es indispensable para el correcto crecimiento corporal, el desarrollo de la inmunidad y la nutrición. Las alteraciones en la microbiota podrían explicar, por lo menos en parte, algunas epidemias de la humanidad como el asma y la obesidad. La disbiosis se ha asociado a una serie de trastornos gastrointestinales que incluyen el hígado graso no alcohólico, la enfermedad celíaca y el síndrome de intestino irritable.

Cada ser humano tiene su propia microbiota intestinal sin la cual no puede vivir. La proporción de las diferentes especies microbianas en el tracto digestivo varía considerablemente entre personas. Nuestros genes influyen en qué microbios intestinales viven en nuestro interior, contribuyendo a la estabilidad de nuestra propia comunidad bacteriana, si bien diversos factores externos modifican nuestra microbiota cada hora y cada semana.

¿Cuáles son los principales factores que afectan la microbiota intestinal?

  • La mala alimentación.
  • La contaminación ambiental.
  • El manejo de las emociones.
  • Vida sedentaria.

Estos agentes afectan principalmente a nuestra microbiota, que es la encargada de mantener nuestro sistema inmunológico sano.

¿Cómo cuidamos nuestra microbiota intestinal?

La alimentacion:

Cómo cuidar los intestinos

Ya sea una fresa o una hamburguesa, cuando se consume un alimento, este llega a nuestro sistema digestivo y entra en contacto con los microbios intestinales. A través de una compleja serie de procesos, los microbios alojados en nuestros intestinos influyen en cómo nuestro organismo procesa los alimentos. A su vez, estos alimentos pueden alterar la comunidad microbiana alojada en nuestro interior. Esta interacción dieta-microorganismos puede modificar la salud de forma drástica.

Los alimentos que afectan en mayor medida la microbiota intestinal, son los carbohidratos complejos, como la sacarosa contenida en azúcares y alimentos procesados, los almidones contenidos en cereales aunque sean integrales, las harinas y los alimentos elaborados por ellas y la lactosa contenida en la leche.

El manejo de las emociones y la vida sedentaria:

El estrés generalizado en el siglo XXI por el exceso de actividades y estimulos han hecho que el ser humano viva bajo una presión permanente que origina el aumento del cortisol y la adrenalina, que al ser secretadas constantemente ocasionan un desequilibrio del sistema inmunológico con el consiguiente desequilibrio de la microbiota intestinal.

Por lo tanto es fundamental manejar las emociones y la mente, conocer el concepto de la Coherencia Cardíaca, que entrena al corazón para disminuir y manejar el estrés.

¿Cómo podemos saber si nuestra microbiota intestinal está afectada?

Si una persona presenta constantemente dolores de cabeza, mareos, insomnio, sueño débil o inquieto, cansancio, fatiga, alergias respiratorias, asma, estornudos, aftas en la boca, palpitaciones, acidez estomacal, distención y dolor abdominal, estreñimiento, deposiciones líquidas, alergias en la piel, uñas débiles, caída del pelo, infecciones urinarias a repetición, problemas tiroideos, sobrepeso u obesidad, dolores menstruales con sangrado profuso, durante varios días con coagulos o flujos constante, son algunos de los síntomas que pueden presentar personas con la microbiota alterada.

¿Cómo la tratamos?

  • Informando a los pacientes acerca de la alimentación y de la forma correcta de comer.
  • Con medicamentos antiparasitarios, antifúngicos, probióticos, productos naturales para desintoxicar el hígado, riñones, intestino y refuerzo de defensas.
  • Manejo del estrés mediante la técnica de Coherencia Cardíaca.
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