¡La piel de las axilas ...

... también se cuida! - Dra. Luz Flores de Lacarrubba – Dermatóloga »

La piel de las axilas es una de las que merece más atención y cuidados higiénicos. Anatómicamente forma parte del llamado “hueco axilar”, que es el pliegue de flexión del hombro donde se implanta una superficie con abundante vello, una gran densidad de glándulas sudoríparas y en la profundidad del tejido celular subcutáneo se alojan un alto número de ganglios linfáticos. Finalmente hay que recordar que dichos ganglios están compartiendo el hueco axilar con vasos arteriales, venosos y linfáticos, como también fibras nerviosas mixtas y estructuras musculo-tendinosas. La presencia del vello axilar junto a las glándulas sudoríparas brinda una acción de defensa externa contra gérmenes ambientales, pero a la vez es un área que debe tener los cuidados necesarios para mantenerla saludable.

Cuidados de la piel de las axilas

Se debe lavar la región correctamente, sin presionar sobre la superficie del hueco axilar, poniendo especial atención en la fórmula química de los desodorantes y antitranspirantes, ya que pueden provocar oscurecimiento de la piel y prurito local. Al presentar una superficie cutánea tan sensible puede ser una zona fácil para el desarrollo de micosis, debido al calor y la humedad constante que presenta el hueco axilar. No hay que olvidar que la reacción alérgica a desodorantes puede provocar eczema de contacto y foliculitis (inflamación de la raíz pilosa). Pueden sumarse signos como enrojecimiento y descamación.

El “olor” que emana del hueco axilar no tiene que ser interpretado como patología, sino como una característica de la persona. Otra de las consultas frecuentes al médico dermatólogo es el oscurecimiento de la piel de la axila, especialmente de parte de las mujeres.

El uso indiscriminado de desodorantes, la depilación de la piel de las axilas, el uso de ropas ajustadas que no permiten la respiración de la piel,el enclavamiento de vellos y hasta las reacciones alérgicas contribuyen para el oscurecimiento de la región. Se cree que además hay factores condicionantes que estimulan la hiperpigmentación cutánea, como el sobrepeso, personas de piel morena o cualquier tipo de irritación local. Además ciertos estímulos como prurito y la alergia a desodorantes axilares estimulan a los melanocitos a producir más melanina.

Existe una dermatitis de contacto que se produce por el contacto de la piel de las axilas con sustancias incluidas en los desodorantes, como el aldehído cinámico, muchas veces pruriginosas, que a su vez determinan un autorascado del paciente, que irrita la piel tendiendo a su oscurecimiento. Para evitar el oscurecimiento de la piel axilar se recomienda bajar de peso, usar ropas de algodón y utilizar desodorante que no contenga alergénicos ni mucho alcohol en su fórmula química.

Consejos para una buena higiene axilar:

La depilación axilar es una técnica que utilizan la mayoría de las mujeres y también algunos hombres, que tiene como objetivo lograr una buena higiene de la piel de las axilas.

Se recomienda que se realice con mucha precaución y que seleccione el método más conveniente, ya que en algunos casos donde el vello tiene tendencia a enclavarse, se debe evitar la depilación que produzcan arrancamiento de la raíz del pelo en personas con piel sensible. En caso de enclavamiento de los pelos es recomendada la depilación láser.

A continuación se enumeran una serie de recomendaciones útiles en la higiene de la piel de las axilas:

  • Lavar con agua y jabón, suavemente la zona axilar, sin mucha fricción. El jabón deber ser preferentemente neutro.
  • Usar desodorantes y/o antitranspirantes adecuados, permitidos por la autoridad sanitaria local (Ministerio de Salud), lo que garantiza que haya sido testeado. Este permiso consta en la inscripción del envase.
  • La eficacia y la falta de efectos colaterales es independiente del formato del desodorante. Se lo puede usar indistintamente como spray, aerosol o de contacto.
  • Los desodorantes pueden ser aplicados sobre la piel de las axilas más de una vez al día, pero hay que advertir que si produce irritación local, se tiene que utilizar sólo después del baño.
  • Usar con precaución los desodorantes que tengan gran concentración de alcohol, porque provocan una alteración del pH de la piel, dejándola vulnerable a las irritaciones.
  • Evitar el uso de un desodorante inmediatamente después de la depilación, ya que la piel se encuentra sensible.
  • Evitar el uso excesivo de desodorantes antitranspirantes porque provocan una gran irritación de la piel de las axilas. Los desodorantes se utilizan a la mañana para disminuir el olor que es producido por la degradación de sudor y los antitraspirantes son sales que precipitan en el conducto glandular e impiden el derramamiento del sudor, al cerrar los poros que impiden la respiración normal de las células de esa región.

Hiperhidrosis

La hiperhidrosis es una afección benigna. Afecta 1-3 % de la población.

Consiste en la sudoración que supera a la respuesta a los estímulos habituales.

La evaluación del paciente con hiperhidrosis se realiza mediante una historia clínica completa y una exploración física detallada por órganos y sistemas, lo que permite diferenciar entre una hiperhidrosis primaria focal y secundaria generalizada.

Cualquier procedimiento que implique riesgos desproporcionados deberían descartarse como tratamiento.

Hiperhidrosis : Clasificación

La hiperhidrosis primaria es de etiología desconocida.

La hiperhidrosis secundaria puede ir asociada a: obesidad, menopausia, uso de drogas antidepresivas, lesiones endocrinas y enfermedades neurológicas con disfunción del sistema nervioso autónomo, etc.

Consejos para pacientes con sudoración excesiva

  • Utilice ropa de algodón que permita la transpiración de la piel, evitando los tejidos sintéticos.
  • Los calcetines y los zapatos deben ser porosos y que permitan la buena transpiración.
  • Baño a diario.
  • Afeitar el vello axilar.
  • Evite la ingesta de sustancias como el café, alcohol o especies picantes.
  • Si su sudor tiene olor desagradable, el baño diario debe hacerlo con antisépticos locales y posterior aplicación de un compuesto de astringente.
  • Las cremas y lociones antibacterianas tópicas se pueden utilizar para disminuir el olor.
  • Consulte a su médico.

Bromohidrosis

Los médicos utilizan este término para referirse al mal olor del cuerpo. Popularmente conocida como sobaquina, la bromohidrosis es un fenómeno relativamente común, en sobre todo en los hombres, después de la pubertad. Su origen suele ser el sudor de las axilas y se relaciona con un tipo específico de las glándulas sudoríparas (glándulas productoras de sudor).

Nuestro sudor es naturalmente un líquido inodoro, producido por las glándulas sudoríparas en la piel. Hay dos tipos de glándulas sudoríparas: ecrinas y apocrinas.

Las glándulas ecrinas son las más comunes y se distribuyen por toda la superficie de la piel. El sudor producido por estas glándulas consiste en 99% de agua y 1% de sales minerales, como cloruro de sodio (sal) y urea.

¡La piel de las axilas también se cuida!

Las glándulas apocrinas, a su vez, solamente están presentes en algunas partes del cuerpo como en las axilas, ingle, alrededor de los pezones y del ano. Las glándulas apocrinas aparecen entre 8 y 14 años de edad y producen una especie de sudor completamente diferente, más grasoso, que no se evapora y no tiene ninguna función de controlar la temperatura corporal.

Tanto las glándulas ecrinas cuanto las apocrinas producen un sudor originalmente inodoro. Sin embargo, debido a la acción de bacterias presentes en la piel, como la especie Corynebacterium, las grasas presentes en el sudor de las glándulas apocrinas son digeridas y convertidas en ácidos volátiles, que tienen olor fuerte y desagradable.

Factores que favorecen la aparición del mal olor corporal

Los estudios demuestran que las personas con mal olor corporal son aquellas que presentan un mayor número de glándulas apocrinas. En estos individuos, las glándulas también tienden a ser más grandes que en las personas que no tienen las axilas malolientes.

Además de factores genéticos, que determinan las características de las glándulas apocrinas, existen otras condiciones que pueden contribuir al mal olor corporal:

  • El tipo y la cantidad de bacterias presentes en la piel.
  • Exceso de sudor.
  • Mala higiene personal.
  • Obesidad.
  • Diabetes mellitus.
  • Cigarrillo.
  • Micosis en las axilas.
  • Consumo excesivo de algunos alimentos, tales como cebolla, el curry, ajo o pimienta.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Antibióticos como la penicilina.

Cómo tratar el mal olor de las axilas

  • Lavar las axilas al menos dos veces al día con jabón antibacteriano.
  • Usar desodorante antitranspirante para reducir el sudor de las axilas.
  • No repetir ropa, pues el sudor seco es causa frecuente de mal olor.
  • Afeitar los vellos de las axilas para eliminar las bacterias y el sudor seco que se adhieren a ellos.
  • Atención a la dieta.
  • Tratar los problemas de la piel que puedan perpetuar el olor, como micosis.
  • Bañarse diariamente.

Si el paciente tiene hiperhidrosis (sudoración excesiva), el tratamiento de esta condición es necesario para controlar el mal olor. Las opciones incluyen iontoforesis, uso de toxina botulínica e inclusive cirugía para extirpar las glándulas sudoríparas.

Otras opciones de tratamiento para las axilas malolientes incluyen:

  • Eliminación definitiva de los vellos de las axilas.
  • Uso de antibióticos tópicos en las axilas, como clindamicina o eritromicina.
  • Liposucción para la eliminación de las glándulas apocrinas de la axila.
  • Tratamiento a láser de las glándulas apocrinas.
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