La No dieta ...

... Lic. Adriana Vargas - Nutricionista »

La No Dieta propone una nueva mirada acerca del tratamiento para el sobrepeso y la obesidad. Atrás quedaron los planes restrictivos, aquellos que reinaron el mundo de las dietas durante muchos años.

Una persona que sigue una filosofía No Dieta puede comer de todo, pero en porciones pequeñas.Porque cuando prohibimos alimentos lo que generamos es un mayor deseo por los mismos. Es decir, si no nos dejan comer helado, lo más probable es que cuando entremos a una heladería no podamos pedir un pequeño cucurucho: seguramente iremos por el más grande.

Es por ello que permitirnos algo rico y chiquito todos los días hace que nuestro deseo baje.Porque si todos los días tenemos algo dulce, ¡eso dejará de producirnos la necesidad de devorarnos todo! Hay que legalizar el placer de comer, porque todos nacimos con derecho a comer y a sentir placer al hacerlo.

Los cambios en el estilo de vida son la mejor forma de adquirir y sostener en el tiempo un cuerpo cómodo y saludable.Y esto lo podemos lograr trabajando sobre tres aspectos: el movimiento de nuestro cuerpo, nuestra relación con la alimentación y las emociones y el estrés.

¿Existen alimentos prohibidos?

En un modelo No Dieta, no. Sólo existen porciones excesivas.

¿Por qué no sirve dejar de lado lo que uno más disfruta de la comida?

En general la propuesta de abstinencia genera descontrol y deseo luego de un lapso más o menos corto. Es más, saber que se estará sometido a dieta (restricción anticipada) genera mayor ingesta. Es como una despedida del placer.

La comida está asociada al placer. ¿La intención de bajar de peso supone disociarlos?

Para algunos profesionales estar a dieta implica abstenerse al placer. Creo que es una mirada muy naif del comportamiento humano. Las personas somos máquinas termodinámicas, pero por suerte, también seres deseantes.

¿Es una cuestión de cantidad, más que de calidad?

¡Absolutamente! El modelo francés funciona: rico, poco y la mejor calidad. Las personas no engordan por comer una milanesa o dos porciones de pizza. Lo hacen al consumir rico pero mucho.

¿Cómo podemos controlar, disfrutando, la cantidad de lo que ingerimos?

Comprando en cada ingesta sólo la unidad que pensamos comer. Almacenar en casa o en el trabajo supone una demanda comportamental de control excesiva. A las personas les cuesta creer que deben ejercer el control antes de enfrentarse a la decisión de comer o no comer. Es más sencillo disponer solamente de la porción justa. ¡Mañana es otro día!

La no dieta

¿Cómo podemos incrementar o acelerar nuestra saciedad a fin de comer menos?

Existen cuatro mecanismos de saciedad: mental, sensorial, mecánica y la neuroendócrina. De todas ellas la sensorial permite utilizar técnicas sencillas para poder detener la ingesta sin privarse del placer. Se trata de casi una especie de "cata" de comida, utilizando todos los sentidos. De esa manera el cerebro puede ser informado y la saciedad aumenta.

¿Cómo romper el vínculo alimentación/ansiedad, tan frecuente? ¿Con qué o cómo podemos reemplazar la comida?

El hambre emocional, disparado por emociones, se puede mejorar con diversas técnicas. Una sencilla es intentar, a manera de experimento, aunque sea una sola vez, no hacer "nada" al momento de percibir ansiedad. Transitar ese momento sin obturar con comida permite despegarse de la tendencia, pues, lo que se busca es calma, no alimento.

¿Tips para bajar de peso sin hacer dieta?

  • 4 comidas.
  • Comer anclando en la percepción de hambre real.
  • Incluir cada día carnes y verduras, o harinas y verduras alternadamente en las comidas principales.
  • Comer solo lo que cabe en un plato.Si se prefiere lo dulce comprar cada día uno que contenga menos de 100 o 150 calorías.
DIFERENCIA EN EL ABORDAJE FILOSOFÍA NO DIETA

El “dietismo” crece paralelamente a la obesidad. Todos necesitamos cada día: Una dosis de calorías y nutrientes… Una dosis de placer…

La comida funciona, ¡Las dietas NO!

No Dieta funciona porque… NO es una dieta.

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