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Lic. Laura Romero – Psicóloga y Estimuladora Temprana

¿Qué es el juego?

Para Piaget (1968, 1973), el juego es expresión de la lógica de pensamiento del niño, pero también una de las actividades mediante la cual construye sus estructuras cognitivas en interacción con los objetos y su entorno social. Se refiere al juego para estudiar los procesos de simbolización. Describe diferentes etapas (juego motor o de ejercicio, juego simbólico, juego de reglas) a través de las cuales el tipo de juego del niño se transforma progresivamente de acuerdo a sus estructuras cognitivas.

El juego se caracteriza por ser una actividad libre, espontánea, voluntaria, con un fin en sí mismo, vinculado a la generación de aprendizaje y al desarrollo del sujeto. Presenta un carácter incierto, pues su desarrollo y resultados se van construyendo en su propio devenir. Además, supone la creación de una situación ficticia o imaginaria regida por sus propias reglas, marcando un distanciamiento de la vida diaria.

El derecho al juego

El juego es una de las actividades más valiosas e importantes para el desarrollo global del niño en todas sus facetas: física, psíquica, social e intelectual. La Convención de los Derechos del Niño, adoptada por las Naciones Unidas en 1989, proclama “el derecho del niño al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas apropiadas para su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes” (Art. 31.1).

¿Por qué es tan importante el juego?

Porque permiten al niño desarrollar su inteligencia, creatividad, imaginación, concentración, sociabilidad, afectividad, habilidad manual, lenguaje, motricidad y aprendizaje de las reglas de convivencia. Asimismo, ayuda a comprender el concepto de trabajo en equipo.

LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN LA INFANCIA

Los juegos de construcción son ideales para practicar con hermanos o amigos. Gracias a ello aprenderán a relacionarse socialmente con otros niños y a tener una visión colaborativa y participativa en pos de un objetivo común.

El juego estimula la intuición y la agilidad mental ya que han de procesar datos y solucionar rápidamente los problemas que puedan plantearse durante el juego de construcción. Además, activa las funciones cerebrales ejecutivas de organización, planificación o flexibilidad.

¿Qué juguetes elegir?

Antes que nada, elegir un juguete adecuado a la edad, los gustos, las características y el entorno de cada niño. Tener en cuenta que los juguetes con piezas pequeñas no son recomendables para menores de 36 meses. Un buen juguete no siempre es el más caro. Proporcionar pocos juguetes pero bien elegidos, versátiles, poco estructurados y de diferentes materiales, en ocasiones, es más interesante que invertir mucho dinero

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