La evaluacion médica ...

... para el inicio de las actividades fisicas y deportivas escolares - Dr. Bernardo Sánchez – Pediatra Neumólogo »

El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social cuenta con directrices de evaluación para la actividad física y deportiva escolar, de aplicación en todo el territorio nacional en carácter obligatorio. Los médicos, profesores de educación física y los padres deben aplicar y tener conocimiento de ello con el fin de promover la actividad física, deportiva tanto pedagógica o recreativa en las escuelas de una manera segura.

Los profesionales médicos conocen muy bien la relación existente entre las diversas alternativas de ejercicios y deportes con las edades de los alumnos, la temperatura y en qué tipo de terreno se realizan estas actividades.

La responsabilidad de la seguridad de los niños y adolescentes que realizan actividad física en una institución educativa es compartida por el profesional médico que expide el certificado médico, la institución que provee la infraestructura adecuada así como el profesor que imparte las clases.

Evaluación médica pre participativa

La valoración del estado de salud de los niños y adolescentes que participan tanto en actividades físicas pedagógicas recreativas (clases de gimnasia no competitiva) como en actividades físicas deportivas escolares de carácter competitivo (competencias intracurso, intercurso, interescolar e intercolegial), se componen de dos pilares fundamentales:

  • La anamnesis; donde se recogen antecedentes personales de enfermedades o eventos previos, los antecedentes familiares de afecciones relevantes, y los antecedentes de sus actividades físicas.
  • El examen físico completo que debe realizarse al ingreso escolar y luego anual.

Los datos de la anamnesis y del examen físico completo serán consignados en la Ficha Médica del paciente.

La evaluacion médica para el inicio de las actividades fisicas y deportivas escolares

En el examen físico de los niños y adolescentes es de vital importancia la realización de:

  • Examen cardiovascular: Éste se realiza con el niño o adolescente sentado y en reposo y se procede a medir la frecuencia cardíaca en 1 minuto y compararlas con los valores de referencia:
    *Niños de 2 a 4 años: 80 - 140 latidos por minuto.
    *Niños de 4 a 8 años: 70 - 120 latidos por minuto.
    *Niños mayores de 10 años: 60 - 110 latidos por minuto.
  • Presión Arterial:Debe tomarse en un ambiente tranquilo, con un aparato de presión con manguito adecuado que cubra 2/3 del largo del brazo. La presión arterial sistólica y diastólica obtenida se compara con los valores de una tabla internacional (Tabla de Task Force de cifras de referencia de PA de acuerdo a la talla, edad cronológica y sexo de 1996, y recientemente actualizada en el 4to. Reporte del Diagnóstico, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión Arterial en Niños y Adolescentes publicado en el Pediatrics del 2004). Cifras de PA hasta el percentil 90 se consideran adecuadas y estos chicos deben seguir con sus controles anuales. Ante valores superiores al percentil 90 se debe medir nuevamente la PA al final del examen. Cifras de PA entre el 90-95 percentil se considera pre-hipertensión y requieren de control periódico e intervención para un cambio de estilo de vida y alimentación. Si los valores de la PA son iguales o superiores al percentil 95 de las tablas de referencia, medida en tres tomas separadas, en condiciones basales y con mango adecuado, hablamos de Hipertensión Arterial en Pediatría. A partir de los 16 años se aplica la definición de HTA del adulto (mayor a 130/90) siendo pre-hipertensión por encima de 120/80.
  • Palpación de pulsos radiales y femorales: Se toman para determinar la frecuencia, el ritmo, y para descartar coartación de la aorta.
  • Auscultación: Se debe auscultar el precordio y la espalda buscando identificar los ruidos cardíacos normales, y la presencia de arritmias o ruidos sobreagregados como los soplos y los clicks.
  • Pruebas Complementarias: Como pruebas de laboratorio, el electrocardiograma, radiografía de tórax, ecocardiografía, tomografías y otras, solo se deben realizar de acuerdo a las situaciones específicas y a criterio del médico tratante.

Una vez finalizado la anamnesis y el examen físico completo, se podrá expedir el certificado médico para la actividad física pedagógica recreativa y deportiva escolar.

En caso de que al examen clínico se detecte alguna alteración, el pediatra podrá expedir un certificado médico exponiendo las limitaciones o restricciones que imponga la afección presente. Posteriormente podrá ver la necesidad de remitir a un especialista para una mayor evaluación.

Seguinos en Facebook

revista