La enfermedad ...

... de Parkinson - Dr. Nicolás Evreinoff - Neurólogo - Tel.: 606-714 »

Un poco de historia

La primera descripción de esta enfermedad la hizo Sir James Parkinson en el año 1817. En 1865, Trousseau muestra que existen formas de la enfermedad sin temblor y realiza la primera descripción de la lentitud de los movimientos espontáneos. En 1972, Charcot explica el fenómeno de rigidez que se encuentra en la enfermedad. En 1919, Tretiakoff confirma la localización cerebral de la enfermedad y la afectación de la sustancia negra (Substantia nigra en Latín, también conocida como Locus Niger). En 1912, Lewy describió unos cuerpos de inclusión intracelulares a los que se dio su nombre, como lesiones características localizadas en la sustancia negra. En la segunda mitad del siglo XX se tienen avances significativos en la terapéutica de la enfermedad. Luego de describirse la baja cantidad de dopamina en los cerebros de pacientes afectados, Birkmayer y Hornykiewicz, prueban por primera vez la Levodopa, precursora de la dopamina, en 1960. En la década de 1970 empiezan a aparecer los agonistas dopaminérgicos, que no dejan de evolucionar y perfeccionarse hasta la actualidad. Los últimos años, han permitido el avance en lo que se refiere a las estructuras y las bases bioquímicas que explican los trastornos ligados a la enfermedad. Los estudios actuales se dirigen a la búsqueda de las causas y el desarrollo de tratamientos “neuroprotectores” que podrían enlentecer su evolución.

Qué es la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de parkinson

Es una enfermedad degenerativa (muerte de grupos de células) del sistema nervioso central que se diagnostica (por el momento) con la evaluación clínica del paciente y la respuesta al tratamiento. Es comprensible que las personas tengan la creencia de que la enfermedad es catastróficamente grave, que dejará al paciente totalmente dependiente e indefenso llevándolo a la muerte, lo cual no es real. Por más que sea una enfermedad degenerativa y sin cura por ahora, existen cada vez más opciones terapéuticas medicamentosas y no medicamentosas, cirugías funcionales y otras en experimentación, que mejoran la calidad de vida del paciente y su entorno.

Características de la enfermedad de Parkinson

Se caracteriza por la presencia de un síndrome Parkinsoniano como única alteración del examen clínico neurológico. El síndrome parkinsoniano incluye:

  • Acinesia (A= No/Cinesia= movimiento):imposibilidad de iniciar el movimiento del cuerpo cuando el cerebro lo desea, parece haber un retraso. Se incluye a la hipocinesia (disminución de la amplitud de los movimientos) y la bradicinesia (disminución de la velocidad de los movimientos). A las que se atribuyen los síntomas y signos: pasos pequeños al caminar, disminución/ausencia de balanceo de brazo/s al caminar, disminución del volumen/potencia de la voz, mareos o sensación de desequilibrio, disminución de la expresión de la cara, disminución de la frecuencia de deglución de la saliva que puede causar babeo y lenguaje monótono, disminución de la frecuencia de los parpadeos. El paciente describe una “debilidad” o fatiga, lentitud o incapacidad de realizar movimientos; dificultad para hacer dos cosas a la vez y a veces, un miembro muerto o entumecido.
  • Hipertonía elástica:aumento del tono muscular que no produce espasticidad, permite la movilización del musculo pero con cierta resistencia. Se evidencia cuando el examinador moviliza de forma pasiva la mano del paciente, en la muñeca en extensión y flexión, y luego en movimiento de rotación. También en el movimiento de extensión y flexión pasiva del antebrazo sobre el brazo o de la pierna sobre el muslo. Característicamente se pone en evidencia o aumenta de forma significativa al realizar la maniobra de Froment, que consiste en solicitar al paciente que movilice el otro lado del cuerpo mientras se examina la hipertonía (por ejemplo: que haga un gesto circular como limpiando un vidrio con la mano izquierda mientras se evalúa el tono muscular de la muñeca derecha). Podemos atribuir algunos síntomas y signos: sensación de pesadez de todo el cuerpo, cansancio fácil – fatigabilidad, calambres nocturnos y diurnos incluso en músculos inhabituales, dolores generalizados (musculares).
  • Distonías:contracturas que producen posiciones viciosas y dolor en una parte del cuerpo, frecuentemente del primer dedo del pie, y a veces dolores de cabeza por tensión de los músculos de hombros y cuello.
  • Temblor de reposo:movimiento rítmico, en general distal de los dedos, a veces como “cuenta monedas” asimétrico que suele mejorar o desaparecer al movilizar el miembro afectado (no es un temblor de acción) y/o al poner el miembro en cierta actitud (no es un temblor de actitud). Por más que sea el signo al que más se asocie la enfermedad de Parkinson en la población, puede no estar presente.
    Si no presenta temblor, sino que está conformado por acinesia e hipertonía hablamos de un síndrome parkinsoniano akineto-rígido. Si presenta acinesia y temblor (con o sin hipertonía) hablamos de un síndrome parkinsoniano tremblante.
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