La importancia del juego ...

... en el desarrollo de los niños - Lic. Margarita Flores – Mg. en Psicología Clínica »

El juego constituye un elemento básico en la vida de un niño, que además de divertido resulta indispensable para su desarrollo. Los niños necesitan estar activos para crecer y desarrollar sus capacidades, el juego es importante para el aprendizaje y desarrollo integral de los niños, puesto que aprendren a conocer la vida jugando.

TIPOS DE JUEGOS

Hay juegos individuales, grupales, de a pares; hay juegos que se pueden realizar al aire libre y con el uso del cuerpo, otros que son intelectuales y mentales, algunos suponen competencia, otros simplemente diversión. Los juegos pueden tener un formato concreto como un tablero, una pelota y un espacio físico, otros pueden ser simplemente representados a través de ideas y palabras. También existe el juego funcional, constructivo, y el juego dramático.

EL JUEGO DESARROLLA LAS DIFERENTES CAPACIDADES EN EL NIÑO

  • Físicas: los niños se mueven, ejercitándose casi sin darse cuenta, con lo cual desarrollan su coordinación psicomotriz, además de permitirles dormir bien durante la noche.
  • Desarrollo sensorial y mental: mediante la discriminación de formas, tamaños, colores, texturas, etc.
  • Afectivas: al experimentar emociones como sorpresa, expectación o alegría; y también como solución de conflictos emocionales al satisfacer sus necesidades.
  • Creatividad e imaginación: el juego las despierta y desarrolla.
  • Forma hábitos de cooperación: para poder jugar se necesita de un compañero.
  • El juego exploratorio: hace que los bebés y niños pequeños aprendan a conocer su cuerpo, los límites de él y su entorno.
  • Contribuye a consolidar todos los dominios del desarrollo psicoevolutivo del niño.

IMPORTANCIA DEL JUEGO

El juego permite a los niños involucrarse con el mundo que los rodea, usar su imaginación, descubrir las formas de las cosas, de los objetos, resolver los problemas y prepararse para los roles que desempeñaran cuando sean adultos.

La importancia del juego se hace presente cuando el mismo permite que las personas involucradas en él, puedan desarrollar diferentes estados de ánimo, poner a prueba su conocimiento y recibir más información, aprender la relevancia de jugar en grupos o tolerar la postura de los oponentes, competir sanamente y a tratar de vencer a partir de las propias capacidades. Todos estos elementos hacen que los niños/as puedan crecer intelectual, mental, emocional, física y socialmente.

Mediante el juego adquieren los atributos físicos y cognitivos así como también el aprendizaje social indispensable para la vida adulta.

EL JUEGO Y LA EDAD DEL NIÑO

La importancia del juego en el desarrollo de los niños

Según el pedagogo Jean Piaget estableció estadios evolutivos en el juego infantil que inicia entre los 0 y 2 años con el estadio sensoriomotor; entre los 2 y 6 años predomina el juego simbólico. Entre los 6 y 12 años predomina el juego de reglas o estadio de las operaciones concretas.

A partir de los 2 años de edad, el niño comienza una nueva etapa de juego, utilizando su experiencia anterior para conseguir nuevos aprendizajes más elaborados, la naturaleza de sus juegos cambiará porque está desarrollando su capacidad para pensar en sus nuevos descubrimientos, comienza a comunicarse fluidamente, amplía su vocabulario y cuenta con un mejor dominio de su cuerpo, haciendo que busque nuevas experiencias, compañeros de juego para desenvolver su imaginación, participando más en el mundo de los adultos. La etapa escolar significa otro escalón, ahora juegan en la escuela y al llegar a casa siguen jugando y poniendo en práctica lo que han vivido y aprendido, imitando la realidad, representando por medio del juego simbólico todo lo que han vivido o quieren vivir, permitiéndoles exteriorizar sus emociones: alegrías, sentimientos, momentos difíciles, frustraciones, etc.

LOS PADRES Y LOS JUEGOS

Los padres, muchas veces influenciados por la industria del juguete, proporcionan a sus hijos sólo “juguetes educativos”, limitando el juego que permite aprender sobre el mundo real, sobre sí mismos y sobre su entorno. Es muy útil y agradable para los hijos jugar con sus padres, revolcándose en el suelo, modelando plastilina, cantando, bailando o jugando a la pelota. Esto no sólo mejorará su unión sino también el apego o vínculo con sus padres, que hace que el niño se sienta mucho más feliz, a la vez que los padres pueden recuperar la alegría del recuerdo de sus juegos infantiles. Algunos padres no tienen tiempo de jugar con sus hijos. Aunque sólo sea media hora al día, dedique tiempo a jugar con su hijo. No para ver la televisión, tampoco para ver como juegan otros niños o dibujos animados, sino para liberarse de todas sus tensiones y jugar. Los fines de semana, dedíquele más tiempo. De lo contrario, nunca podrá recuperar las sonrisas, las alegrías, las emociones y el progreso de su hijo.

Seguinos en Facebook

revista