Implantes: estética ...

... y función a largo plazo - Dra. Rocío Distéfano – Odontóloga, Esp. en Implantes y Ortodoncia »

En el tratamiento con implantes dentales, la estética también es importante:
  • Mejorar la funcionalidad de la boca es el principal objetivo que se persigue habitualmente cuando se opta por colocar un implante dental. Pero el perfeccionamiento estético es cada vez un fin adicional que adquiere mayor relevancia, sobre todo cuando el implante se sitúa en zonas clave para la apariencia física.
  • La regeneración de los tejidos óseos perdidos es fundamental para obtener un resultado exitoso en el tratamiento con implantes, más si implica una zona estética, donde cualquier alteración que se produzca en la regeneración ósea puede comprometer a la forma, color y contorno de la encía y, por consiguiente, a la rehabilitación. De ahí que la manipulación de tejidos duros y blandos en zonas estéticas requiere cierta exigencia y debe ser orientada a conseguir determinados parámetros clínicos, esenciales para obtener un resultado estético.
  • Además de los tratamientos restauradores y de ortodoncia, la estética alrededor de los dientes y de los implantes en la zona anterior pueden mejorarse también con intervenciones quirúrgicas. Procedimientos dentales que se realizan rutinariamente en la zona funcional pueden suponer un gran reto en la zona estética.
Los defectos en los tejidos blandos

Se pueden reconstruir con cubrimiento de recesiones, reconstrucciones de papilas o aumentos de volumen, y se han desarrollado nuevos conceptos para el tratamiento de alvéolos postextracción y ausencias dentarias. Con el objetivo de influir positivamente en el potencial de cicatrización de un paciente, novedades microquirúrgicas han llevado a un renacimiento de las técnicas de tunelización. No solo los nuevos instrumentos y los materiales de sutura y técnicas mejoradas son los responsables de esta evolución, sino que también se ha producido la ampliación de indicaciones: las técnicas de tunelización pueden utilizarse también para engrosamiento gingival, cubrimiento de implantes y aumento de reborde alveolar.

Implantes dentales a largo plazo

Hay pacientes portadores de implantes dentales con más de 30 años, sin problema alguno. Esto nos indica la durabilidad de los implantes dentales, que siempre son colocados con la expectativa de que su permanencia sea indefinida. Es uno de los mayores retos de la colocación de implantes dentales. Es preciso colocarlos pensando en lo que puede ocurrir pasados 20 años o más, aunque tengamos poco hueso. Cuando lo planificamos así, varían nuestros puntos de vista. El titanio tiene tal capacidad de oseointegración que incluso implantes incorrectamente colocados, con solo una parte de su superficie integrada en el hueso, pueden sostener una dentadura.

Implantes: estética y función a largo plazo

Ello induce a profesionales sin experiencia suficiente a la colocación de implantes en situaciones comprometidas. Pero evidentemente esto no tiene expectativas de durar mucho tiempo y posiblemente en un plazo no muy largo empiecen a surgir los problemas y con ellos la pérdida progresiva de los implantes. Y como, con frecuencia, el fracaso ocurre transcurrido un período superior al año, siempre se pueden alegar factores ajenos a una deficiente cirugía. Los implantes dentales no admiten situaciones intermedias. No existe el implante que está "casi" bien o "algo" mal. O están bien, sin producir ninguna molestia en el curso de los años, o están mal, produciendo molestias que con el tiempo no harán más que aumentar. Es una diferencia significativa respecto a la dentadura natural.

Criterios básicos encaminados a una durabilidad muy larga de los implantes dentales (en muchos casos indefinida)
  • Tipo de implante: la elección del tipo de implante dental, que debe de ser de una excelente calidad, evitando que la fatiga del material pueda terminar en una fractura del mismo al cabo de unos años. Muchos de los implantes dentales actualmente en el mercado cumplen estos criterios de calidad, y no necesariamente los más caros son los mejores.
  • Número de implantes suficiente: colocar un número suficiente para evitar una sobrecarga que al cabo de los años terminará en una pérdida de integración ósea (vía periimplantitis generalmente) o en una rotura, aunque la elección del tipo de implante dental fuese correcto.
  • Reforzar el hueso: reforzar el hueso mediante injerto, pensando en un futuro debilitamiento adicional del hueso asociados al paso del tiempo. Y hablo de reforzar aún en caso de hueso aparentemente suficiente. Aún más necesario en caso de solventar hasta los más pequeños defectos del hueso.
Los criterios de éxito de los implantes dentales

Son difíciles de describir. Los factores que definen los criterios de éxito de los implantes han ido cambiando en el tiempo y quizás sea más correcto hablar de una escala de calidad de salud del implante y relacionar las categorías de esta escala con el pronóstico de las condiciones existentes en nuestros pacientes. El éxito y el fracaso son condiciones dinámicas ligadas al tiempo y requieren de una evaluación periódica.

Los criterios principales para evaluar la calidad de salud del implante dental son la movilidad y el dolor, la presencia de cualquiera de ellos compromete en gran medida el implante y en muchos de los casos se indica la remoción del mismo. El fracaso de los implantes es más fácil de describir y conlleva al análisis de una serie de parámetros e índices clínicos. La presencia de dolor, la movilidad, la pérdida progresiva de hueso sin control e imagen radiolúcida periimplantaria confirman en la mayoría de los casos el fracaso del implante.

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