Hasta qué punto ser ...

... exigentes con la calificaciones de nuestros hijos - Lic. María Teresa Ovelar - Psicóloga Educacional, Especializada en Psicopedagogía y T.E.A. »

¿QUÉ SON LAS CALIFICACIONES?

La calificación escolar o nota se utiliza para cuantificar el rendimiento escolar de los alumnos. Estas calificaciones son asentadas en un boletín de calificaciones y nos sirve para saber el logro de los alumnos, si aprueban o no las asignaturas y al final del ciclo saber si son promovidos o no de grado o curso.

¿CÓMO SE PUEDE MEDIR EL RENDIMIENTO DEL NIÑO?

Las calificaciones, si bien sirven para medir lo que el niño aprendió o no durante el año escolar, no son el único medio de medición de los conocimientos adquiridos. Por eso es importante el proceso de aprendizaje realizado por el niño.

Los padres somos los que diariamente convivimos con nuestros niños, conocemos sus capacidades, por ello debemos ir evaluando desde el primer año al ingreso escolar las potencialidades de los mismos, lo que puede o no puede hacer, lo que le está costando o no, incluso que materias le gusta más o le resulta más fácil.

Si veo que mi hijo es aplicado, copia las tareas en clases, es responsable a la hora de entregar los deberes, estudia, no solo para los exámenes, y de igual modo saca unas bajas calificaciones, lo ideal es analizar tanto con el niño y el maestro qué pudo haber pasado y no solo reprocharlo o incluso castigarlo, por no haber logrado lo que como padre esperaba o me hubiera gustado.

ETAPAS PSICOEVOLUTIVAS SEGÚN JEAN PIAGET

Para poder exigir al niño es importante tener presente que el niño atraviesa por diferentes etapas psicoevolutivas. Aquí podemos citar a Jean Piaget que describía los estadios del desarrollo cognitivo desde la infancia a la adolescencia y lo dividió en cuatro períodos importantes.

QUÉ PUEDE OCURRIR SI EXIGIMOS DEMASIADO

El niño puede:

  • Desarrollar una personalidad exigente y perfeccionista.
  • Frustrarse o bloquearse.
  • Rebelarse.
  • Desarrollar miedo al fracaso.
  • Al repercuir en su autoestima y desarrollar una personalidad insegura, dependiente.
  • Perder la motivación intrínseca porque verá que es más importante el resultado que el camino recorrido.
  • Hay niños que con tal de cumplir las expectativas de sus padres se vuelven deshonestos en el examen (copian) no revelando de igual manera su real aprendizaje.

CÓMO SABEMOS CUANDO EXIGIMOS DEMASIADO

  • Si necesitamos estar siempre monitoreándolos para que hagan las cosas.
  • Cuando no me conformo con las calificaciones obtenidas. Si saca un 3 quiero un 4 y si es 4 pido un 5. Siempre exigiendo o esperando más.
  • Si tiene miedo del resultado, de sus calificaciones.
Hasta qué punto ser exigentes con la calificaciones de nuestros hijos

SUGERENCIAS

  • Debemos exigir en la medida que el niño pueda rendir.
  • Exigencia sin violencia (amenazas de castigo físico, verbales) y sin negligencia (cero acompañamiento en el proceso de aprendizaje).
  • La exigencia debe estar acompañada de una buena comunicación padres – hijos, ayudarlos a analizar su conducta, su rendimiento.
  • El niño debe sentir las muestras de afecto, de tal manera que si no logra cumplir con lo esperado no sienta que el afecto esta condicionado a las calificaciones.
  • Si hay castigos o reprimendas, debe estar seguro que ello no implica que los padres le dejen de querer.
  • Hay que separar lo que el niño ES como persona de lo que HACE /CONDUCTA. El éxito, las notas, el fracaso no debe ser condicionante del amor.
  • El nivel de exigencia debe ser un tire y afloje que permita al niño desarrollar su autonomía, que se comprometa en su actuar, porque debemos pensar que los padres no somos eternos y no estaremos siempre detrás de ellos para que haga o deje de hacer las cosas.
  • No por mucho exigir al niño este va a conseguir una alta calificación, pues hay que tener presente las potencialidades del niño.
  • No compararlo con otros niños, ni con su hermano.
  • Crear espacios y tiempo para compartir con nuestros niños y que sean espacios de aprendizaje.
  • Recompensar mediante elogios o el reconocimiento del esfuerzo realizado, no solo del resultado final.
  • Adecuar nuestras metas y expectativas a sus capacidades. Cada hijo es único e irrepetible y por lo tanto aprende a su propio ritmo.
  • ACUDIR A UN ESPECIALISTA DEL ÁREA.
Seguinos en Facebook

revista