Hábitos no fisiológicos ...

... o malos hábitos que pueden ocasionar alteraciones funcionales en la boca - Dra. Ana Campuzano - Odontóloga »

Debemos saber que un hábito puede ser definido como la costumbre o práctica adquirida por la repetición frecuente de un mismo acto, que en un principio se hace de forma consciente y luego de modo inconsciente.

Hábitos no fisiológicos o malos hábitos

Son aquellas prácticas repetidas en el tiempo, que alteran la fisiología normal del organismo. Son uno de los principales factores etiológicos causantes de maloclusiones o deformaciones dentoesqueléticas, las cuales pueden alterar el desarrollo normal del sistema estomatognático y causar un desequilibrio entre fuerzas musculares orales y periorales, lo que conlleva al final, a una deformación ósea que va a tener mayor o menor repercusión según la edad en que se inicia el hábito; cuanto menor es la edad, mayor es el daño, porque el hueso tiene más capacidad de moldearse. Dentro de estos hábitos tenemos la succión del dedo, la respiración bucal, bruxismo y la deglución atípica.

Deglución atípica

Las causas más probables de las degluciones atípicas son:

  • Desequilibrio del control nervioso: son niños, que por un problema neurológico, no tienen el control de la musculatura ni la coordinación motora; en consecuencia, tampoco mantienen el equilibrio muscular durante la deglución.
  • Amígdalas inflamadas: amigdalitis constantes hacen que en cada deglución el niño coloque la lengua hacia delante dentro de la cavidad bucal, para que la lengua no toque las amígdalas y le provoque dolor.
  • Macroglosia: es poco frecuente y ocurre generalmente en pacientes portadores de cretinismo. Son lenguas de aspecto voluminoso, onduladas, y parecen que no caben en la cavidad bucal.
Respirador bucal

La respiración bucal normalmente está vinculada a pacientes con interposición de lengua y de labio. Las causas de la respiración bucal pueden ser: obstrucciones de las vías aéreas superiores, desvíos del septo, inflamación de la membrana basal, cornetes inflamados, adenoides, etc. Lo que ocurre es que durante la inspiración y expiración el aire pasa solamente por la cavidad bucal, y como consecuencia, provoca un aumento de la presión aérea intrabucal. El paladar se modela y se profundiza y, al mismo tiempo, como el aire no transita por la cavidad nasal, deja de penetrar en los senos maxilares que se vuelven atrésicos, y dan al paciente un aspecto característico.

Hábitos no fisiológicos o malos hábitos que pueden ocasionar alteraciones funcionales en la boca Succión

La succión del pulgar provoca generalmente una mordida abierta anterior y que la mandíbula vaya más atrás, ocasionada por la presión que ejercen la mano y el brazo. El hábito de la succión provoca estrechamiento de la arcada superior e inferior. Este hábito además de producir deformación por la presión sobre las arcadas perjudica también la estabilidad del hueso alveolar. En síntesis vemos que los dientes superiores anteriores están más hacia adelante y una mordida abierta originada por la interferencia del pulgar entre los arcos.

Onicofagia

El hábito de comer las uñas, es generalmente una sustitución del acto de succionar el dedo o el chupón. No se debe reprender, porque normalmente está vinculado a graves disturbios emocionales y no causa problemas de oclusión, pero sí causa fisura y microfracturas del esmalte de los dientes que participan en el hábito.

Bruxismo

Se considera un hábito no funcional, voluntario o involuntario, que se realiza diurno o nocturno con manifestaciones de rechinamiento o apretamiento ocasional o habitual de los dientes, ambas manifestaciones actúan en dos estados de conciencia diferentes.

¡Recomendaciones!

Es de suma importancia consultar con el odontólogo para tratamientos preventivos e interceptivos a temprana edad, y así cuando sean adolescentes, no se vean perjudicados en su salud física y mental por cuestiones de problemas en la masticación de los alimentos y cuestiones estéticas.

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