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Lic. María José Rodríguez – Psicóloga

Los estilos de crianza son las distintas maneras en que los padres orientan la educación general de sus hijos. En muchas ocasiones, nos preguntamos por qué los niños son tan diferentes, reaccionan de una u otra manera ante situaciones iguales, o se relacionan con los demás de manera distinta. Si bien, es cierto que el temperamento es uno de los principales motivos por el cual cada persona reacciona de una determinada manera, el estilo de crianza de los niños es fundamental, ya que esto tiene una gran influencia en sus pensamientos, emociones y conductas, en la niñez y hasta en la vida adulta.

ESTILOS DISCIPLINARIOS (de Paul Hauck)

Firmeza sin benevolencia (AMAESTRAMIENTO)

Este estilo era el más utilizado en tiempos anteriores, donde los padres eran severamente estrictos y carecían de compresión y demostración de afecto. Actualmente, existen muchos comentarios, como que antes los padres daban nalgadas, miradas contundentes y con ello los hijos eran obedientes, sin embargo, es importante no confundir la obediencia con el amaestramiento. Analicemos si realmente obedecíamos por respeto o por miedo. Los niños criados con este estilo pueden ser personas con inseguridad, timidez, resentimiento, dificultad de demostrar afecto, baja autoestima.

Benevolencia sin firmeza (SOBREPROTECCIÓN)

Ser benévolo es la parte suave y buena, pero si sólo nos inclinamos hacia ese sector, perdemos la capacidad de establecer reglas, límites y tendemos a ser padres permisivos y sobreprotectores, con incapacidad de decir NO.

Los niños que son criados con este estilo, tienen problemas para relacionarse con los demás, no desarrollan la tolerancia a la frustración, son poco empáticos y con incapacidad para enfrentar y resolver problemas presentes y futuros, por sí solos.

En la actualidad, muchos padres que fueron criados con el estilo anterior, se inclinaron a este estilo, pero es importante recordar que los extremos nunca son buenos.

Sin firmeza y sin benevolencia (INDIFERENCIA)

Este estilo también ha tomado un gran impulso en la actualidad, ambos padres trabajan la mayor parte del día y los niños son educados por otras personas (cosa que no justifica la indiferencia), o son incapaces de cuidarlos y educarlos. Los padres con este estilo no se enteran si sus hijos están bien o mal, felices o tristes, si tienen tareas, amigos, etc. Se encuentran desconectados de sus hijos en la mayoría de las áreas. Es un estilo donde no son escuchados, hay carencia de reglas, límites, amor, comprensión, y en un futuro podría ocasionar deserción escolar, poca demostración de afecto, falta de empatía, rasgos de ansiedad y depresión.

Estilos de crianza: beneficios y consecuencias

Benevolencia con firmeza (EDUCACIÓN)

El gran desafío es encontrar el equilibrio entre los límites y el amor.

Para poder aplicar este estilo es importante la congruencia entre lo que dice y hace, predicar con el ejemplo, establecer límites claros y perseverar en ellos.

Los beneficios de este estilo radican en que los niños van creciendo seguros de sí mismos con una autoestima saludable, aprenden a ser empáticos y respetuosos con los demás, logran comunicarse de forma asertiva, son capaces de demostrar afecto y sus relaciones interpersonales son más sanas.

Reflexione sobre qué estilo disciplinario está utilizando con sus hijos, para criar personas más felices con habilidades y herramientas adecuadas, para su futuro y su vida.

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