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Lic. Natacha Golabek - Psicologa Clinica Infantil

Las personas con trastorno del espectro autista (TEA), evidencian condiciones neurobiológicas asociadas, como los déficits en los comportamientos e intereses repetitivos restringidos, las alteraciones sensoriales y los déficits en la comunicación.

En este artículo, hablaremos de las respuestas de los mismos en el área sensorial, la cual se divide en hipersensibilidad e hiposensibilidad, estas pueden ser visuales, auditivas, gustativas, olfativas, táctiles, vestibular y propioceptivas.

HIPERSENSIBILIDAD

HIPOSENSIBILIDAD

VISUAL

No le agradan las luces brillantes, los contrastes o ciertos estampados, así como algunos colores. De visión aguda. Como forma de protección y defensa, mira hacia otro lado y no sostiene la mirada directa.

Mira intensamente las luces brillantes, los reflejos y colores. Inspeccionan minuciosamente a los objetos. Presentan dificultades para encontrar los objetos, porque solo ven sus contornos.

AUDITIVA

Perciben los sonidos de forma excesivamente amplificada, por ello se tapan los oídos. Evitan los espacios con demasiados ruidos.

Hacen o crean sonidos fuertes para estimular su sistema, como golpear objetos, tirar sillas, cerrar puertas. Disfrutan del ruido y el sonido por acumulación de gente.

GUSTATIVA

Presentan intereses restrictivos para comer. Vomita la comida como forma de rechazo.

Come todo tipo de comida, incluso mezclas de colores, texturas y agridulces.

OLFATIVA

Rechazan los alimentos según su olor. Evitan a las personas con perfumes fuertes. Buscan llevar siempre la misma ropa, ya que se habituaron al olor.

Huelen objetos, personas y olores fuertes, y les gustan.

TÁCTIL

No toleran algunas texturas de ropas. Rechazan el contacto físico, le desagradan las manos sucias. Caminan de puntas de pie.

Les gusta la ropa al cuerpo, los juegos bruscos, buscan un contacto fuerte.

VESTIBULAR

Poseen baja tolerancia a las actividades, como el movimiento de una hamaca, escaleras mécanicas o ascensores.

Reacciones de miedo ante cambios bruscos. Se angustian cuando sus pies no tocan el piso.

Se encuentran buscando constantemente movimientos, como por ejemplo, saltos, aleteos. No se marean ante giros reiterados del cuerpo.

PROPIOCEPTIVA

Mantienen su cuerpo en posiciones extrañas, presentan dificultades en el área de motricidad fina.

Parece que no perciben las sensaciones de su propio cuerpo, como el hambre, la necesidad de ir al baño. Se los puede observar balanceándose o, en casos de desgano, apoyados sobre alguna estructura. Padecen torpeza motora gruesa, con la que pueden llevarse por delante objetos, personas o muebles.

Una mirada sensorial desde el espectro del autismo



No todos los niños que se encuentran dentro del espectro autista (TEA), tienen este tipo de respuestas sensoriales. Por ello, es necesario evaluar y analizar las conductas de cada niño, para obtener este tipo de perfil sensorial.








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