El síndrome de alienación ...

... parental, una forma de maltrato infantil - Aurora Bachem - Psicóloga y Psicoanalista - Tel.: 227-665 »

El Síndrome de Alienación Parental (SAP) se caracteriza principalmente por el rechazo, sin ninguna justificación, por parte de un hijo hacia alguno de sus padres. Pero lo particular de esta situación es que ese sentimiento no se da de manera “natural”, sino que es "programado" por el otro progenitor con quien el niño convive o pasa la mayor parte del tiempo. Manipular a un hijo no es aceptable bajo ningún concepto, especialmente cuando la estabilidad emocional y psicológica del pequeño está en juego. El fin simplemente no justifica los medios.

Desarrollo del SAP: Madre vs. Padre

Habitualmente, este desorden se desarrolla en situaciones de separación o divorcio, en el que, lógicamente, la custodia física y moral de los hijos está en juego. El progenitor que es responsable del hijo la mayor parte del tiempo (alienador), incita en él sentimientos de odio, rechazo y denigración hacia el otro progenitor (alienado). El alienador se victimiza delante del hijo, le echa la culpa de la separación al otro progenitor, o le afirma que no viene porque no quiere verlo (cuando en realidad está trabajando). En muchas ocasiones, este tipo de influencia negativa, utilizada de manera repetida, provoca que el hijo rechace al otro progenitor.

Causas del síndrome de alienación parental

Las causas pueden diferir de un padre a otro, algunas son:

  • Enfado acumulado durante la relación por no haber tratado los problemas de la manera correcta y no ser capaz de separar los problemas de la relación de sus funciones parentales.
  • Problemas de autoestima, que provoca dependencia emocional hacia la ex-pareja.
  • Falta de habilidades sociales y dificultades en la expresión y comprensión de las emociones, siendo incapaz de sentir empatía hacia el niño y hacia el ex-cónyuge.
  • Trastornos de personalidad, como narcisismo o trastorno límite de personalidad.

Fines de la utilización del SAP


                  El síndrome de alienación parental,una forma de maltrato infantil

Es necesario reflexionar sobre el síndrome de alienación parental y el peligro real de los padres que utilizan estas conductas para hacer daño a su ex-pareja, usando a los hijos como arma contra el otro, induciendo pensamientos negativos. En otros casos, algunos padres, para su defensa legal en la custodia de los hijos, pueden acusar a la ex-pareja de utilizar SAP en su contra, aunque no sea cierto, para justificar el miedo atroz que le tienen sus hijos (porque en realidad eran víctimas de su maltrato cuando vivían juntos). De esta forma, se dificulta llegar al verdadero origen del rechazo al progenitor. Sea cual sea el caso, el niño es quien realmente sufre las consecuencias negativas de esta situación.

Comportamientos característicos de los padres que utilizan el SAP

  • Insultar o desvalorizar al otro progenitor en presencia del hijo, aludiendo cuestiones de pareja que no tienen nada que ver con el vínculo parental.
  • Impedir el derecho de convivencia con sus hijos al otro progenitor.
  • Implicar al entorno familiar y a los amigos en los ataques al ex-cónyuge.
  • Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los niños hacia el otro progenitor.
  • Incentivar o premiar la conducta despectiva y de rechazo del niño hacia el otro progenitor.
  • Influir en los niños con mentiras sobre el otro, llegando a asustarlos.

En los niños, el síndrome de alienación parental puede detectarse cuando intentan justificar el rechazo y usan frases propias de su progenitor alienador, y palabras o comentarios impropios de su edad.

Consecuencias del SAP en los niños

En el síndrome de alienación parental, el alienador es consciente de las acciones que realiza y el efecto que tienen en el ex-cónyuge; está tan concentrado en eso, que ignora que va dejando cicatrices irreparables en el bienestar del niño. Éste puede llegar a padecer graves perturbaciones en el comportamiento porque su propia capacidad de razonar ha sido manipulada. Se manifiestan algunos daños como:

  • Alteración en la estabilidad emocional, caracterizada por un sentimiento de ansiedad y estrés, que algunos niños experimentan cuando están en contacto con el progenitor alienado.
  • Trastornos en los hábitos cotidianos, como son la alimentación y el sueño, por no saber afrontar la situación.
  • Perturbaciones en la conducta, reflejadas en un aumento de agresividad para captar su atención y manifestar las emociones que no puede expresar libremente.
Seguinos en Facebook

revista