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... y su erradicación del Paraguay - Dr. Edgar Ortega – Esp. en Medicina Interna e Infectología Clínica »

¿Qué es el paludismo?

El paludismo (llamado también Malaria) es causado por parásitos del género Plasmodium que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles. Hay 5 especies de parásitos causantes del paludismo en el ser humano. Las más peligrosas son: Plasmodium falciparum y Plasmodium vivax.

  • Plasmodium falciparum: es el parásito causante del paludismo más prevalente en el continente africano. Es responsable de la mayoría de las muertes provocadas por el paludismo en todo el mundo.
  • Plasmodium vivax: es el parásito causante del paludismo dominante en la mayoría de los países fuera del África subsahariana, incluyendo los países sudamericanos.
Síntomas

El paludismo es una enfermedad febril aguda. En un individuo no inmune, los síntomas suelen aparecer entre 10 y 15 días tras la picadura del mosquito infectado. Puede resultar difícil reconocer el origen palúdico de los primeros síntomas (fiebre, dolor de cabeza y escalofríos), que pueden ser leves. Si no se trata en las primeras 24 horas, el paludismo por P. falciparum puede agravarse, llevando a menudo a la muerte.

Las personas infectadas suelen presentar fiebre, escalofríos y síntomas gripales en un primer momento. En caso de no tratarse, la enfermedad puede provocar complicaciones graves, y en algunas ocasiones, la muerte. Los síntomas aparecen después de un período de 7 días o más. El viajero que presente fiebre en los 3 meses posteriores a una posible exposición deberá considerarlo una urgencia médica y someterse inmediatamente a un reconocimiento.

Los niños con enfermedad grave suelen manifestar uno o más de los siguientes síntomas: anemia grave, sufrimiento respiratorio relacionado con la acidosis metabólica o paludismo cerebral. En el adulto también es frecuente la afectación multiorgánica. En las zonas donde el paludismo es endémico, las personas pueden adquirir una inmunidad parcial, lo que posibilita la aparición de infecciones asintomáticas.

El paludismo y su erradicación del Paraguay Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico y el tratamiento tempranos del paludismo atenúan la incidencia de la enfermedad, reducen sus efectos mortales y contribuyen a prevenir su transmisión. La mejor opción terapéutica disponible, especialmente para el paludismo por P. falciparum, es el tratamiento combinado con artemisinina. La OMS recomienda, antes de administrar el tratamiento, la confirmación del diagnóstico con métodos parasitológicos (ya sean pruebas de microscopía o de diagnóstico rápido), cuyos resultados pueden obtenerse en 30 minutos o incluso menos. La prescripción de un tratamiento, basándose únicamente en la sintomatología, debe reservarse para aquellos casos en los que no sea posible hacer un diagnóstico parasitológico.

Prevención

La lucha antivectorial es el medio principal para reducir la transmisión del paludismo. Si la cobertura de las intervenciones de esta índole es suficiente en una zona determinada, se protegerá a toda la comunidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda proteger a todas las personas expuestas a contraer la enfermedad mediante medidas eficaces de lucha antivectorial. Para el control efectivo del vector, recomienda proteger a toda la población que se encuentra en riesgo de infectarse. Hay dos métodos de lucha contra los vectores que son eficaces en circunstancias muy diversas: los mosquiteros tratados con insecticidas y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual.

Paraguay, país libre de paludismo o malaria

La Organización Mundial de la Salud (OMS) avaló a Paraguay como país libre de malaria, lo que representa un logro histórico para la salud pública. Es el primer país de América en recibir esta certificación en 45 años, desde la otorgada en Cuba en 1973. La prevención, la vigilancia y la detección temprana de casos, así como el manejo integrado de vectores, el diagnóstico oportuno y el tratamiento gratuito y eficaz, junto con la promoción, la comunicación y las alianzas estratégicas, además del fortalecimiento de los servicios de salud y la ampliación de la cobertura, fueron pilares fundamentales del abordaje para la erradicación de la malaria.

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