El asma del ...

... niño en verano - Dra. Alicia Alcaraz - Neumóloga Pediatra

Dra. Alicia Alcaraz - Neumóloga Pediatra ¿Cómo se interpretan los chillidos de pecho?
  • Una inmensa mayoría de niños podrían tener sibilancias durante los primeros años de vida, acaso por infecciones (después de haber tenido bronquiolitis o infección viral), por estar en guarderías o tener hermanitos mayores. Estos niños sibiladores hasta los tres añitos se llaman “transitorios”, ya que su chillido desaparecerá cuando se hagan mayores.
  • Otro grupo de niños tendrán chillido o sibilancia desde los 3 añitos hasta los 6 o 7 años, pero luego también los síntomas irán desapareciendo con la edad, a este grupo los llamamos “sibilantes tardíos”.
  • Un grupo de niñas con sobrepeso podrían tener una forma especial de chillido de pecho que podría persistir a pesar del crecimiento, desarrollo y maduración, al igual que el sobrepeso. Se sabe que cada vez es mayor la hipótesis de la asociación de sobrepeso u obesidad y asma, en especial en niñas (el sobrepeso crea un estado proinflamatorio en el cuerpo).
  • Finalmente, un cuarto grupo de niños desde cualquier edad, que presente chillido de pecho asociado a otras alergias; por ejemplo: ronchas en la piel, costras en el cuero cabelludo y rinitis con picazón de nariz, estornudos, chorreo de nariz que no es resfrío, picazón de ojos y lagrimeo o nariz trancada y a veces, sangrado de nariz; es probable que sus síntomas persistan a pesar del crecimiento, tal vez también tengan padres o familiares alérgicos, y es probable que presenten crisis de tos y cansancio al correr y falta de aire, lo cual motive ir a urgencias, donde recibirán; nebulizaciones con broncodilatadores y a veces oxígeno (asma alérgico). Es este grupo de niños a quienes el médico les hará encuestas detalladas de sus síntomas y algunas pruebas específicas de alergia, también casi seguro los derivará al neumólogo para medir la función pulmonar a través de un estudio llamado Espirometría, que consiste en soplar dentro de una computadora. Quizás tendrán que utilizar medicamentos antiinflamatorios “controladores”, “preventivos”, de “mantenimiento” aunque estén sanos o enfermos, en forma regular durante largos meses. Estos medicamentos se administran en forma de aerosoles para inhalar a través de cámaras espaciadoras varias veces en el día y de forma sostenida durante varios meses y años. Es necesario saber que estos medicamentos no se deben suspender a no ser que el médico lo indique.

La radiografía de tórax no se hace de rutina, salvo si el niño está grave o si los síntomas duran muchos días. Sirve para descartar otras enfermedades.

¿Cómo se presenta el asma desde el principio de la vida hasta la adolescencia?

La progresión es tan sostenida que el asma bronquial es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia. La mayoría de las veces el asma comienza en las primeras etapas de la vida: en casi el 50% de los casos, el pico de inicio se localiza por debajo de los siete años de edad y en la mayoría de los niños los síntomas suelen aparecer antes de cumplir los dos años. La incidencia del diagnóstico se reduce de un modo sustancial durante la adolescencia para volver a ascender al principio de la edad adulta (20-39) años. Sólo en menos del 25% de los casos, el diagnóstico se establece después de los 40 años.

Alergias respiratorias en niños en Paraguay

En los últimos años, el incremento de las alergias respiratorias en niños en Paraguay, y sobre todo en Asunción, se ha convertido en una carga sociosanitaria importante. Los chicos viven enfermos de “crisis asmáticas” de urgencia en urgencia, porque no tienen un diagnóstico correcto de su enfermedad o incumplen el tratamiento preventivo instituido por sus médicos. Otros factores no menos importantes son el ingreso escolar a edades muy tiernas, donde el sistema inmunológico todavía inmaduro, favorece el impacto de las infecciones a predominio viral lo que suele “despertar” síntomas asmatiformes. Además se consideran factores como: la exposición a cambios de temperatura, alérgenos del ambiente, tiza, tintas, polvo doméstico, ácaros de la casa, distintos tipos de hongos de la humedad, exposición a humos por quema de basuras orgánicas o inorgánicas, humo de tabaco (humo de primera y segunda mano), pinturas, perfumes, aerosoles limpiadores o ambientadores, y la terrible contaminación ambiental del parque automotor y el material particulado en suspensión. También se menciona como importante el ambiente intramuros (vida del niño dentro de los recintos domiciliarios) y pérdida del contacto con la naturaleza (deportes al aire libre, etc.).

Concomitantemente, la alimentación con conservantes, colorantes, saborizantes, manufactura industrial alta en hidratos de carbono, etc., siendo escasa en frutas y verduras, hace que la enfermedad alérgica se exprese con alta prevalencia, si hasta hace poco, se circunscribía y relacionaba a los meses primaverales, hoy casi todos coinciden al señalar que sus síntomas se prolongan durante casi todo el año. El asma alérgica es una enfermedad hereditaria (genética), que se expresa dependiendo de la alimentación y el ambiente.

Factores capaces de empeorar el asma

Están las infecciones respiratorias y los alérgenos (ácaros del polvo, pólenes, hongos, epitelios de animales…). Los pólenes de gramíneas ocasionan un gran número de casos de rinoconjuntivitis y asma primaveral (septiembre-octubre). La alergia al polen está dejando de ser un asunto primaveral, puesto que, al haber gente sensible a distintas variedades de polen, la temporada de riesgo se amplía. Por último, el ejercicio físico, y especialmente si las personas alérgicas a pólenes lo realizan al aire libre, es otro desencadenante frecuente de asma, sobre todo en la infancia. Las mediciones de pólenes arrojan datos muy similares a los registrados hace 25 años. No obstante, se sabe que la prevalencia de alergias es mayor (entre dos y tres veces más) en las grandes ciudades y entre los más jóvenes.

Causas del aumento de síntomas de asma en primavera y verano
  • Exposición a lugares más húmedos como en las zonas de veraneo.
  • Mayor sensibilidad a algunos alérgenos por la mayor temperatura.
  • Cambios bruscos de temperaturas que se tienen durante el verano, lluvias tropicales y golpes de calor húmedo.
  • Altas concentraciones de ozono (O3), algunos niños refieren crisis con olor a tierra mojada después de la lluvia en días calurosos.
  • Aumento de la concentración de polen y humos.
Medidas a adoptar para prevenir los síntomas
  • Mantener las ventanas cerradas por la noche para prevenir que entre el polen y la bruma en la casa.
  • Usar aire acondicionado que limpia, enfría y seca el aire, siempre con filtros específicos. Siempre es mejor que el ventilador.
  • Minimizar la actividad temprano en la mañana, porque generalmente el polen se emite entre las 5-10 de la mañana.
  • Mantener las ventanas del coche cerradas al viajar.
  • Tomar los medicamentos recetados por el médico, en forma regular y en la dosis recomendada.
  • No abandonar la medicación inhalada de mantenimiento (antiinflamatorios).
  • No hacer abuso de medicaciones de rescate (broncodilatadores) y corticoides orales.
  • No cortar el césped ni ponerse cerca cuando esté recién cortado, el corte del césped agita el polen.
  • No colgar sábanas ni ropas para secar al aire libre. El polen puede acumularse en ellas.
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