Educar y ...

... vivir en tolerancia - Lic. Sergio Carron - Psicólogo »

La educación no es una tarea que deban realizar solo los docentes. A menudo los padres olvidan que ciertos temas deben ser aprendidos en casa, especialmente a través del ejemplo. La tolerancia es un valor que se define como el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás, aunque sean diferentes o contrarias a las nuestras. Enseñar a los hijos a ser tolerantes en las relaciones con sus amiguitos y familiares, permite una digna y equilibrada convivencia.

Importancia de la tolerancia

La tolerancia es muy importante en las relaciones de los niños con su familia y otros niños. Deben escuchar las ideas y opiniones de sus amiguitos, aceptar sus criterios aunque sean distintos a los suyos, y poder ponerse de acuerdo con sus compañeros durante un juego o actividad en la escuela. La tolerancia les ayuda a lograr una buena integración. El niño no nace tolerante, su conducta natural es querer todo para sí, y que todos estén de acuerdo con él, por lo que es indispensable que el proceso de aprendizaje sobre la tolerancia empiece desde bien temprano.

Tolerancia pasiva o negativa

Es la que se expresa con la frase: “te acepto pero no te comprendo (ni quiero hacerlo)”; es un contenido de valor emocional negativo que está asociado a la resignación. Cuando somos tolerantes porque creemos que no podemos hacer nada, estamos mostrando una suerte de desesperanza aprendida, nos estamos rindiendo ante la situación o la persona. Obviamente, en este caso la tolerancia adquiere matices negativos porque nos convertimos en personas apáticas, desinteresadas y no comprometidas con la realidad, sumidas en un círculo de desinterés que no nos conduce a ningún sitio.

Educar y vivir en tolerancia

Tolerancia activa o positiva

Es la que comprende y acepta (cognitiva y emocionalmente) a la otra persona o situación. En este caso, tolerar significa coexistir y comprender al otro, aún si no estamos dispuestos a comportarnos de la misma manera. Aceptar emocionalmente un hecho, comprenderlo desde el punto de vista cognitivo y asumirlo, no como una opción desesperanzada, sino como un proceso de decisión consciente; marca una diferencia notable en nuestra actitud hacia la situación y hacia nosotros mismos. En este caso, la tolerancia se produce por una convicción de respeto hacia los demás y por ende, crea armonía.

Acciones que enseñan tolerancia a los niños

El ejemplo es la mejor herramienta que pueden utilizar los padres para inculcar valores en la educación de los hijos. La tolerancia es importante para el buen desarrollo de las relaciones sociales. El niño puede aprender a ser tolerante: cuando sus padres también lo son, a través de cuentos e historias, con las actividades y juegos que desarrolla, en la convivencia con los demás niños, aprendiendo a respetar las diferencias, conociendo diferentes culturas, conociendo los beneficios de la conciliación, compartiendo sin pelear, aprendiendo a no burlarse de los demás.

Claves para educar y vivir en la tolerancia

Ser tolerante es un proceso que dura toda la vida. Algunas claves para progresar en la tolerancia son: no pretender la perfección sino asumir la posibilidad del error y vivir en armonía con nuestras limitaciones; enseñar a los niños a ser capaces de aceptar la palabra NO; no confundir la tolerancia con la pasividad; fomentar el respeto hacia el otro; la intolerancia se neutraliza con una adecuada estructura familiar y social, reforzando la autoestima de las otras personas.

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