Educar sin estrés ...

... Lic. Gladys Ferreira – Psicóloga »

Educar a nuestros niños y niñas puede ser causa de estrés y resultar agotador. Son muchas las preocupaciones diarias y siempre queremos lo mejor para los más pequeños. Atender a sus necesidades, responder a nuestras obligaciones y atender a nuestras propias necesidades puede convertirse en un reto complicado, que genera mucho estrés.

¿Por qué es necesario educar sin estrés?

El estrés puede ser útil en una situación concreta y puntual. Pero cuando estas situaciones se generalizan y el estrés deja de ser algo puntual para ser la forma normal de responder, tiene graves consecuencias para nuestra salud, física, psíquica, emocional, social, etc. El estrés es un gran enemigo del bienestar, es por ello que educar sin estrés es una necesidad para la salud y para mejorar la educación de los hijos.

Causas de los altos niveles de estrés en la educación

A la hora de criar y educar a los pequeños queremos lo mejor para ellos. Sin embargo, no siempre es fácil saber qué es lo mejor para nuestros hijos. A menudo nos preocupamos tanto por su bienestar futuro que olvidamos su bienestar actual. Los niños y niñas no necesitan que seamos perfectos, pero sí necesitan que les prestemos atención y les demos cariño. A todo esto se suman las exigencias diarias en otros ámbitos, que genera un ambiente de estrés, al querer resolver todo de una vez y no tomarse un tiempo para relajarse y disfrutar.

Educar sin estrés

Consecuencias de los gritos como modo de educación

Conseguir que los hijos nos hagan caso no es tarea fácil. Algunos padres recurren a los gritos (en el mejor de los casos) en un intento desesperado de llamar su atención y hacerles entrar en razón. Algo que, no sólo no consiguen, sino que los hace sentir mucho peor. Gritar continuamente a los niños daña su autoestima, los aleja de sus padres, ya que pierden su confianza, les enseña un patrón de conducta a imitar en el futuro, no genera respeto ni autoridad, sino miedo, los hace estar nerviosos y estresados. Los acostumbra a vivir con gritos y dejan de llamar su atención, los convierte en niños tristes o por el contrario, rebeldes. Sólo si los padres aprenden a controlar sus impulsos estarán en condiciones de enseñar a los más pequeños cómo se hace.

Pautas para educar sin estrés

  • No se centre tanto en las exigencias propias y las del niño: preste la atención necesaria a las mismas, pero nunca de más.
  • Aprenda a gestionar su tiempo y a organizar sus tareas.
  • Trate de relajarse: los hijos no tienen que ser perfectos, ni los mejores en todo, sólo tienen que ser felices.
  • Eduque con su ejemplo: si nosotros estamos estresados, es más que probable que contagiemos nuestro nivel de activación a nuestros hijos.
  • Procure llevar un estilo de vida relajado y saludable.
  • Dedique un tiempo para usted mismo: permítase desconectarse. Puede dedicarse a un hobbie, vida social, etc.
  • Aprenda técnicas de relajación.
  • Pida ayuda a sus familiares si lo necesita.

Beneficios de una educación sin estrés

Los beneficios de una educación sin estrés son indiscutibles.

  • Educar sin estrés contribuye a mejorar la calidad de la educación.
  • Mejora la calidad de las relaciones y de la interacción familiar.
  • Permite disfrutar de la familia, estrechar y enriquecer los lazos afectivos.
  • La salud mejora.
  • El modo de actuar se generaliza a otros ámbitos, es un primer paso para una vida sin estrés.
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