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Lic. Lorena Benítez - Nutricionista

El término "dieta keto" es la adaptación de ketogenic diet, es decir, dieta cetogénica. El nombre hace referencia a un modelo de alimentación cuyo objetivo es la creación de cuerpos cetónicos, los cuales son compuestos metabólicos generados en el organismo como respuesta a la falta de reservas de energía.

Ya sabemos que los alimentos proporcionan los nutrientes y la energía necesaria para que el cuerpo funcione correctamente; la "gasolina" de la maquinaria del organismo. Los hidratos de carbono son la primera fuente de esa energía: los músculos recurren primero a la concentración de glucosa en sangre.

Cuando falta la glucosa necesaria, es decir, si tenemos bajos los niveles de glucemia, los músculos buscarán la energía en las reservas de glucógeno, que son los hidratos de carbono acumulados en el organismo. ¿Y si se terminan esas reservas? Entonces es cuando se produce la cetosis.

A grandes rasgos, cuando se entra en estado de cetosis los ácidos grasos se transforman en el hígado en un proceso metabólico que busca obtener energía rápidamente. Es cuando se liberan los cuerpos cetónicos, moléculas que el organismo empleará como fuente energética, como si fuera glucosa.

Resumiendo, la cetosis es un estado en el que el cuerpo se ha quedado sin reservas de energía y tiene que recurrir a las grasas para usarlas como combustible inmediato, sobre todo para el funcionamiento de los músculos.

¿Por qué la dieta cetogénica puede ayudar a adelgazar?
  • El organismo tiene que recurrir a la grasa para producir energía. El mayor gasto energético contribuye a una mayor pérdida de peso.
  • Al limitar o eliminar los hidratos de carbono, estos no se acumulan, impidiendo por tanto que se concentren en forma de grasa. Una de las principales causas de la obesidad es precisamente el exceso de hidratos o azúcares en la dieta, que terminan acumulándose en forma de grasa.
  • Aumenta la saciedad y disminuye el apetito. Según diversos estudios, una alimentación basada en los parámetros de la dieta cetogénica -grasas y proteínas- ayuda a controlar el hambre ya que contribuye a sentirnos más saciados durante más tiempo.
ATENCIÓN A LOS SIGUIENTES DATOS
  • Con la cetosis estamos forzando al organismo a actuar en una situación excepcional de emergencia. Si una dieta saludable consiste en consumir una variedad de alimentos de forma equilibrada, priorizando las verduras, frutas y legumbres, parece obvio que la dieta keto tiene sus riesgos y que no es válida para todos. Se desaconseja seguir esta alimentación a largo plazo, ya que es muy desequilibrada. Puesto que no sería una dieta adecuada para mantener el peso y puede provocar el efecto rebote. No es recomendada para personas con diabetes tipo 1 y aquellas que sufren del corazón.
  • En situaciones extremas de cetosis se puede producir cetoacidosis: los cuerpos cetónicos -ácidos, bajan el nivel de pH de la sangre provocando que sea más ácida. Esto afecta negativamente: mal aliento, dolores de cabeza, problemas del riñón, náuseas, mareos, calambres y debilidad muscular.
  • Para alcanzar el estado de cetosis en una dieta keto se reducen al máximo los hidratos de carbono simples y complejos. Dependiendo de cada persona, su condición física y nivel de ejercicio, se suele establecer el límite máximo de hidratos diarios entre 20-50 g.

La proporción aproximada de aporte de calorías diarias sería la siguiente: 60-75% de grasas.
25-30% de proteínas.
5-10% de hidratos de carbono.

¿QUÉ SABE DE LA DIETA KETO?











  • Entre los alimentos más consumidos destacan: todo tipo de carnes, incluyendo las rojas, los huevos, los lácteos enteros y más grasos (nata, crema, quesos curados) y limitando la leche, el cacao y chocolate puro sin azúcar, el aguacate, los frutos secos ricos en grasas, el coco y sus derivados (aceite, harina), los aceites de oliva, la manteca de maní y de almendras.
  • Para lograr y mantener la cetosis hay que restringir el consumo de cualquier tipo de cereal, tenga o no gluten, en todas sus formas (grano, pan, harina, pasta), legumbres, frutas, verduras y hortalizas, sobre todo las que presentan un mayor contenido en hidratos de carbono (que suelen ser las más dulces). Por supuesto, se elimina prácticamente por completo el consumo de azúcares añadidos.
  • Recordemos que por encima de todas las cuestiones de estética, el tema del sobrepeso y la obesidad es una cuestión de salud pública.
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